Color y aroma

Todo sobre los cuidados de los claveles: la planta de los amantes del arte floral

Te contamos todo lo que necesitas saber sobre el significado, el hábitat y los cuidados esenciales de esta bella flor asociada con la cultura española

Claveles

El clavel común​ (Dianthus caryophyllus) es un auténtico icono de la cultura española. Quizás sea por sus bordes dentados, porque florece casi todo el año o porque su aroma y colores te transportan, inevitablemente, a la Feria de Sevilla y el Rocío. Te contamos todo lo que tienes que saber sobre los cuidados y el significado de la Flor Nacional de España.

¿Qué significado tienen los claveles?

Su nombre común es Dianthus caryophyllus, que significa "la flor de los dioses", pues el clavel siempre ha sido venerado a lo largo del tiempo. Fue el griego Theopharastus quién atorgó el nombre "Dianthus", que se deriva en dos palabras griegas: "dia", o dios; y "anthos", flor. En otras palabras, los claveles eran "las flores de Dios".

La flor del clavel tiene significados diferentes según su color. Aunque todos ellos se acostumbran a relacionar con sentimientos como el amor, la admiración o la alegría. Su significado más común es la belleza y el orgullo, pero gracias a su amplia variedad de colores, cada uno de ellos simboliza una emoción o un sentimiento distinto. Los colores principales y significados del clavel son:

  • El clavel rojo: el rojo en el clavel simboliza el amor, el orgullo y la admiración. Es uno de los ramos más utilizados para declararte a una persona
  • El clavel amarillo: el color amarillo rompe con el significado de belleza y orgullo, ya que se usa para regalos donde quieres demostrar el desprecio que tienes hacia la otra persona.
  • El clavel blanco: como en muchas otras flores de este color, el clavel blanco simboliza la pureza y el amor puro, la inocencia.
  • El clavel rosa: Se utiliza para demostrar el amor hacia una madre, abuela o hermana: un amor mucho más suave y dulce.

Esta carismática flor se encuentra también muy ligada a la cultura española, por lo que también se asocia al flamenco y, para muchos visitantes extranjeros, a Andalucía. Y es que su belleza va más allá de nuestras fronteras. ¿Sabías que es una de las flores más regaladas en todo el mundo?

Macetas blancas con claveles rosas y lilas

Historia de los claveles

El origen de los claveles no es exacto, pero los historiadores creen que miles de años atrás se usaban como adornos para coronas florales o ingredientes de perfumería. Debido a la colonización, se extendió del mediterráneo a todos los rincones del mundo.

Sobre sus orígenes, se han encontrado datos en la Antigua China, usada también como adorno o perfume, y hasta en el antiguo Imperio Otomano. Luis IX de Francia los introdujo en los jardines de Europa en el siglo XII. Desde ese momento, se han encontrado más de 250 variedades. Solo en la Península Ibérica encontramos cerca de 25 especies de clavel.

Variedades de clavel

Se conocen más de 250 variedades de claveles. No obstante, entre las especies más populares encontramos el clavel del poeta, el clavel turco y el clavel pink kisses. Los pétalos de estos últimos son como un beso estampado en papel y colocarlo en el balcón o la terraza ¡es un éxito asegurado!

Cuál es el hábitat del clavel

El clavel es una planta de exterior con flor que se adapta bien a cualquier clima, lo que hace que sus cuidados y cultivo sean también muy sencillos. Si bien la gran mayoría crecen de manera silvestre en la zona de la cuenca del mediterráneo, existen distintas variedades de planta clavel que se pueden cultivar en casa. Ahora, ten en cuenta que si colocas las plantas demasiado juntas, crecerán más débiles porque compiten por la luz y darán menos flores.

Claveles de jardín

Los claveles de jardín, no suelen superar los 75 cm de altura y sus preciosas flores, que parecen un abanico de colores, miden menos de 5 cm de diámetro.

Clavel

Clavel de invernadero de floración permanente

Otra opción son los claveles de floración permanente en invernaderos. Esta variante es más fuerte y se caracteriza por tener las flores más grandes y el tallo más largo: ¡puede alcanzar hasta un metro de longitud! Los encontrarás bicolores o de un solo color, siendo el más habitual el rojo, el blanco o el amarillo.

Cómo cultivar claveles en jardín

Ubicación y temperatura

La temperatura ideal para cultivar claveles en el jardín es encontrar un entorno que ronde los 10 °C y 24 °C. Como buen ejemplar mediterráneo, el clavel prefiere sol y temperaturas templadas a aquellas que bajan de los 0 °C.

¿Cada cuánto regar los claveles?

El clavel es una planta apta para principiantes. Por lo que sus cuidados no son demasiado laboriosos. Para regar el clavel, hazlo de manera constante, pero con medida: no los encharques. Un buen truco para saber si el clavel necesita ser regado es mirando si la tierra está muy seca utilizando un palillo (o el dedo). Si sale limpio, querrá decir que necesita agua. También puedes observar sus hojas: si están poco hidratadas y marchitas, necesitan agua urgentemente.

Un consejo: para conseguir que los tallos se ramifiquen y que sus flores sean más abundantes, puedes pinzar la planta.

Luz solar e iluminación del clavel

Al contrario de otras plantas que pueden situarse en la sombra, el clavel necesita recibir luz solar constantemente y es un factor primordial para su correcto desarrollo: no servirá situarlo cerca de una ventana como con otras flores, ya que necesita pleno sol para crecer adecuadamente.

Pero vigila, pues un exceso de luz más unas altas temperaturas puede provocar el crecimiento de tallos cortos. Colócalas allí donde no reciban el sol directo durante las horas centrales del día. La clave está en encontrar un buen equilibrio entre iluminación y calor.

Abonado y fertilizante del clavel

Es importante que el suelo sea poroso y esté bien drenado, con un pH entre 6,5 y 7,5. Si quieres que tus claveles se alcen coloridos y esplendorosos, abónalos una vez a la semana durante la época de floración: primavera y verano. Una vez superado este período, será suficiente con abonar los claveles una vez al mes.

En cuanto al fertilizante, es importante no abusar de él, ya que podría ser perjudicial para la planta y hacer que nazcan menos flores. Un consejo: para que los tallos de tu clavel se ramifiquen, pinza tu planta; así las flores serán más abundantes.

¿Cómo alargar la floración de los claveles?

Elimina las flores marchitas para mantener la planta saludable y también las semillas porque le quitan la energía que necesita para formar nuevas flores.

¿Cuándo podar los claveles?

Deberás podar los claveles dos veces al año, una vez en el verano para eliminar las flores marchitas, y una vez al final de la temporada de crecimiento. Cuando los podes, solo recorta un cuarto de los tallos, de lo contrario la planta puede estresarse.

Reproducción de los claveles

En la naturaleza, la planta clavel se reproduce por semillas en primavera (concretamente, entre la segunda y la tercera semana del inicio de la estación). Pero también puedes reproducirla para tu jardín mediante esquejes o división.

Por semillas

La germinación del clavel tarda de una a tres semanas y la temperatura idónea para garantizar este proceso son los 15 °C. En cuanto a la tierra, asegúrate que esté húmeda. Los expertos recomiendan cubrir el semillero con una bolsa de polietileno hasta que emerjan los primeros brotes de la plantación. Unos 15 días antes de trasladar los nuevos claveles al jardín, ponlos en unos pequeños tiestos y déjalos a la intemperie para que empiecen a aclimatarse.

Por esquejes

La reproducción por esquejes del clavel es algo más complicada, ya que para alcanzar el éxito en el proceso, necesitas un invernadero que cumpla con unas condiciones de humedad, suelo y temperatura determinadas. ¿Los tallos? Deben ser de plantas adultas y medir unos 10 cm.

Ramo de rosas rosas y claveles blancos de Calvin para San Valentín

Plagas y enfermedades de los claveles

Entre las enfermedades que afectan a la planta clavel, destacan hongos como la roya y plagas como la araña roja, los trips o los pulgones. Asimismo, cuando las flores se marchitan debes quitarlas para prolongar su floración.

Cómo decorar con claveles

El clavel es una flor ideal para arreglos florales de bodas y jarrones: ¡añade color instantáneo a cualquier estancia! Además, sus flores cortadas son duraderas y los ramos frescos alegrarán tu decoración. También los encontrarás preservados y aterciopelados.

  • Es perfecta para ramos desenfadados. Para una decoración equilibrada y tranquila, elige un jarrón o florero de los mismos tonos que la flor.
  • Para una fiesta al aire libre, haz cortinas de claveles ensartándolos en hilos de pescar. ¡El efecto es espectacular!
  • Con macetas colgadas en la pared, consigues la alegría de un patio andaluz.
  • Combínalas con aster en macetas pequeñas para decorar el alféizar de la ventana y que te den dosis continuas de energía natural.

Si quieres estar al día de todo lo que publicamos en www.elmueble.com, suscríbete a nuestra newsletter.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de El Mueble?