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1.

Qué gusto de invierno ¡con chimenea!

"Esta casa es una de las de más antigua construcción del Valle de Arán, por ello tiene ventanas pequeñas y les entra poca luz. Las maderas, como en las casas de montaña de antes, eran oscuras”, nos explican Anna Mercadé y Sergi Peña, los interioristas a cargo de la remodelación de este hogar de montaña. Y es que esta casa ha sido una especie de segundo amor para sus dueños, un refugio de montaña donde descansar, relajarse... en primavera, verano, ¡y por supuesto en invierno! Ya está lista para recibirlos, cálida y gustosa.

2.

Un sofá retapizado

 

“El sofá lo retapizamos con tela de Gancedo. Es esquinero, muy cómodo, y no ocupa mucho visualmente porque es bajito. Y la chimenea es la original de la casa, tiene tres décadas, y decidimos mantenerla, porque la familia la disfruta mucho”, cuenta Anna.

Sofá fue retapizado con tela de Gancedo por La Cabana d’Aran. Mesitas de Filocolore.

3.

Los cojines ponen el toque especial

"Para actualizarla, decidimos poner todo en un gris luminoso y claro rústico, aunque sin perder el punto. ¡Tuvimos que rascar toda la madera, suelo y techos, para conseguir este acabado natural!"

El cojín de ciervo es de Gancedo. Los de pelo son de Carmen Caubet. La manta beige es de Teixidors, en Matèria.

4.

Madera rejuvenecida

La carpintería de la escalera se renovó y las vigas de la casa se pintaron de blanco para dar más luz. Este comedor aprovecha el rincón bajo la escalera. La mesa y las sillas son de herencia.

El mantel es de Filocolore. La manta es de Matèria y el cojín es de Gancedo.

5.

Una cocina para pasar horas

“La mesa es de madera de cerezo y ya la tenían. Con el banco ganamos espacio y capacidad, y no recargas de sillas. Cambiamos los frentes de los muebles pero mantuvimos la estructura de la cocina, con utensilios de cobre para mantener la esencia de cocina rústica del valle”, nos explican los encargados de la reforma. 

6.

¡Un toque de campo!

En toda la casa se respira el estilo más campestre y bucólico: muebles de madera, textiles naturales, plantas y jarrones con flores, muchas flores. Incluso el juego de café invoca en cierto modo ese espíritu salvaje de la naturaleza.    

Las tazas de café y los platos son de Velafusta. Los cojines proceden de Gancedo.

7.

En el office

Esta cocina rústica está diseñada al detalle para mantener es espíritu tan de campo. Desde la campana de obra hasta los muebles panelados y, por supuesto, el techo de madera pintado de blanco. 

El banco de pino teñido es un diseño de Anna Mercadé, en La Cabana d’Aran. El horno es de Balay.

8.

Cocina con sabor a montaña

La campana, al hacer esquina, tiene muchísimo protagonismo, destacando también por la ausencia de muebles altos. Tan solo un juego de cazos de bronce con un toque vintage son las que decoran la pared.   

Los muebles fueron diseñados por Anna Mercadé y hechos a medida en La Cabana D’aran. Los botes son de Velafusta.

9.

Piedra y madera

Todas las puertas de la casa se restauraron y también se mantuvieron las cerraduras antiguas. Fue una manera de no mantener algunas piezas originales que, además de ser de calidad, dotan a la casa de carácter. 

10.

Un dormitorio con flores, más aire de campo

En el dormitorio, cumplieron el sueño de los dueños: integraron el baño, con una romántica bañera antigua a los pies de la cama (la ves en las siguientes fotos). “Cuando vuelves de esquiar ¡se agradece un baño! Detrás, pusimos microcemento, para recoger el agua si cae y que no se estropee la madera”, nos cuentan. 

La mesita es de Carmen Caubet. La manta es de Matèria. Los cojines son de Gancedo y el espejo es de Cottage Litlle House.

11.

Un dormitorio con baño

Además de la bañera, también se ha instalado un lavamanos y un aseo, de forma que este dormitorio en suite no puede ser más completo e íntimo. 

Cabecero con repisa y separador, a medida con diseño de Anna Mercadé. Colcha y cuadrante, de Carmen Caubet.

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Con bañera a los pies de la cama, ¡qué gusto!

La bañera exenta, situada a los pies de la cama, te traslada en el tiempo a las casas victorianas. Los estampados florales y el techo semiabuhardillado solo hacen que potenciar el efecto.  

Bañera con patas, modelo Admiral de Devon-Devon. Lino, de Filocolore. Productos de baño, de Velafusta.

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El cuarto de los niños

En el cuarto de los niños, el techo semiabuhardillado no fue un obstáculo. “Pusimos camas enfrentadas, debajo de las vigas, y con una mesita creamos su rinconcito de estudio. Aprovechamos un lateral que nos marcaba la viga del techo y con unos estantes y la barra de colgar hicimos un armario”. Seguro que los nietos acaban amando esta casa ¡tanto como sus abuelos!

Las camas y el escritorio son de La Cabana d’Aran. Los textiles son de Filocolore. La lámpara es de Velafusta.