5 /7

1.

Adiós, pareja, adiós

 No echarás de menos las mesitas si instalas un cabecero de pino lacado de pared a pared. Dispondrás de una superficie de unos 20 centímetros de ancho para apoyar las cosas. Completa la decoración con un banco a los pies de la cama en el que colocar desde un libro hasta una manta extra. Banco de Bloomingville y lámparas apliques de Mover Iluminación.

2.

Suma y sigue

A la altura del colchón, añade a cada lado de la estructura de obra revestida de madera dos pequeñas baldas (de unos 15 centímetros de ancho cada una) y ya tendrás dónde depositar tus objetos personales. El cabecero y la cama son diseño de Home Deco y la banqueta es de Ikea.

3.

Mesitas invisibles

También puedes encargar un cabecero de obra a medida y no revestirlo de ningún material. Tan sólo el yeso y la pintura que escojas. Así podrás idear más fácilmente una o dos hornacinas en las que 'ocultar' las cosas.  

4.

En el centro de las miradas

Que el cabecero sea a medida no significa que siempre haya que ponerlo contra la pared. Este, realizado en madera según el diseño de GCA Architects, se ha colocado en medio de la habitación, dejando un pasillo de acceso frente al armario. Las lámparas de aplique, de Andrew World, se han instalado directamente en la estructura.

5.

Estiliza la composición

 Si finalmente decides colocar el cabecero de madera a medida contra la pared, que llegue hasta el techo y así la superficie del centro se convertirá en una hornacina XL en la que cabrán todas tus pertenencias, pero también algún que otro detalle decorativo. Las modernas lámparas de flexo son de Tolomeo y el cabecero, diseño de la decoradora Júlia Casals. 

6.

Directo de fábrica

Existen en el mercado diferentes cabeceros de madera con estantes o repisas que ya han previsto este problema de las casas del siglo XXI. Que no haya espacio para las mesitas junto a la cama, no quiere decir que no lo haya sobre o dentro del cabecero. Encontrarás alguno similar a este en Ikea.

7.

Dale color

Está bien. No te gustan los convencionalismos y los cabeceros que encuentras en el mercado, suelen ser blancos o en color madera. Encarga uno a un carpintero y escoje el tono que mejor se ajuste a tus gustos, como este realizado por Antonio Sánchez Olmos en color Island Paradise, una de las tonalidades tendencia de Pantone para este año. 

¡No midas más! Que no, que no te caben las mesitas de noche. Podrías encajar una –casi a presión– si te empeñas, pero ese no es el objetivo. O si no ¿cómo piensas hacer luego la cama a diario? Teniendo en cuenta que lo ideal, para que quepa la ropa de cama, es dejar 15 centímetros como mínimo entre este práctico –pero no indispensable– mueble auxiliar y el colchón.

Guarda la cinta métrica y saca todo el ingenio decorativo. Lo más sencillo será instalar un cabecero a medida de pared a pared que puedes revestir de madera para darle un aspecto más acogedor. Otra opción será encargar a un carpintero una estructura de cama de madera con repisa o estanterías superiores en las que depositar cada noche tus pertenencias. Las hornacinas serán una solución inteligente, como también lo será colgar las lámpara del techo o instalarlas directamente en la pared.