Sin restricciones

Trucos para comer de todo y adelgazar

Verás como no hace falta que renuncies del todo a alimentos que te gustan para estar en forma

Pastel de chocolate ligero

Aunque digan que existen alimentos prohibidos, una dieta sana pasa por comer de todo, cinco veces al día, sin privarte de lo que te gusta pero tomándolo con moderación.

Con las prisas por perder peso, nos imponemos dietas restrictivas, eliminamos alimentos, nos saltamos la cena... Pero para que un plan dietético funcione hay que comer bien. Todo es bueno (hasta los alimentos "prohibidos": pan, pasta, quesos...), si se toman con moderación. El secreto está en adaptar tus gustos a tu dieta y seguir estos trucos para poder comer de todo, pero en su justa medida.

1 No te la saltes. 3 + 2 = 5 Comidas al día

Haz 3 comidas principales (desayuno, comida y cena) y dos tentempiés. Varias investigaciones han demostrado que hacer cinco comidas al día reduce el sobrepeso. No comes más aunque te lo parezca, porque el apetito que tendrás si tomas algo cada tres horas no es el mismo que si llegas con un hambre voraz a comer. La merienda es muy importante y es la que solemos saltarnos más a menudo. Un minibocadillo integral y un zumo natural o un lácteo desnatado son buenas opciones.

2 ¿Un bocadillo como tentempié?

Podrías comer una ramita de apio, pero no te saciaría y al cabo de un rato, picarías de nuevo. Prepárate a media tarde o a media mañana un minibocadillo integral con un relleno ligero y sabroso como pechuga de pollo y lechuga, atún al natural con pimientos o jamón ibérico.

3 La pasta sí, pero ligera

¿Eres de las que cuando te pones a dieta destierras la pasta? No lo hagas, pero sí olvídate de las rellenas y de salsas con quesos o nata como la carbonara. Elige una sin apenas calorías con tomate natural o seco y albahaca fresca. Y añade solo una cucharada de queso rallado.

Jarra y vasos de agua de cristal azul

4 ¿Pan con chocolate?

Si lo que más te cuesta es privarte del dulce, resérvate para una onza de chocolate (no más de 20 g al día). Eso sí, tiene que ser negro, con un mínimo de 70% de cacao porque contiene menos azúcares. Tómatelo por la mañana porque el metabolismo está más activo.

5 Tortilla de patata light

¿Has probado a cocer las patatas al microondas en lugar de freírlas en la sartén? El ahorro calórico de la tortilla es considerable, si piensas que cada 10 gramos de aceite suponen 90 calorías... Hay recipientes específicos para "freír" patatas en el microondas con muy poco aceite.

6 Cena: primero y segundo

Cenar tarde y en exceso te llevará a ganar peso, pero saltarte la cena o comer frugalmente también te impedirán descansar bien. Haz una cena ligera pero completa, con un primero (caldo, puré o verduras) y un segundo, una tortilla francesa o pescado, por ejemplo.

7 Legumbres, que no falten

Contienen hidratos de carbono de índice glucémico medio o bajo que permiten controlar el peso, ya que no sufrirás repentinos ataques de hambre. Lo ideal es tomarlas al menos dos veces por semana: puedes prepararlas en ensaladas, salteadas o en deliciosos purés.

8 ¿Puedo cenar una pizza?

Las pizzas precocinadas tienen muchas más calorías que las caseras. Si quieres disfrutar de este plato hazla tú misma con más vegetales que embutidos o carne. Añade solo la mitad de queso y elígelo descremado, para disfrutar de una pizza con menos calorías.

Pastel de chocolate ligero

9 No destierres el azúcar

No te prohíbas el azúcar. Tomar 2 cucharaditas al día se considera adecuado en una alimentación sana. Si te gusta mucho el dulce, puedes sustituir el azúcar por canela, que no añade casi calorías y te ayuda a quemarlas, o edulcorantes naturales como el dulce de agave.

10 ¿Helado o granizado?

Siempre que puedas, decántate por un granizado. Uno casero hecho con edulcorante natural tiene solo 10 calorías. Si no puedes resistirte al helado, mejor que sea uno de agua o de yogur y en una tarrina individual. Los cremosos más calóricos tómalos de vez en cuando.

11 Tu ración de aceitunas

No es cuestión de tomar una lata entera de aceitunas rellenas, pero una ración de 40 gramos sin hueso supone solo 67 calorías y una cantidad considerable de calcio, vitamina E, antioxidantes, fibra y grasas tan buenas como las del aceite que se extrae de ellas. Las verdes son más ligeras.

12 Un puñado de cacahuetes

Si te apetece algo entre horas, una buena idea es un puñadito de cacahuetes, eso sí, en crudo y sin sal. Poseen gran cantidad de vitamina E que combate el estrés oxidativo. Así, además de saciarte, te verás más guapa. Si prefieres otros frutos secos, procura que no estén fritos.

13 Y por qué no una paella

La tendrás que hacer en casa y vigilando el sofrito. Minimiza el aceite al sofreír todos los ingredientes. Procura que sean piezas de marisco, verduritas o carnes blancas sin mucha grasa. No eches cubitos de caldo, que añade sal, y sírvete una ración de paella moderada.

14 Una galleta, un minuto

Cuando te apetezca comer galletas y no puedas resistir a la tentación, coge un reloj primero. Empieza a disfrutar de su aroma, a continuación coloca un pedazo en la punta de la lengua, saboréalo despacio y mastica poco a poco. No tardes más de un minuto en comerla.

15 Las salsas, en salsera

Cualquier salsa por inocente que te parezca hace aumentar las calorías de un plato de forma considerable. Si además te la sirven ya mezclada, no llegarás a percibir la cantidad exacta. Opta siempre que puedas por vinagretas o salsas ligeras y pide que las sirvan aparte.

16 Apúntate al té verde

Añade infusiones de té verde a tu rutina dietética. Algunos de sus compuestos hacen que el cuerpo fabrique más cantidad de noradrenalina, una hormona que activa el metabolismo, aumenta la temperatura corporal y acelera la combustión de las grasas.

17 Un pastel de chocolate ligero

Puedes hacerlo tú misma, consiguiendo un pastel de solo 100 calorías la ración. ¡Mira la receta!

18 Bebidas que hidratan y cuidan

Sobre todo en los meses de calor, no olvides hidratarte también por dentro.

Infusión de té verde

Agua. Toma como mínimo cinco vasos de agua al día. Beber agua, así, sin más, no adelgaza, pero puede influir y mucho en el peso, ya que a veces la sed se confunde con hambre. Sigue la regla del 3 + 2: toma tres vasos de agua por la mañana y dos por la tarde. Beber agua en abundancia es la forma más eficaz de depurar el cuerpo y mantenerlo perfectamente hidratado.

Zumo. Es un tentempié ligero y muy saciante. Prepárate de vez en cuando un vaso de zumo de tomate casero. Elige dos tomates maduros y sabrosos y tritúralos. Echa una ramita de apio, sal al gusto y un poco de pimienta y bátelo todo junto. Si te gusta bien frío, echa también unos cubitos de hielo y tritúralos juntos o déjalos enteros. Decora con una rama de apio.

Infusiones. Existen infusiones que depuran y adelgazan como el diente de león, que tiene un poderoso efecto diurético y ayuda a eliminar toxinas. Además de tomarla como infusión, puedes añadir las hojas frescas de la planta a las ensaladas. También es interesante el ortosifón, aporta gran cantidad de flavonoides que estimulan la eliminación de la grasa acumulada.

¿Conoces algún truco más para adelgazar? Cuéntanoslo en los Comentarios de este artículo

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