La decoración hace que las casas adquieran vida, elegancia y estilo. También aportan calidez y confort, pero no lo es todo. Hay algo más importante, la limpieza de la casa. Contar con una buena rutina de limpieza en casa es fundamental si quieres que la casa brille. Desde la limpieza de la cocina, los baños hasta los dormitorios. Todo debe estar bien limpio y organizado el mayor tiempo posible. Si te cuesta organizarte hay algunos métodos como las limpiezas diarias de 30 minutos o el 20/10 que te ayudarán a poner, por fin, remedio a la limpieza. Ya verás que el resultado de una casa limpia, aunque suponga un esfuerzo extra y mayor organización, ¡merece la pena!

Sin embargo, cuando toca limpiar la casa es cierto que, muchas veces y sin darnos cuenta, se cometen algunos errores. ¡Y son muy comunes!, y como nadie nace sabiendo, te enseñamos los más habituales que cometemos al barrer para que ya no te pase ninguno.

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1. Fregar el suelo sin barrer

¡Error! Lo único que conseguimos es expandir toda la suciedad por toda la casa. Siempre debemos fregar el suelo, una vez hayamos barrido previamente. Si no, lo único que conseguiremos es llenar la fregona y el cubo de suciedad, y arrastrar todo por la casa.

2. Barrer si eres alérgico al polvo

Es todo un error, ya que lo único que conseguimos es levantar el polvo. Además de esto hay muchos errores que sueles cometer seguro si eres alérgico al polvo. ¡Así que cuidado!

3. Barrer sin haber limpiado antes el cepillo

La escoba hay que desinfectarla y limpiarla siempre antes de su uso. Es importante mantenerla en unas condiciones de higiene óptimas para que no ensucie más de lo que limpie y consigamos recoger con ella la mayor cantidad de desperdicios.

Para limpiar la escoba utiliza el cubo de la fregona y añade agua con jabón de lavavajillas y un poco de lejía.

  • Paso 1. Desenrosca y quita el palo.
  • Paso 2. Empapa bien la escoba en el cubo y pasa un cepillo para quitar el polvo y la suciedad de las cerdas.
  • Paso 3. Coloca el palo y deja secar boca abajo. Es aconsejable realizar este proceso de limpieza y desinfección de la escoba una vez a la semana.

4. Barrer antes de tiempo

Si te pones a barrer antes de haber limpiado el polvo o las migas de las mesas o estantes, en realidad estás haciendo un trabajo en balde. ¡Y no merece la pena! La solución es limpiar las habitaciones de arriba a abajo, empezando por ventanas, bajando a mesas y mostradores, sillas y sofás y terminando con el suelo. Lo agradecerás y te ahorrarás mucho tiempo.

5. Barrer mientras se está cocinando

Por supuesto que hay que barrer con frecuencia la cocina, pero debemos evitar realizar esta tarea mientras cocinamos. Si barremos mientras se produce la cocción, se puede correr el riesgo de que el polvo que inevitablemente se levante (nos referimos a las partículas microscópicas) vaya a parar a la comida. Por ello te recomendamos barrer una vez hayas terminado de hacer la comida. Así, no tendrás que barrer varias veces.

6. No usar un cepillo para parqué

Suelen rayar bastante los suelos de parqué, por lo que te aconsejamos usar una mopa. Es una opción más limpia y además protege el suelo.

7. Barrer en línea recta

De derecha a izquierda o de atrás hacia delante. Son las direcciones que la escoba de la gran mayoría toma cuando se trata de barrer. Cambia este hábito lo antes posible. Tu escoba deberá hacer un recorrido en S o haciendo zig zag si de verdad quieres acabar con la suciedad. De la otra manera solo pasarás el polvo.

8. Usar una escoba muy baja

Al barrer el suelo, debemos seleccionar una escoba y un recogedor que tengan una longitud suficiente como para que se alcance el suelo sin necesidad de flexionar la espalda. Si no es así, es recomendable cambiar el utensilio porque será imposible utilizarlo sin sobrecargar la columna.

Te recomendamos usar mangos de una longitud comprendida entre 120 y 150 cm. Estos deberían ser de material rígido y resistente, preferentemente de madera o aluminio.

9. Usar la escoba para todo

Aunque pensemos que la escoba es la solución para todo, no es así. En algunas ocasiones, como con las manchas de barro, es mejor utilizar directamente la aspiradora. ¿Por qué? Evitaremos rayar el suelo de madera al barrer, por ejemplo, si arrastramos alguna piedra o material duro.