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    ARBITON

    Los rodapiés son imprescindibles

    Cuando vamos a elegir un suelo, solemos dedicar mucho tiempo a la tarima: elegir color, dureza, calidad, etcétera... Pero muchas veces olvidamos el detalle esencial en el acabado: el rodapié. Un rodapié equivocado puede arruinar la mejor tarima estéticamente y uno de baja calidad, quedará en entredicho con el tiempo. Si quieres elegir bien, en Arbiton encontrarás una amplia oferta.

    El rodapié cumple una función práctica que es ocultar el pequeño espacio que deja respirar a la tarima junto a las paredes, ya que con los cambios de temperatura, se puede dilatar. Así que técnicamente, tenemos que saber si hay que cubrir un espacio de 0,5 o hasta 1 centímetro. También tenemos rodapiés que ocultan cableados de manera muy práctica. Además, protegen la pared de manchas o daños accidentales cuando pasamos la aspiradora o fregamos el suelo.

    1. El rodapié tapa la junta de dilatación que se encuentra junto a la pared

    El rodapié tapa la junta de dilatación que se encuentra junto a la pared

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    Elegir los rodapiés que favorezcan la estancia

    En función del color del suelo

    Podemos elegir un rodapié hecho por el fabricante de nuestro pavimento. Así tenemos la garantía de que el color y la textura se ajustan perfectamente. Si el suelo es de color claro, la estancia se ampliará visualmente. Esta manera de elegir los rodapiés es muy popular y segura: el resultado es un interior clásico que le gustará a todo el mundo.

    Existen los llamados «complemento perfecto» cuando el color de los rodapiés se obtiene con la misma tecnología que el del suelo. Un ejemplo puede ser el rodapié TORE, que está perfectamente ajustado a los paneles vinílicos de la marca Arbiton. La precaución en estos casos es que, pasado un tiempo, queden descatalogados y, si en un futuro por una reforma o un percance necesitamos alguna pieza suelta, quizás ya no estén disponibles.

    Para ir sobre seguro, podemos usar rodapiés universales, con una amplia gama disponible que te permitirá encontrar la combinación casi perfecta con el color de tus tablas. Su gran ventaja son el precio y la disponibilidad.

    2. Rodapié TORE color y carácter perfectamente ajustados a los paneles Arbiton

    Rodapié TORE color y carácter perfectamente ajustados a los paneles Arbiton

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    En función del color de la pared

    Podemos intentar «fusionar» el rodapié con la pared eligiendo el mismo color o, por el contrario, buscar el contraste. Se ve muy estético un juego de rodapié blanco y pared oscura, pero también se puede montar un rodapié de color antracita sobre una pared blanca. Ambas soluciones aportan un estilo muy moderno.

    4. El rodapié VIGO con goma elástica permite montar el producto sin sellar con acrílico

    El rodapié VIGO con goma elástica permite el montaje sin sellar con acrílico

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    En función del color de la puerta o marcos

    Es una solución cada vez más popular que crea superficies verticales uniformes, de manera que la estructura de las paredes adquiere un aspecto muy armonioso. Es una solución que hay que pensar de manera integral con el resto de la decoración.

    3. Los rodapiés grises encajan a la perfección con los tonos naturales del roble

    Los rodapiés grises encajan a la perfección con los tonos naturales del roble

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    En función de la altura de la habitación

    Si vivimos en una casa con techos altos, quizás de construcción más antigua, podemos pensar en unos rodapiés más altos que realcen precisamente ese factor, que lleven la mirada hacia lo vertical.

    Tenemos gamas de rodapiés desde los 4 hasta los 10 cm de altura. Los de cuatro centímetros cumplen en una habitación pequeña, pero no son suficiente para proteger la pared de los golpes de la aspiradora. Los rodapiés de entre 6 y 8 cm son la solución más popular. Los de 8 o 10 cm te los puedes plantear si tus techos están a 2,60 o 2,80 metros de altura.

    En función del material

    Aunque hay modelos híbridos, podemos dividir en 3 tipos los rodapiés según sus materiales. De madera, de MDF (fibra de densidad media) o de PVC. Los de madera son muy elegantes pero delicados. No conviene combinarlos con suelos vinílicos porque no aguantan una fregona y se dañarían con el tiempo. Los de MDF son versátiles en colores y gamas, pero tampoco aguantan la humedad y necesitan adhesivos para fijarlos a la pared.

    Lo más novedoso son los rodapiés metálicos aunque todavía no son muy populares y también son algo más caros. Por último destaca un nuevo material, el VIDELIT. Es un material ecológico que no contiene PVC, pero es muy resistente.

    En función de la resistencia al agua

    Si nuestro suelo es resistente al agua, o sea de paneles vinílicos o laminados, los rodapiés también deben ser resistentes al agua.

    La propuesta más reciente de ARBITON es el rodapié híbrido TORE que une resistencia al agua con una amplia gama de colores que encajan perfectamente con el del suelo. Está disponible en todos los tonos de los pavimentos vinílicos Arbiton. Es fácil de montar y también de limpiar.

    Otra solución interesante es el rodapié STIQ, dedicado a los suelos vinílicos. Debido a su forma, tonalidad, durabilidad y resistencia al agua, el rodapié sirve perfectamente en estancias con pavimentos vinílicos. Gracias a su espesor mínimo y su forma moderna, se adapta a cualquier diseño interior destacando las características del suelo.

    El rodapié VIGO ha adquirido mucho éxito. Ofrece el aspecto de un rodapié lacado y resiste al agua perfectamente por sus componentes de PVC. La característica especial del rodapié VIGO son las juntas de goma que crean una barrera resistente al agua y se ajustan a la forma de la pared eliminando las imperfecciones. El rodapié VIGO destaca también por un montaje simple y fácil. Está disponible en blanco universal y también en tonalidades naturales de madera.

    ¿Cómo montar un rodapié de forma correcta?

    La manera tradicional de montar un rodapié es con adhesivo tipo silicona. Esta solución es bastante cara y suele presentar problemas si la pared tiene irregularidades. El rodapié queda pegado por lo que, si en el futuro hay que desmontarlo, probablemente, no será posible volver a colocarlo, por ejemplo, tras pintar o reparar algún problema de suelo o pared.

    La solución novedosa es el sistema de clips o raíles. Es un sistema que queda oculto tras el rodapié y que permite su colocación de manera sencilla. Igualmente, es posible quitar y poner de nuevo un rodapié si es necesario ante cualquier eventualidad.

    ¿Qué criterio es el más importante a la hora de elegir un rodapié?

    Sin duda, los rodapiés son un detalle que llega al final de una reforma o construcción, pero como has visto, no los podemos descuidar si queremos un producto de calidad y que juegue a favor del resto de la decoración y de nuestro estilo.