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1.

En blanco

Es un clásico entre los radiadores toalleros. En blanco, se integra bien en baños de todos los estilos, ya sean clásicos o de carácter más rústico, como este. Es un diseño de agua de Runtal. 

2.

En zig zag

Este radiador de agua es una pieza casi escultórica, ya que su original diseño resulta decorativo por sí solo. 

3.

Cromado

Junto con los blancos, son la opción más habitual para el baño. En acabado cromo, dan una nota más actual, aunque suelen pasar menos desapercibidos que los blancos, sobre todo si la pared es de este mismo color. Cicsa tiene un diseño similar. 

4.

De líneas rectas

El diseño de este radiador toallero al ser más lineal y, además, cromado, es perfecto para baños más actuales.

5.

Para pocos metros

A la hora de elegir el radiador toallero es importante que calcules la potencia necesaria para calentar tu baño. Así, para baños pequeños, como este, bastará con un modelo más mini.

6.

De diseño

Este radiador eléctrico de Brandoni destaca por sus tres decorativas lamas de madera, a juego con la madera del resto del baño. 

7.

En versión gris oscuro

Lavamanos y encimera de Silestone Unsui, con soportes de Acero Inox. Griferías modelo Supernova, de Dornbacht. Aplique de Occhio. Radiador-toallero de la serie Mimetic de Coblonal Arquitectura para Brandoni.

8.

Bien a mano

Además de que la toalla esté bien calentita, es importante no tener que hacer posturas imposibles para alcanzarla cuando salgas de la ducha o la bañera. Baño con encimera de Silestone en blanco Zeus y banqueta de Ikea.

Mmm... Acurrucarse en una toalla calentita tras salir de la ducha, ¡qué placer! Si cuentas con un radiador toallero en el baño conoces perfectamente la sensación. Y si no, pero estás valorando instalar uno, te ayudamos a elegirlo.

Por qué apostar por un radiador toallero

Respecto a un radiador convencional todo son ventajas. No pierdas detalle, ¡te las contamos todas!

Son un práctico dos en uno

Caldean el baño, igual que haría un radiador convencional. Y, además, al ir colgados a la pared, permiten tener las toallas a mano –sustituyendo al toallero convencional– y calientes tras salir de la ducha.

Ocupan poco espacio

Son más planos que un radiador tradicional y van colgados a la pared, por lo que pueden instalarse en baños de pequeños sin suponer un obstáculo.

Son más decorativos

Hay infinidad de diseños, desde los más discretos hasta los más esculturales que decoran por sí solos. Los modelos más habituales son en blanco o cromado. Si quieres diseños más sofisticados, deberás estar dispuesto a pagar la diferencia, ya que suelen ser considerablemente más caros.

Sin instalación

Si optas por un diseño eléctrico, no es necesario hacer obras. Basta con que tengas un enchufe cerca.

Tipos de radiadores toallero

Los hay eléctricos y de agua. Y elegir una u otra opción dependerá sobre todo de la instalación que tengas y de que quieras o no hacer obras.

Toallero de agua caliente

Son una opción muy práctica si cuentas en casa con un sistema de calefacción mediante radiadores de agua caliente, ya que irá conectado a la caldera como el resto de radiadores y su funcionamiento será el mismo. Tienen la ventaja de activarse cuando se enciende el sistema central, por lo que siempre tienes el baño caldeado, a diferencia de los eléctricos, que debes tener la previsión de conectarlos minutos antes de ducharte si quieres que el baño no esté frío. Sin embargo, igual que ocurre con el resto de radiadores de la casa, necesitan una purga periódica.

Toallero eléctrico

La gran ventaja de los toalleros eléctricos es que no necesitan instalación previa, por lo que puedes integrarlo en el baño sin tener que hacer obras en casa. De hecho, puedes hacerlo tú mismo: basta con colgarlo, enchufarlo a la conexión eléctrica más cercana y encenderlo. Otras ventajas de estos radiadores es que suelen calentarse muy rápido, es habitual que cuenten con un termostato para poder regular su intensidad y su mantenimiento es mínimo: es suficiente con limpiar la superficie con un paño.

Por seguridad, evita colocar el radiador toallero junto a la ducha y comprueba que tenga un grado de protección IP44 frente a polvo y humedad

Acertar con la potencia

El calor generado por un radiador toallero es el mismo que un radiador convencional, siempre y cuándo aciertes con la potencia. No puedes elegir el mismo radiador para un baño de 6 m2 que para uno de 12 m2, si es que no quieres asarte en uno y congelarte en el otro. Existe una fórmula muy sencilla para calcular, de manera general, la potencia necesaria del radiador toallero. Primero, coge el metro y mide tu baño. Después, multiplica los m2 resultantes por 80 W y a la cifra resultante añádele un 30% para compensar el calor que absorben las toallas colgadas del radiador. ¡Y listos! Ahora solo quedar elegir el modelo que más y mejor te encaje en tu baño. Y adiós toallas frías.