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1.

En el salón.

El proyecto de reforma es de Luderna y el de interiorismo es de Dröm Living. El sofá procede de Frajumar con tapicería de Crevin.

2.

¡Qué chimenea!

El leñero es un diseño de Dröm Living exclusivo para la vivienda. El cesto es de Catalina House.

3.

En el recibidor.

La banqueta de entrada es de Maisons du Monde. La madera de la pared es abeto recuperado.

4.

Esta mesita tiene historia.

“Esta mesa de centro es un gran tronco que ¡estaba a punto de convertirse en leña! Lo rescatamos y lo aprovechamos para hacer varias mesas y mesillas para los dormitorios”.

5.

Pequeñita y en ‘U’.

Cuando el espacio es pequeño, esta distribución no falla para aprovechar ¡cada centímetro!

6.

En la cocina.

La madera redonda y el cesto de alcachofas (en la otra imagen) son de Catalina House. El trapo es de Materia y los maceteros de Mikmax.

7.

En el dormitorio.

El papel de pared es una imitación textil de un estampado escocés. La funda nórdica procede de Filocolore. La bufanda es de Zara.

8.

Aprovecha ¡cada rincón!

¿Están las casas abuhardilladas condenadas a ángulos muertos? ¡No! Aquí pusieron una mesilla hecha con un gran tronco y salvaron el espacio.

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En el baño.

La toalla procede de Catalina House. Los botes de jabón y el neceser son de Materia.

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En la montaña, ¡color!

La alfombra es de Materia. Los cojines de lana de cuadros proceden de Gancedo.

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En el armario.

Dröm Living propuso este verde escocés en la habitación ¡y también para el armario!

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Pequeñito pero no le falta nada.

Colocaron un gran puf delante del baño para separar ambientes, y ha quedado muy organizado. En el banco, los cojines son de Calma House, de Materia y de Mikmax. La taza es de Azul Tierra.

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Aprovechar las vistas.

La funda nórdica es de Filocolore. El cojín y el plaid de tricot proceden de Mikmax. En la mesita vemos velitas de Mercader .

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Una cama que te arropa.

Nada como una cama bien mullida para desear que ¡siempre sea invierno! Pon cojines diferentes para quede más relajado.

Hay veces en que uno se escapa a la montaña “a hacer deporte”. Ya. Se supone. Pero llega a una casa como esta, mira a su alrededor todo nevado, fantasea con una sesión de sofá y manta... y pregunta: ¿Y si nos quedamos aquí? ¿Y si el plan es en casa? Pero ¡alto ahí! Este no era para nada el interior apetecible (y con cierto toque toque 'brittish') que vemos ahora. Este tríplex en la Val de Ruda, destinado a alquiler turístico, “era una casa muy oscura, con mucha madera, a la que abrimos bastante luz para modernizarla”, nos explica Juanma Alfonso, de Luderna, autores de la reforma, llevaba a cabo en colaboración con Dröm Living en la parte del interiorismo.

“Queríamos transmitir calidez. En el Valle de Arán tira mucho últimamente el estilo nórdico, pero buscábamos una cosa un poco diferente, más arropada, no una casa que mira hacia fuera, sino un lugar donde estar en familia y que te acoja, que estés cómodo, y si vas a esquiar, que luego estés a gusto por la tarde junto a la chimenea”, explica Juanma (aunque repetimos, nosotros ¡ni bajaríamos a esquiar! ¿Para qué? ¡Con lo a gusto que se está en este sofá esquinero bien arropaditos leyendo!).

Los colores y esos cuadros ingleses en las telas y en los papeles de las paredes también buscan arroparnos, igual que la estructura en madera de la casa, casi una cabañita. Aunque el comedor nos da el guiño juvenil, con sus lámparas de aires industriales y su neón personalizado con el nombre de la casa. ¡Es casi un pub en casa! De verdad... no salgamos.

La madera, como en toda cabañita, es clave. Pero aquí cuenta una historia. "En el salón, una de las piezas más vistosas es una mesa de centro que es un gran tronco que estaba a punto de convertirse en leña y nosotros lo aprovechamos para hacer unos cuantos muebles. Es un fresno precioso que pudimos rescatar para hacer varias mesas y mesitas de noche para las habitaciones", explica Juanma.

¿Y el lugar más especial de la casa? "Para mí es la sala, con una chimenea tan diferente, las maderas viejas, las telas del armario, el comedor, tan luminoso...”, apunta Juanma, y no podemos dejar de mirar justamente a la chimenea: “Está hecha con una estructura de hierro, es la pieza central de la sala, un mueble que hemos barnizado para dejar el material prácticamente en origen. Es... diferente, ¡parece que una chimenea en hierro aquí choca un poco! Pero el conjunto es bueno”.

¿Subimos? En los dormitorios, pusieron una de las camas hacia la ventana. “Que te levantes y veas la montaña y su bosque nada más despertar nos parece un regalo. Para la decoración jugamos con colores que te arropen y con este papel pintado en cuadros. El armario era muy grande, pesaba mucho en la habitación, y para quitarle protagonismo lo pintamos de este verde tan original, así dábamos fuerza al gran ventanal. Un punto de diseño en la alta montaña”.

¿Y si nos metemos en la cama y nos olvidamos de esquiar?