Todos tenemos un "suelo de ensueño" en mente cuando pensamos en una reforma o en la compra de una nueva casa: "quiero una casa con un suelo que sea fácil de limpiar, ¡por favor!". Y es que este factor es fundamental para dedicarle más o menos tiempo a la limpieza y poder más disfrutar más del día a día.

No te preocupes más: hoy vamos a analizar qué suelos son más fáciles de limpiar en comparación con otros que requieren de mucha más dedicación. Sin embargo, ten en cuenta que la elección de un suelo dependerá de tus necesidades, aunque también tendrás que tener en cuenta factores como si es fácil de limpiar, su durabilidad y la regularidad con la que debe ser atendido.

Por suerte, hay muchas opciones disponibles cuando se trata de suelos capaces de adaptarse a tus circunstancias. Solo necesitamos unos minutos de tu tiempo y un poco de atención. Así que, ¿estás listo? ¡Vamos a descubrirlos!

¿Cuál es el suelo más fácil de limpiar?

Como decíamos, la elección de un suelo dependerá de tu situación personal y la de tu vivienda. Si estás pensando en alquilar un piso, quizá es buena opción optar por un tipo de suelo fácil de mantener, aunque no sea muy duradero, ya que el dueño podría sustituirlo en cuanto abandones la vivienda.

Por otro lado, si tienes niños pequeños en casa, que tienden a ensuciar, o mascotas, que suelen arañar el suelo, tal vez deberías poner un suelo de fácil limpieza y mantenimiento, pero mucho más duradero. Por este motivo hoy vamos a contarte qué tipo de suelo es el más fácil de limpiar.

¿Qué tipo de suelo es el más limpio?

Suelos laminados

El suelo laminado es otra buena opción para las personas que quieren un material que imite a la madera, pero que sea más duradero, de menor mantenimiento y más económico que el suelo de madera maciza. El laminado es una excelente opción, ya que cuenta con una capa protectora que lo hace duradero contra los arañazos.

En cuanto a la limpieza diaria de los suelos laminados, basta con pasar la aspiradora y la fregona. Una vez más, ten cuidado con la cantidad de agua que utilizas en el suelo laminado y, por supuesto, nunca lo limpies con productos abrasivos.

Suelos de cerámica o gres

Decantarse por estos materiales es una opción cara, pero a la larga agradecerás haber apostado por una mayor calidad. Los suelos de cerámica, gres o porcelánicos son los más fáciles de limpiar, gracias a su durabilidad y poco mantenimiento. De entre sus beneficiosas características destaca su impermeabilidad: por mucho que se te derramen líquidos, el suelo de cerámica no sufrirá.

Por otro lado, la suciedad y el polvo son fáciles de quitar con una escoba o un aspirador, y puedes asegurar su brillo pasando tranquilamente la mopa o fregando el suelo. Además, existen suelos de cerámica o gres de muchos tonos y acabados, por lo que tienes un gran abanico de posibilidades a tu antojo. Eso sí: es recomendable evitar la mayor cantidad de juntas posibles, pues allí se suele acumular mucha suciedad.

Cuál es el suelo más fácil de limpiar

Suelos de madera

Los suelos de maderason otra buena opción. Es un suelo atemporal y una opción muy popular en los hogares modernos. Los suelos de madera suelen estar disponibles en forma de suelo de madera maciza, que se compone enteramente de madera natural, o multicapa, que se compone de chapas de madera recubiertas con una capa de madera maciza, que es la que se ve. En cualquier caso, es uno de los suelos favoritos, ya que combina con casi cualquier estilo de casa o decoración.

Para mantener limpio el suelo de madera no hay que realizar un mantenimiento exhaustivo, al menos a corto plazo. Los derrames pueden limpiarse fácilmente y el polvo puede aspirarse o barrerse con facilidad, lo que convierte el suelo de madera en una muy buena opción. Sin embargo, hay bastante trabajo de mantenimiento a largo plazo: la suciedad puede acumularse fácilmente con el paso del tiempo y también pueden hacerse visibles los arañazos si tienes mascotas como gatos o perros. Por lo tanto, aunque el suelo de madera es un tipo de suelo versátil y elegante, sigue teniendo algunos contras que tener en cuenta.

Suelos de hormigón o microcemento

El microcemento es, ahora mismo, el material de construcción por excelencia. No solo por las grandes posibilidades en materia de decoración que ofrece, sino por gozar de un revestimiento muy resistente y una gran durabilidad. ¡Y hoy en día sus colores y diseños van mucho más allá del gris que tienes en mente! Además, su limpieza es muy sencilla, ya que no tiene juntas donde se pueda acumular la suciedad.

Para limpiarlo, únicamente necesitas un poco de agua y jabón neutro, añadiendo cera natural de vez en cuando para que no pierda ese toque final tipo barniz. ¿Y el polvo? ¡Con una aspiradora será más que suficiente! Ten cuidado: no utilices bajo ningún concepto productos abrasivos o agresivos como cepillos metálicos, lijas, ácidos o amoniacos, entre otros. En el caso de hacerlo, tu suelo de microcemento podría verse gravemente perjudicado.

Cuál es el suelo más fácil de limpiar.

Suelos vinílicos

Los suelos vinílicos no solo son elegantes y fáciles de instalar, sino que también son fáciles de limpiar y mantener, lo que ayuda a crear un hogar más saludable e higiénico. Para mantenerlos limpios, necesitarás pasar la escoba o el aspirador a menudo. Una vez a la semana puedes fregarlos con un detergente neutro.

Su parte más delicada son las juntas, en las que se acumula suciedad, pero puedes solucionarlo instalando un suelo vinílico de sistema clic mejor que unos adhesivos. Para más mantenimiento, puedes colocar almohadillas protectoras debajo de muebles pesados, sillas y patas de mesas para evitar rayaduras.

Cuál es el suelo más fácil de limpiar.

Suelos de mármol

Los suelos de mármol son resistentes y duran muchos años. Barrer regularmente un suelo de mármol es una fantástica manera de mantenerlo limpio. Sin embargo, hay que tener cuidado con las herramientas que se emplean. Recomendamos encarecidamente invertir en una mopa de microfibra: la microfibra atrae y recoge la suciedad, el polvo y el pelo de forma más eficaz.

Si quieres usar una aspiradora, asegúrate de que tiene una opción para suelos duros. Pásala suavemente sobre el suelo y no apliques presión mientras limpias. También puedes comprar un aspirador de ruedas de goma para garantizar un desplazamiento mucho más suave. ¿Otro problema extra? Los suelos de mármol se deben abrillantar y pulir regularmente de manera profesional, lo que implica un coste añadido.

Suelos de moqueta

Los suelos de moqueta son una opción excelente para la mayoría de los hogares con niños, pero es importante librarlos de la suciedad si quieres que luzcan saludables. Cuando se trata de la limpieza, los suelos de moqueta pueden tener mala reputación por ser una opción de suelo de alto mantenimiento, pero siempre que se pase la aspiradora a menudo, tampoco es tan complicado como parece.

Aspirar la moqueta con regularidad -múltiples veces a la semana en las zonas más transitadas se traducirá en un mantenimiento a largo plazo mínimo–. ¿Un truco? Coloca felpudos junto a las puertas de entrada para evitar que entre la arena y la suciedad y desgasten las fibras.

Cuál es el suelo más fácil de limpiar.

¿Qué color de suelo es más limpio?

El color del suelo también afecta a verlo más limpio o más sucio. Por eso mismo, elegir una junta de color oscuro como gris o negro, facilitará su mantenimiento a lo largo del tiempo y nos evitará tener que pintar las juntas de blanco cada dos por tres.

Por un lado, los colores más oscuros son más limpios que los claros… ¿No es así? Pues no: como el polvo es de color gris o beige claro, elegir colores similares al del polvo hará que este no destaque tanto. ¡Todo vale mientras no apostemos ni por el negro ni por el blanco para el suelo!

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