Abres el lavavajillas y te encuentras una gran cantidad de agua en los utensilios que has puesto a lavar. Entonces te preguntas: ¿por qué mi lavavajillas no seca del todo? ¿Por qué los cubiertos y los vasos no salen tan perfectos como en los anuncios de la televisión?

Antes de culpar al lavavajillas de todos los males, puede haber algunas acciones que tú estás haciendo mal sin saberlo. Por eso, te explicamos algunas reflexiones que te debes plantear antes de llamar a una empresa de reparaciones por deficiencia en el secado.

1. Mala elección del programa de lavado

mujer poniendo lavavajillas

Esta es la causa principal y normalmente la que se localiza de forma más rápida y sencilla. Debes saber que los programas cortos reducen el tiempo de lavado, ya que se eliminan fases del proceso. Esto también puede causar una pérdida de eficiencia, por lo que solo se recomienda un programa corto cuando se va a lavar con poca carga o bien cuando se tenga muchísima prisa, pero no como programa por defecto. Los programas largos te proporcionarán mejores resultados -aunque sean lavados un poco más lentos, son mucho más eficaces-.

2. Lavas los utensilios de cocina con jabón antes de meterlos en el lavavajillas

Persona lavándose las manos

Prelavar los diferentes objetos con agua y jabón de cocina es una idea pésima. El jabón genera mucha espuma dentro del lavavajillas y esta puede complicar el secado a la máquina. ¡Además de que trabajas el doble!

3. No usar correctamente el abrillantador

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Este producto normalmente es el más ignorado, y resulta ser muy importante. Si ves que el lavavajillas te indica la reposición del abrillantador, no tardes en hacerlo. Además de utilizar las típicas pastillas o detergentes, donde viene un poco de este producto, es conveniente que apliques un líquido abrillantador. Este no solo deja todos los cacharros más brillantes, sino que acelera la eliminación de la humedad.

4. Una ventilación escasa

lavavajillas-abierto

Cuando acabe un programa de tu lavavajillas, intenta abrir la puerta si te acuerdas. El contraste entre el calor y la temperatura del exterior acelerará la evaporación de los restos de agua. Después, espera unos 15 minutos hasta que se ventile y se reduzca la temperatura del interior.

5. Los tuppers de plástico

Tupper spaghettis

Los recipientes de plástico como los tuppers están elaborados con materiales hidrofóbicos. Por eso, el agua tiende a condensarse en su superficie, por lo que siempre será imprescindible que les pases un trapo después de cualquier tipo de lavado (a mano o en el lavavajillas). Fíjate si tu problema solo es con los recipientes de plástico: quizá el agua solo se te está acumulando encima de estos materiales y ya no hace falta que le des más vueltas.

6. Coloca bien la vajilla

vajilla

A veces una mala organización dentro del lavavajillas puede suponer que diferentes elementos impidan un secado correcto en otros. Los platos siempre deben ir con la cara inferior mirando hacia dentro y los cubiertos con los mangos hacia abajo. Distribuir la vajilla (y no cargarla excesivamente) previene una mala evaporación de la humedad.

7. Averías más comunes

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Una vez descartes todas las otras opciones, ya puedes plantearte un problema mayor: una avería. Quizá hay alguna complicación en uno de estos tres elementos que suelen estropearse con más facilidad:

  • El tapón del abrillantador está roto: cámbialo por otro nuevo si lo ves roto o dañado.
  • La resistencia: revisa si está sucia o dañada y si debe cambiarse por una nueva.
  • El ventilador: es posible que el ventilador del lavavajillas se obstruya y que rejilla no esté limpia.