Si has hecho una reforma recientemente, te has mudado o buscas nueva casa, es probable que te preguntes cuál es el sistema de calefacción es más económico. Gas natural, eléctrico, geotermia, caldera de gasoil, bombas de calor, calderas de pellets... Las opciones son muchas. Y no solo depende del coste de la instalación inicial o los gastos que conlleve durante su uso, al pensar en qué sistema de calefacción le conviene a tu casa, tendrás que pensar también en las condiciones de tu vivienda y el clima de la zona en la que está ubicada. Vamos por partes.

Cuánto gasta cada sistema de calefacción

"El agua caliente y la calefacción suponen las dos terceras partes del consumo de energía doméstico", aseguran desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Y lo cierto es que varía mucho entre unos hogares y otros (hasta una diferencia de 800 €), ya que su eficiencia depende también del tamaño de la vivienda y su calificación energética. Pero también de su ubicación, el tipo de aislamiento y la variabilidad del precio de la energía. Por eso es fundamental elegir el sistema de calefacción más barato.

Renueva caldera

Antes de empezar nuestro análisis hay que destacar una diferencia. No es lo mismo el aparato o el sistema de calefacción, que es el que da el calor (suelo radiante, bomba de calor, calderas con radiadores, etc.), que el tipo de energía que necesita (gas natural, eléctrica, geotérmica, solar o por biomasa).

Calefacciones sostenibles, las más económicas a largo plazo

Son las que funcionan con energías renovables, como la aerotermia o la biomasa. La aerotermia es una de las últimas novedades en sistemas de calefacción baratos. Aunque la inversión inicial es de las más elevadas entre los sistemas de calefacción, lo cierto es que consigue un ahorro en la factura de la luz de hasta el 50%. Este sistema de calefacción aprovecha la energía calorífica del exterior y la lleva al interior de tu casa. Su principal ventaja es que proporciona calefacción en invierno y aire acondicionado en verano y agua caliente todo el año. Es uno de los sistemas de calefacción que más ahorra porque un 25% de la energía que consume procede del suministro eléctrico y un 75 % del aire exterior, gratuito y renovable. Además, puede utilizarse con suelo radiante –el más eficiente con aerotermia–, radiadores convencionales y de baja temperatura.

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Los sistemas de calefacción sostenible, aunque consumen una energía más barata, que llevan aparejados no solo los gastos de instalación, sino también los costes fijos o el mantenimiento

Por su parte, la calefacción por biomasa es otra de las más eficientes y baratas, ya que emplea energías verdes más económicas y sostenibles. Son las calderas de pellets, por ejemplo. Son una alternativa muy eficaz para la calefacción y el agua caliente. La única desventaja es que es necesario contar con un espacio para almacenar el combustible, por lo que son una de las mejores opciones para viviendas unifamiliares o de grandes dimensiones. Aunque la instalación inicial es cara (llegan a rondar los 3.000 €) si ya tienes la instalación de radiadores de agua o suelo radiante, amortizarla será cuestión de tiempo.

Calefacción con radiadores eléctricos, el sistema más barato

La calefacción eléctrica es el sistema de calefacción más barato y eficaz para zonas en las que el clima es suave y para segundas residencias, donde no es necesario un uso tan recurrente. También para pisos muy pequeños con un buen aislamiento. Su principal ventaja reside en que no requieren una gran inversión inicial, aunque no son la mejor opción para calentar estancias grandes. Su desventaja es que este tipo de calefacción tiene un consumo medio/alto (dependiendo de la eficiencia del aparato) y está sujeta a la los cambiantes precios de la luz.

En este sistema se engloban los radiadores eléctricos, halógenos, acumuladores o emisores termoeléctricos. Estos últimos, a la larga, pueden convertirse en el sistema de calefacción más económico por ser los más eficientes, ya que llevan termostato y programador, lo que ayuda a obtener una temperatura homogénea.

¿Tienes calefacción eléctrica?

Calefacción con gasoil, el sistema menos eficiente

Esta es una buena opción para zonas en las que no hay canalizaciones de gas natural, como áreas rurales o viviendas antiguas. Las de gasoil, además de ser cada vez menos frecuentes, dependes del precio del gasoil (que además hay que transportar), es necesario un espacio en el quealmacenarlo de forma segura. También son menos eficientes que otras opciones y muy contaminantes. Aunque sí que es cierto que tienen unos precios más baratos que otros sistemas de calefacción, tienen una larga vida útil y requieren poco mantenimiento.

Calefacción con gas natural, la opción más versátil

Es el sistema de calefacción más común en España. Y son una buena opción tanto para viviendas grandes como pequeñas. Es una de las alternativas más eficientes y económicas, ya que el precio del gas natural es más bajo que el de la luz. Y además también es cómodo, pues no es necesario un sitio en el que guardar el combustible y es un tipo de calor rápido.

Su ventaja es que distribuye el calor de forma homogénea por toda la casa, aunque su instalación sube el precio, ya que lleva aparejada no solo la colocación de todos los radiadores y tuberías por las que irá el agua caliente (o el suelo radiante), sino también el de la caldera. Pero no todas las viviendas tienen acceso a una red de suministro de gas y, en el caso de que no haya, hace que la instalación aumente muchísimo su precio. Además, al igual que con las calefacciones sostenibles, hay que tener en cuenta que las calderas e instalaciones de gas han de pasar una revisión periódicamente y que necesitan cierto mantenimiento.

Dormitorio con radiador

Calefacción con suelo radiante

Si estás pensando hacer reforma o estás pensando en comprar una vivienda de nueva construcción, el suelo radiante es una de las mejores opciones. El funcionamiento es similar al de los radiadores de agua, con la diferencia de que va por debajo del pavimento. Tiene varias ventajas, ya que, además de aportar calor de forma uniforme por toda la casa, se elimina un elemento que ocupa sitio en cualquier habitación y, generalmente, condena un trozo de pared (dependiendo del tamaño del radiador). Además de con calderas, este tipo de emisores térmicos pueden emplear energías renovables, como la solar, la fotovoltaica o la aerotermia para calentar el agua y proporcionar calor a toda la casa. También acepta casi cualquier tipo de suelo, desde cerámica a piedra o, incluso, madera. Su principal desventaja reside en el coste de la instalación, es decir, no es precisamente la calefacción más barata, aunque se amortiza en pocos años.

Calefacción con bomba de calor

En realidad, la bomba de calor ofrece tanto aire acondicionado como aire caliente, que permite calentar una estancia de forma rápida, además. Entre sus desventajas, que solo calienta una estancia, pero entre sus ventajas hay que destacar que es un sistema de calefacción bastante económico, ya que el precio de su instalación no es muy elevado, no se necesita hacer obras y la instalación es rápida. Es una buena opción en viviendas situadas en zonas con climas cálidos y, por tanto, una menor necesidad de un sistema de calefacción barato.