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1.

Un gran armario con zona de tocador a pie de cama

La decoradora Pia Capdevila aprovechó el espacio a pie de cama de este dormitorio con un armario de dos cuerpos y salvó el salto del techo con una zona de tocador a modo de cómoda que, además, aligera visualmente el conjunto. En blanco y sin tiradores, se integran perfectamente en la decoración.

2.

Alíate con las puertas correderas y gana metros

Las puertas correderas son milagrosas en pisos pequeños. Y en el dormitorio, la mejor opción para rascar cm. Aunque son más caras que las convencionales batientes, puedes ganar al menos 20-30 cm.


Armarios diseño de la arquitecta Mar Marcos.

3.

Un armario integrado en la decoración

Una manera de disimular los armarios en el dormitorio y aligerar visualmente la estancia es integrándolo en la decoración. ¿Cómo? Aquí, el decorador Iñaki Mujika reprodujo las molduras de la pared en el armario, dando continuidad visual y haciéndolo, prácticamente, desaparecer.


Armario y cabecero, en Mujika Aramendi Decoración.

4.

Un armario a medida que salva un techo abuhardillado

Los muebles a medida son la mejor opción en dormitorios pequeños, pero si, además, se trata de una buhardilla, ¡no lo dudes! Aquí, se ha salvado el desnivel del techo con un armario de dos cuerpos que no da ni un cm por perdido. Pintado en blanco, a juego con las paredes, resulta más ligero.

5.

Un armario empotrado de suelo a techo

Y de pared a pared. Es la solución óptima para contar con un armario capaz en dormitorios pequeños. Para que sea más discreto, píntalo del mismo color que las paredes y presincinde de tiradores, como se ha hecho aquí.

6.

Un armario que salva una puerta

Si te falta espacio de almacenaje, ¡coloniza las paredes! Aquí se ha prolongado el armario sobre la puerta de acceso al baño, lo que permite ganar un completo maletero extra. En blanco, resulta más ligero.

7.

Un vestidor cerrado con cortinas

Sustituir las puertas del armario por cortinas es una solución muy práctica y, a la vez, decorativa, en dormitorios pequeños. Las cortinas no restan ni un cm útil y, además, es una manera de abaratar considerablemente los costes del armario. Con el plus que puedes renovarlas fácilmente y "estrenar" armario.

8.

Un armario a pie de cama de suelo a techo

En dormitorios pequeños, aprovechar toda la altura de la pared es la mejor manera para disfrutar de un armario más completo. Puedes destinar la parte superior como maletero. Aquí, además, se han diferenciado ambas zonas con el color.

9.

Con puertas lisas y a juego con las paredes

El armario es de largo el mueble más voluminoso del dormitorio. Una buena manera de camuflarlo y contribuir a que la habitación parezca más amplia es pintarlo a juego con las paredes y optar por puertas lisas, ya que se mimetizarán mejor.

10.

Un armario en horizontal

En este dormitorio se ha aprovechado la parte más baja del techo con un gran armario en horizontal destinado a colgar la ropa de menor altura, como camisas, jerséis o pantalones. Se ha optado por puertas correderas, que no restan ni un cm, que se han entelado, lo que da un look más romántico a esta buhardilla.

11.

Una estructura tipo puente con mucha capacidad

Aprovechar la pared del cabecero para guardar es una solución muy práctica en dormitorios pequeños. Aquí, se ha proyectado una estructura tipo puente, que aprovecha los laterales y la parte superior de la cama.

12.

Un armario en "L" que suma almacenaje

No des ni un rincón por muerto en el dormitorio, aprovéchalo con soluciones a medida que sacan partido al espacio, como se ha hecho aquí con dos armarios en "L" que aprovechan el ángulo.

El armario es el mueble que suele dar más quebraderos de cabeza a la hora de decorar el dormitorio. Sobre todo si los metros con los que cuentas son escasos. Pero no por ello debes renunciar a disfrutar de un armario completo. Como ya hemos visto en la galería, la opción que aprovecha más y mejor los metros pasa por hacerlo a medida. Son más caros, pero se ajustan como un guante al espacio, convirtiendo cada cm en espacio de almacén útil.

Siempre que puedas, lleva el armario hasta el techo y si cuentas con una altura generosa, ¡más razón aún! Lo más práctico es destinar el espacio a partir de los 220-240 cm a maletero. Al ser poco accesible, es perfecto para guardar desde la ropa de otra temporada y de uso puntual, hasta lo más voluminoso, como edredones o mantas.

Para que el armario pase más desapercibido en el dormitorio, lo mejor es pintarlo a juego con las paredes, optar por puertas lisas y prescindir de los tradicionales tiradores a favor de opciones más integradas.

Otro punto importante a tener en cuenta son las puertas. Las batientes son las más habituales, pero para poder abrirlas con comodidad deberás dejar entre el armario y el próximo obstáculo, que suele ser la cama, al menos 80 cm libres. Las correderas, más caras, te permiten ganar al menos 20 cm. Piénsalo: puedes invertir esos cm en tener una cama más cómoda.