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1.

A medida.

Las piezas modulares se adaptan mejor al espacio. En este proyecto de Dijous, se aprovecha muy bien el rincón. Silla, de Sit Down. Suelo de merbau, en Detarima.

2.

En paralelo.

Dos hermanas bien avenidas en este proyecto de Clara Valls y Fusteria i Mobles Malla.

3.

Separador.

Dormitorio infantil en color beige y rosa. Escritorio y mueble separador realizados a medida. Estante con focos. Todo, de Dijous.

4.

Con cajoneras.

Todos los huecos se aprovechan en esta habitación decorada por Olga Gimeno, de Bona Nit. Alfombra, de Lorena Canals.

5.

De pared a pared.

Armario a medida con baldas y puertas cubriendo toda la pared. De Dijous.

6.

En 'L'.

Bajo las camas en L, cajoneras y armarios. Proyecto de Olga Gimeno, de Bona Nit. PIntura decorativa, de Magda Playà.

7.

Con litera-tren.

Aprovechando el hueco de la litera, armarios y escritorio. Proyecto de Dijous.

8.

Aprovechar un hueco.

Entre dos armarios se ha colocado este escritorio con estantes y book, de Knib. Flexo, silla y papel de la pared, en Biggie Bestt. Suelo de moqueta, de KP.

9.

Arriba y abajo.

Litera tipo tren con cajoneras en la zona inferior. Es un proyecto a medida, de Lali Vayreda y Montse Cot, de Dijous, para dos hermanas.

10.

Con una mesa volada.

Y estante en L: un rincón para almacenar y hacer los deberes. De A. Sánchez Olmos. La cama es antigua. Lámpara de techo, de Hobby Pantalles. SIlla, de Ikea.

11.

Litera-nido.

Una litera muy polivalente. Escritorio, en Cado.

12.

Espacio creativo.

Para Mireia, que le encanta pintar y dibujar, rinconero y pizarra. De D’Abril.

13.

Armario transparente.

Para aligerar un espacio aprovechado al milímetro. Proyecto de Bona Nit.

 

Las habitaciones infantiles, sea cual sea su tamaño, parecen encogerse a medida que el niño crece. Y ya no digamos si son dos –¡o tres!– hermanos. Por eso es mejor racionalizar el espacio desde el principio, y estudiar bien la distribución de las zonas (descanso, juego o estudio).

El mejor invento es el mueble ‘compacto’. Se trata de camas nido ‘triples’ o literas tipo tren que, además de contar con la cama, tienen una zona de almacenaje importante”. Lo que está claro es que el aprovechamiento máximo del espacio se produce con el mobiliario a medida. Y aún más si éste es multifuncional. Separadores-estantería, cabeceros-baúl, literas-armario, camas triples con cajoneras en la parte inferior... Soluciones no faltan.

Esther Negredo, de BM 2000, nos cuenta que “las camas altas (blocks) son perfectas para ahorrar espacio, ya que están provistas de varios cajones y nido para cuando vienen los amiguitos a dormir. En cuanto a las librerías, si no hay espacio, se pueden colgar estantes o estanterías en la pared, de manera que quede el suelo libre. Y ojo, los niños cada vez demandan más consolas o juegos tipo Wii, de manera que no está de más pensar en un módulo para colocar estas piezas, como una mesita con ruedas y con cajones para meter los mandos y los juegos”.

Pero si de algo no puede prescindir una habitación pequeña es, sin duda, del armario. “Es importante que, si se puede, aproveche toda una pared –si es empotrado, mejor, ya que ocupa menos espacio–, que cuente con un altillo y separaciones para guardar ropa, juguetes, la mochila y la ropa de deporte”, recomienda Susana Gil, de Piccolo Mondo.

En cuanto a la zona de estudio, si hay poco espacio es perfecta una mesa volada o una tabla bajo la ventana. Un book debajo con ruedas para guardar los libros completará el conjunto. Una buena idea es ocupar todo un frente de pared con un ‘compacto’, y enmarcarlo con un ‘puente’: una librería a ambos lados del mismo y baldas en la parte superior. De este modo, en un solo frente, solucionamos la zona de descanso y la de almacenamiento”.

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