
Restaurar un mueble: hazlo tú misma
Ese armario ropero que te dejó en herencia tu abuela o la cómoda francesa medio rota que encontraste en el mercado aux puces de París puede convertirse en un pequeño tesoro con una buena restauración. Además, contribuirás a fomentar el consumo responsable. Si te animas a probarlo, te ayudamos con este paso a paso… Y te avisamos: ¡es un hobby que engancha!
Valora el mueble
Antes de que empieces la restauración del mueble, es importante someterlo a un chequeo completo para valorar si vale o no vale la pena restaurarlo. Siempre es mejor que el número de piezas que debas cambiar no supere al número de las que se pueden conservar.
¿Qué necesitas? Materiales básicos
Las herramientas básicas para restaurar un mueble son: lijas de varios tamaños y durezas, pinceles, trapos de algodón, destornilladores, cuchillas, estropajos de aluminio, algodón y una espátula.
¿Dónde hacerlo?
Evita trabajar al aire libre: el viento y el sol resecan la madera y la pintura. Lo ideal es trabajar en una estancia con temperatura estable y lejos de focos de calor o frío. Y no olvides protégerte con una mascarilla y guantes de goma. ¡La salud es lo primero!