Esta granja abandonada en Mallorca era tan especial que Paula Rombys Falkenstein decidió quedársela y convertirla en su casa. Su estudio, Freer Living, está especializado en detectar el mágico potencial de fincas desaprovechadas, transformarlas y, normalmente, venderlas. Si existiera el cargo de ‘embajador de interiores’, Mallorca tendría que nombrarla a ella. De su amor a la isla nació el estudio responsable de la reforma, paisajismo y decoración de su nuevo hogar. ¡Entramos!

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1.

La entrada, una maravillosa bienvenida

Fachada con paredes blancas y de piedra.

La interiorista y paisajista llenó el exterior de agapantos, glicinias, gauras, lantanas, rosas iceberg...

El Mueble

"El terreno está en la falda de una montaña, y nos enamoramos de las vistas y de lo cerquita que está de un pueblo. En la construcción principal dormían las ovejas. Está ampliada con anexos y es la original, con muros de piedra y adobe mallorquín. Estaba tan deteriorada que fue necesario hacerle un tejado y cimentación nuevos", explica Paula.

2.

El estar es una ampliación de la casa, muy acogedor con blanco y madera

Salón con chimenea y sofás blancos enfrentados.

Sofá Chesterfield de Flamant, candelabros antiguos marroquíes y mesa de centro de Rialto Living.

El Mueble

De un rústico y verde espectacular jardín con olivos y frutales llegamos a un interior lleno de detalles tradicionales. "Un artesano local estuvo una semana atando una a una las cañas del entrevigado del techo del salón", explica Paula.

3.

Es de estilo rústico y enamora (y se ve la cocina)

Casa con pared de piedra, librería y sofá chester de cuero.

Salón con sofás blancos y alfombra, de Freer Living. Sofá chester de cuero, de Flamant. Mesa de centro, de Rialto Living.

El Mueble

En la sala de estar, esas vigas de madera, los sofás blancos con fundas de lino, la madera de la mesa de centro y el muro de piedra, que era donde acababa la granja, marcan la personalidad. Una elegante y natural personalidad. La librería es de madera maciza lacada y se apoya en una estructura de hierro que sostiene ese muro de piedra, frontera de la ampliación. 

4.

La cocina es amplia, luminosa y tiene una gran isla

Cocina rústica con isla con muebles de madera y campana de obra.

Muebles de roble y encimera de mármol, de Freer Living. La campana se ha integrado dentro de un cajón de obra blanco.

El Mueble / Stella Rotger

"La cocina está hecha de roble macizo mate”, prosigue Paula. Bajo la encimera, el almacenaje es casi todo de cajones. “Conseguimos un mármol blanco que resultó muy resistente y que añade luz”, prosigue.

5.

A lo grande y con presencia

Cocina con isla con mucha luz.

Cocina con lámparas colgantes de IKEA, y taburetes de Cox & Cox.

El Mueble / Stella Rotger

También suman luz el azulejo artesano y la decisión de pintar de blanco sobre las vigas originales, por no hablar del exquisito orden y el hecho de que toda la cocina (como el resto de la casa) esté abierta al jardín.

6.

En el comedor, la fibra se vuelve algo indispensable

Comedor con mesa redonda y butacas de mimbre.

Butacas de Kubu importadas por Freer Living. Mesa hecha a medida por un carpintero.

El Mueble / Stella Rotger

Integrado en la cocina está el elegante, pero rústico comedor. Sobre el tablero de la mesa de teca: "lo lijé y le di una cera para aclararlo, pero dejé las patas como estaban", explica Paula.

7.

El dormitorio principal es elegante, pero rústico

Dormitorio ideal con vigas, chimenea y gran puff de capitoné en una zona de estar.

Dormitorio principal con zona de estar con sofá en capitoné y puff a modo de mesa de centro.

El Mueble

El dormitorio principal es el lugar favorito de la propietaria; es su refugio. Mantiene la magia de la casa con las vigas a la vista, una cálida chimenea con troncos de madera que decoran, un gran puff de capitoné que hace a su vez de mesa de centro en la mini salita de estar, unos detalles decorativos elegantes, unos textiles de calidad muy ligeros... "Con todo esto y más he conseguido crear en mi habitación un ambiente acogedor y con mucho carácter, tal y como quería", confiesa Paula, muy orgullosa de su obra. ¡Para no estarlo!

8.

Fresco, veraniego y súper relajante

Dormitorio clásico con cabecero de capitoné y abierto al jardín.

Cabeceros, cama, cortinas de lino (de Loro Piana) y mesitas, todo de Freer Living. Banco de Tine K Home. La ropa de cama es de Filocolore.

El Mueble

En el otro dormitorio, de nuevo mandan la claridad y la tradición: "las mesitas de noche son viejas mesas camilla forradas en un lino grueso, como el cabecero y las cortinas", matiza Paula. Son blanco roto, el color de la calma. ¡Qué elegante!

9.

El baño es moderno, blanco y luminoso

Baño con mampara moderno.

Baño con ducha aislada con una mampara de cristal.

El Mueble

El baño de la suite, a diferencia del resto de la casa, es algo más moderno, aunque manteniendo ese deje elegante y funcional. Predominan los tonos blancos y la abundante luz natural. La ducha se encuentra aislada en un rincón del baño y está delimitada por una mampara de cristal transparente, lo que permite que la luz fluya sin obstáculos, aumentando la sensación de amplitud en la estancia. 

10.

Los muebles de exterior y textiles van a juego con el paisaje

Cojines color verde en porche con pérgola de estilo rústico de piedra.

Porche con sofá, diseño de Freer Living. Cojines realizados con tela de Bujosa y Sunbrella. Butaca y mesas de ratán, de Tine K Home.

El Mueble

El porche de estilo rústico está encantadoramente adornado con una pérgola de piedra y unos textiles verdes, como los cojines y las fundas del sofá, aportan ese toque de frescura y vida a la estancia, combinándose a la perfección con el entorno privilegiado de la isla. 

11.

La casa está rodeada de verde y tiene una piscina de ensueño

Vista de la casa desde el jardín.

Una gran piscina protagoniza el jardín.

El Mueble / Stella Rotger

Nos despedimos de esta alucinante casa con una vista de la nave completa, del jardín y de la piscina donde se puede apreciar donde termina la construcción original y empiezan las nuevas edificaciones.