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1.

Estrecha e integrada en la isla

Cocina blanca con vinoteca estrecha en columna.

Si te gusta el vino y quieres que tu cocina esté en la onda, házte con una vinoteca cuanto antes. Antes de adquirirla, tendrás que decidir el uso que vas a hacer de ella. No es lo mismo almacenar pocas botellas de vino que hacerlo en grandes cantidades. Las vinotecas se presentan en tres capacidades: entre 8 y 20 botellas, de 24 a 50 y de 60 a 205. Los interioristas Asun Antó y Javier Baldrich eligieron para esta cocina moderna un modelo estrecho de acero inoxidable y bandejas de madera con capacidad para 18 botellas. La integraron en un lateral de la isla, dejando espacio también para zonas de almacenaje.

Mobiliario modelo Época, de Santos. Mesa y sillas, en Coton et Bois. Pavimento, de Porcelanosa.

2.

Encastrada en la columna de los hornos

Cocina de madera con vinoteca en la columna del horno.

Un vino muy frío carece de aroma, mientras que uno caliente tiene un sabor demasiado alcohólico. Almacenarlo en una vinoteca será la mejor solución para que mantenga su temperatura y humedad ideal. La interiorista Lara Vallés, de Space Stage propone en esta cocina de madera instalar este nuevo electrodoméstico en la misma columna donde van los hornos, separados por un cajón. Para ello ha elegido un modelo ancho, de 60 cm, en acero inoxidable y con capacidad para 24 botellas.

Mobiliario diseño de Lara Vallés. Encimera, de Neolith. Lámparas de techo, de Norman Copenhagen. 

3.

Una vinoteca de exposición a medida

Cocina con vinoteca junto al office.

Aunque siempre hemos oído que las botellas han de almacenarse tumbadas para que no se reseque el tapón de corcho, lo cierto es que hay estudios que aseguran todo lo contrario. La interiorista Paula Duarte ha diseñado esta vinoteca a medida donde las botellas se exhiben en posición vertical. Parece un mueble bar. La elección del marco blanco se integra mejor en esta cocina proyectada en blanco y madera. Junto a la vinoteca, Paula ha dispuesto una zona de almacenaje y el office.

 

4.

En la isla con espacio para almacenaje

Cocina con vinoteca en isla.

La presencia de la vinoteca queda muy bien en proyectos donde la cocina se abre al salón. Esta cocina amplia de la imagen es otro buen ejemplo de cómo instalarla en la isla. Puede ir en un lateral estrecho de forma independiente o en uno de los lados más anchos compartiendo espacio con zonas de almacenaje, como ha hecho aquí la interiorista Pía Capdevila.

Mobiliario realizado por La Cuina. Encimera, de Krion blanco. Electrodomésticos, de Bosch. 

5.

Una isla ampliada con vinoteca y barra

Cocina verde vinoteca en la isla.

Las cocinas siempre pueden mejorar su aspecto. Esta es claro ejemplo de ello. Originalmente contaba con una isla más pequeña y unos muebles de melamina blancos algo tristes. El interiorista Roger Bellera la amplió y la pintó en un luminoso verde provenzal, a juego con el resto del mobiliario. Ahora la isla reaparece con una vinoteca con puerta negra, a juego con la encimera. Junto a ella, un armario vertical. También ha ganado una barra de madera para desayunos.

Mobiliario realizado por Carpintería Buch1900, pintado de verde provenzal de Little Greene, en Papeles pintados Aribau. Taburetes, de Crearte. 

6.

Encastrada en una columna junto a la alacena

Cocina con vinoteca en columna de armario.

Si eres amante del buen vino, asegúrate de que tu vinoteca cuenta con huecos suficientemente anchos para acomodar botellas de gran formato. En esta cocina, la interiorista Marta Prats ha encastrado el electrodoméstico en una columna, contigua a los hornos, por un lado, y a una alacena, por el otro. Los espacios libres superiores e inferiores se han aprovechado para almacenaje, abierto y cerrado.

Mobiliario, de Cubic Cuines, en Mobiliario Cadaqués.

7.

Una vinoteca pequeña bajo la encimera

Cocina blanca con office y vinoteca.

Las cocinas clásicas también se apuntan a la incorporación de este nuevo electrodoméstico. La interiorista Natalia Gil actualizó esta de la imagen gracias a los cerramientos negros y a la pequeña vinoteca de acero inoxidable con capacidad para 12 botellas. La ha colocado encastrada bajo la encimera y cerca del office para tener las botellas a mano. 

Mobiliario realizado a medida por un ebanista. Encimera, de Silestone efecto mármol. Sillas, de Maisons du Monde. 

8.

Bien camuflada

Cocina beige con vinoteca en península.

Si no quieres que la vinoteca esté a la vista, puedes camuflarla por dentro del recinto de la cocina. La interiorista Sylvia Preslar así lo hizo: perfectamente integrada bajo la encimera, ahora parece un armario más si no fuera por su puerta de cristal. Eligió un modelo que permite mantener las botellas en horizontal y vertical.

Mobiliario diseño de Sylvia Preslar. Pavimento de mosaico hidraúlico, de Patricia Urquiola. 

9.

Una vinoteca bajo la barra de desayunos

Cocina azul con vinoteca exenta.

Otra opción para instalar la vinoteca nos llega de la mano de Jeanette Trensig. La interiorista la ubicó en una esquina de la península, bajo la barra de desayunos. Y además proyectó los muebles de cocina en un atrevido gris antracita. Un color que da profundidad y un look moderno a la estancia. Los electrodomésticos se eligieron metalizados para multiplicar más la luminosidad. Sí, porque Jeanette asegura que los colores oscuros también iluminan.

Mobiliario diseño de la decoradora. Color VG021, de Valentine.

10.

La vinoteca, mejor cerca del office

Cocina con office y vinoteca.

La iluminación en las vinotecas es súper importante, ya que puede acelerar el proceso de maduración del vino. Por eso, en su interior, las luces son suaves y amarillas. Tenlo presente en tu próxima adquisición. En esta cocina en blanco y madera, la interiorista Jeanette Trensig colocó el electrodoméstico en la esquina exterior de la encimera, cerca del office, para enfatizar esta zona social.

Mobiliario de la cocina, de DM lacado, mesa, banco, estores y lámpara de techo, todo en Cado. Sillas, en Maisons du Monde. 

11.

Una vinoteca generosa junto al rincón de desayuno

Cocina gris con vinoteca en columna.

Las vinotecas de doble temperatura son perfectas para mantener en óptimas condiciones diferentes tipos de vinos: tintos, blancos o cavas. En esta cocina, proyectada por la interiorista Mercedes Pérez de Renova Solucions en gris visón, ha incorporado dos caprichos que quería hacer realidad la propietaria: un rincón para desayunar (o para el aperitivo) con puerta escamoteable en una columna y una generosa vinoteca, en otra. 

12.

Vecina del frigorífico

Cocina con vinoteca en frente de armarios.

En la cocina se producen bruscos cambios de temperatura por eso te preguntarás ¿a qué grados se debe programar la vinoteca? Los blancos y rosados deben oscilar entre 9º y 16º, dependiendo de su denominación de origen, mientras que los tintos deben permanecer entre 11º y 20º. En esta cocina, la interiorista Natalia Gómez Angelats ha ubicado la pequeña vinoteca sobre los hornos, con los que coincide en anchura, y junto a la nevera de dos cuerpos. 

Mobiliario diseño de la decoradora. Pavimento de mosaico hidraúlico. 

13.

Vinoteca integrada en el frigorífico

Cocina con vinoteca junto al frigorífico.

Llegados a este punto, si quieres tener una vinoteca elígela del tamaño, altura y ancho que mejor se adapte al proyecto de tu cocina. En esta de la imagen, el electrodoméstico que va a hacer furor en las cocinas de 2022 forma parte del frigorífico metalizado de dos cuerpos que ocupa todo un módulo de la cocina. A su lado, se situó el horno entre dos armarios.

Cocina proyectada por la constructira Sic Bosch y Deulonder Arquitectura Doméstica. Frigorífico con vinoteca, de Liebherr. Horno, de Gaggenau. 

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