RESUCÍTALAS

Vuelta a casa: cómo salvar tus plantas

Llegas a casa y, ¡oh, sorpresa!, tus plantas están agonizando, ahogadas, secas o con hongos. No te preocupes, aquí tienes un manual de primeros auxilios para que revivas tus plantas y vuelvan a lucir en todo su esplendor

Helena Encinas

Periodista y fotógrafa

Actualizado a 25 de septiembre de 2019, 10:13

Mis plantas se han secado. Si miras a tu planta y te entran ganas de decirle "Estás más seca que la mojama", necesitas hacerle un tratamiento hidratante ipso facto.

  • Corta las hojas, las flores y las ramas secas.
  • Saca la planta de la maceta con cuidado con un poco de tierra alrededor para no dañar las raíces.
  • Colócala en un recipiente lleno de agua tibia durante 10 minutos.
  • Deja que drene el exceso de agua en un plato.
  • Mete la planta en una bolsa de plástico y ciérralo. Así provocaras un efecto invernadero para que la hidratación de las hojas sea más rápido. Si la planta no estaba muy seca, bastará con dos horas. Si por el contrario estaba muy seca, mejor espera dos días.

Mis plantas se han ahogado

Si cuando llegas a casa y te encuentras a tu planta con hojas amarillas y apenas sin nuevos brotes, puede que la hayas ahogado en tu ausencia. Y es que un exceso de agua hace que las raíces no puedar absorver el oxígeno que necesitan.

  • Saca la planta (el cepellón) de la maceta con cuidado para no dañar las raíces.
  • Envuelve la tierra con papel absorvente con varias capas durante 24 horas.
  • A medida que el papel se empape, cámbialo. Al principio puede que lo debas cambiar con más frecuencia.
  • Coloca el cepellón en la maceta con tierra nueva.
  • No la riegues durante un par de días.

Mis plantas se han quemado por el sol

El sol directo puede haber quemado tus plantas. Lo notarás porque ésta tendrá las puntas quemadas o incluso heridas en las hojas y habrá perdido espesor.

  • Lo primero que tienes que hacer es retirarlas del sol directo y colocarlas en la sombra.
  • No quites las hojas quemadas, ya que protegen a las hojas inferiores.
  • Reduce la sequedad creando un clima más fresco y humedo con pulverizaciones frecuentes.
  • Cuando se haya recuperado ya la podrás poner al sol, pero siempre de manera gradual: durante 15 días, colócala dos horas de luz directa (por la mañana temprano o al atardecer). Los siguientes 15 días, 4 horas y la tercera quincena, 6 horas y la cuarta quincena, 8 horas.
  • Revisa siempre si las hojas sufren y si es así, reduce las horas de exposición solar.

Vía Instagram @littlebylittle.garden

Mis plantas están llenas de pulgón

Es una de las plagas más comunes en las plantas. Estos bichitos pequeños y negros, verdes o amarillos chupan la savia de las plantas y las deterioran y debilitan.

  • Si no tienes mucho pulgón, lo mejor es armarte de paciencia y sacarlos manualmente
  • Puedes usar jabón potásico, que es el menos dañino para ti y para el medio ambiente aunque no sea el plaguicida más eficaz.
  • Diluye 20ml. de jabón por cada litro de agua lo pulverizas sobre las zonas afectadas. Sobre todo, no te olvides del envés de las hojas, donde seguramente encontrarás más pulgón.
  • Vuelve a hacer el tratamiento al cabo de 2 semanas para eliminar por completo el pulgón. nación del pulgón.
  • También puedes usar aceite de Neem, otra producto ecológico, que sirve de repelente y de insecticida.

Vía Pinterest

Mis plantas están llenas de cochinillas o mosca blanca

Igual que el pulgón, las cochinillas se alimentan de la savia de tus plantas y las verás agrupadas a lo largo de las ramas. Pueden deformar las hojas y además las dejan pegajosas y brillantes (melaza).

  • La mosca blanca también deja melaza y hace que las hojas tengan manchas amarillas. Si sacudes las hojas, puede que estas mosquitas empiecen a revolotear.
  • Puedes usar jabón potásico o aceite de Neem, del mismo modo que con el pulgón.
  • Si no funciona, puedes optar por un insecticida específico, que esté autorizado por algún organismo oficial.

Mis plantas tienen hongos

Aunque los hongos son invisibles, sí que puedes ver sus consecuencias y síntomas. Existen un sinfín de hongos aunque dos de los más comunes son el oídio -que cubre las hojas y los nuevos brotes de un polvo blanco- y la negrilla -provocada por la melaza del pulgón, cochinillas y mosca blanca entre otros insectos-.

  • Poda las partes afectadas con cuidado para que las esporas del hongo no se esparzan
  • Usa fungicidas: los hay químicos y más naturales. Si usas uno con base de azufre combatirás el hongo y además actuará como acaricida y abono.

Sea cual sea el mal que sufre tu planta, existe un tratamiento adecuado para ella. Así que no te preocupes, quizás esta vez al irte de casa no tuviste en cuenta cómo les podría afectar tu ausencia a tus plantas. Y como más vale prevenir que curar, te explicamos qué tienes que hacer la próxima vez que te vayas de casa unos días.

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