Cocinas impecables

Un plan de limpieza infalible en 5 pasos

La cocina se lleva buena parte de tu tiempo de limpieza semanal. Pero si organizas bien las tareas y les dedicas el tiempo justo puedes tenerla perfecta, sin agobiarte y con menos esfuerzo. ¿La clave? Una buena planificación

Pensar en ponerse a limpiar la cocina a fondo es como imaginarse escalar el Everest: una tarea muy exigente para la que no siempre nos sentimos preparadas. Con este plan de trabajo, que hemos organizado por tareas y timings a lo largo del año, tendrás la cocina impecable dedicándole menos tiempo del que te imaginas.

A diario, con 15 minutos es suficiente

- Cocina recogida. Conviene hacerlo antes de que acabe
 el día. Limpia la encimera y no dejes nada por lavar en el fregadero, lo que hoy son un par de tazas, en unos días seran una montaña de cacharos.

- Revisa el horno. Si lo has usado, déjalo entreabierto para que se airee. Lava con un poco de bicarbonato la bandeja o los laterales del horno si han quedado restos a la hora de cocinar. Serán más fáciles de quitar si lo haces cuando el horno aún está caliente.

- Barre y friega el suelo, si es necesario. Una opción natural que asegura la desinfección y el brillo a la hora de fregar es añadir al agua un chorrito de vinagre. ¡Y olvídate de los desinfectantes industriales!

El fin de semana

- El turno de la nevera. Si el sábado sueles hacer la compra semanal, es el momento de pasar revista a la nevera. Aprovecha que está medio vacía para repasar los estantes y las paredes con agua impregnada en un poco de zumo de limón. Y si las gomas de la nevera acumulan suciedad, quítala con un bastoncito de algodón.

- Sin grasa. Después de cocinar, limpia la campana y la placa de cocción a fondo con un producto antigrasa. Si es de gas, pon los quemadores en agua muy caliente, vinagre y un par de cucharadas de bicarbonato durante 1 h. Luego, friégalos con detergente. Repasa con agua jabonosa los frentes de los armarios y también los tiradores (son de lo que más se ensucia en la cocina).

- El cubo de la basura. Merece una atención especial. Para desinfectarlo, hierve un poco de vinagre y cuando aún esté caliente frota el cubo, por dentro y por fuera. Deja actuar unos minutos y enjuaga con agua. Un truco para que no coja olor es poner un poco de bicarbonato en el fondo.

Una vez al mes

- Horno y
 microondas, a fondo. Un truco muy sencillo que funciona para eliminar la suciedad sin apenas esfuerzo es calentar dentro del horno o del microondas un bol con vinagre y un chorrito de zumo de limón. Basta con unos minutos, así reblandece la suciedad, que será más fácil de quitar.

- Griferías, como el primer día. La cal y los gérmenos son dos de los grandes enemigos de las griferías. Conviene desinfectarlas de manera regular limpiándolas con un poco de vinagre y, para que brillen, frótalas con un algodón impregnado de alcohol.

- Revisar la despensa. Vacíala del todo y limpia las baldas y los botes, que también se ensucian, con agua jabonosa. Aprovecha para reordenar los productos colocando delante los que caducan antes.

Cajón de cocina abierto con botes de especias

Cada 3 meses

- Baldosas y juntas. ¿Las baldasas han perdido su brillo original? Tiene fácil solución: pásales un paño con agua y zumo de limón. Las juntas suelen acumular más suciedad: frótalas con un cepillo de dientes con agua y jabón y, si hace falta, "píntalas" con un lápiz blanqueador.

2 veces al año

- Las zonas ocultas también existen. No solemos hacerle caso, pero la parte de atrás de la nevera también merece nuestra atención. Suele llenarse de polvo y al menos un par de veces al año conviene limpiarla. Muévela para acceder a ella y usa un paño atrapapolvo o un trapo mojado para que el polvo no se levante. Aprovecha para repasar las baldosas que quedaban ocultas.

- Puesta a punto a los armarios. Tan importante es que estén limpios por dentro como por fuera. Vacíalos y limpia el interior con agua jabonosa y haz lo mismo con los frentes. Si son de cristal usa vinagre.

Cómo mantener cada tipo de encimera
  • Mármol: Utiliza un jabón neutro y una esponja que no raye. Y evita a toda costa el limón: sus ácidos lo dañarían
  • Granito: Es sufrido y muy fácil de mantener: límpialo con agua y jabón, pero nunca con estropajos muy duros.
  • Madera: Elimina las manchas de inmediato, cuanto más esperes más difícil será quitarlas. Límpiala con jabón neutro y evita mojarla mucho, un exceso de agua la deterioraría. De manera regular, aplícale un aceite especial para hidratarla.
  • Acero inoxidable: Ojo con las rayaduras: limpia la encimera siempre con un paño suave y jabón neutro. Para darle brillo, basta con aplicarle unas gotas de aceite.
  • Sintética: No dejes recipientes calientes, es fácil que la dañen. Usa jabón neutro y aclara la encimera con una bayeta humedecida en agua caliente.