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1.

Cornisas

Las cornisas se colocan en el techo y la pared para servir de transición. Además de la función decorativa, también pueden tener la función práctica de disimular grietas y fisuras, esconder los rieles de las cortinas o elementos de luz indirecta perimetral.

2.

Rosetones

Son ornamentos que le dan vida al techo y rompen la superficie de los techos grandes. Centrados en la habitación o para enmarcar una lámpara, ofrecen muchas posibilidades al poder utilizarse también en paredes.

3.

Combinado de cornisa+rosetón

 En los pisos clásicos podemos encontrar la combinación de ambos elementos, en zonas como el comedor o el dormitorio. Si se coloca con la parte más ancha de la cornisa contra el techo, la estancia parece más ancha; y si se coloca la parte más ancha contra la pared, el efecto óptico en la estancia será de mayor altura. 

4.

Zócalos

Son la transición entre el suelo y la pared, y sirven para proteger a esta última de roces de los pies o los que se pueden producir con la escoba o la fregona al limpiar. Pueden llegar hasta los 20 cm de altura y permiten que la pintura de nuestras paredes no se dañe en las partes más delicadas al mismo tiempo que decoran. Además de ser resistentes al agua, se pueden pintar para resaltarlos o fundirlos con el mismo color que las paredes.

5.

Arrimaderos

 Los paneles de pared suelen asociarse con casas de campo acogedoras y cálidas, pero pueden conseguir mucho más. Además del ambiente acogedor que crean, también se pueden emplear como solución para cubrir paredes dañadas o húmedas. Acogedores y funcionales: así matamos dos pájaros de un tiro.

6.

Ménsulas

Son detalles ornamentales que se colocan debajo de las vigas o combinadas con las cornisas para crear una transición elegante y darle un aire clásico a la decoración. Su presencia, normalmente en los ángulos, denota una imagen más trabajada y clásica en el ambiente donde se coloquen, tanto interiores como exteriores. 

7.

Molduras

Están disponibles en una gran variedad de tamaños, formas y estilos para crear combinaciones infinitas. Tanto si se quiere evocar la atmósfera de las casas señoriales como si prefieres mantener una decoración sencilla pero al mismo tiempo esconder cables, rozaduras o darle un poco de relieve a tus paredes. Puedes utilizarlas para marcar la transición entre pintura y papel pintado o colocarlas a la altura del respaldo de las sillas para evitar manchas, tipo arrimadero.

¿Dónde es mejor colocar las molduras?

Se recomienda utilizar las molduras decorativas sobre todo en techos altos, ya que en los bajos el efecto visual será el de bajarlos aún más. Y por supuesto, el ambiente debe acompañar: en un edificio setentero seguramente no tengan mucho sentido salvo que se hagan en otro material, como el MDF. En cambio, en un edificio antiguo con grandes ventanales y amplios espacios encajarán como un guante.

Las placas y las molduras son elementos decorativos que suponen una solución rápida y cómoda para decorar o reformar los techos y paredes de tu casa. Además, cuentan con la ventaja de que los puedes colocar tú mismo.

- Las placas de techo son perfectas para reformar un techo antiguo o deteriorado y darle un acabado decorativo nuevo. Además, contribuyen a mejorar el aislamiento térmico y acústico de una estancia, con el ahorro que eso también supone.

- Las molduras se emplean para realizar remates o adornos en esas paredes y techos. También permiten ocultar cables, grietas o imperfecciones. Hay de distintos acabados (lisas o con relieves), colores y medidas o se pueden personalizar pintándolos tú mismo.

Sus principales usos son decorar, rematar y proteger las paredes. Y como hemos podido ver, existen diferentes tipos, como el rosetón o adorno circular para techos. La cornisa o moldura decorativa para marcar la separación entre pared y techo. La placa de techo o láminas de poliestireno, ligeras y fáciles de colocar para cubrir el techo de una habitación. Los guardavivos, cuya misión principal es salvar las esquinas de golpes y rozaduras. El rodapié o zócalo, una moldura indicada como remate de pared a suelo. Y, finalmente, la moldura decorativa, que se utiliza para embellecer paredes, uniones de suelo a techo o pared y proteger de golpes las superficies donde están fijadas (arrimaderos o guardasillas).

Materiales

Cornisa Orac Decor

Los materiales de las molduras y placas que puedes conseguir en centros especializados, como Leroy Merlin, son polietileno, poliestireno y poliuretano. Son muy ligeros, se cortan fácilmente con un serrucho de costilla y se pegan con adhesivo apto para estos materiales plásticos. Son ideales para el techo porque al pesar poco son muy manejables y se trabaja con ellas sin esfuerzo.
Otros materiales sintéticos similares permiten obtener molduras flexibles, ideales para techos y paredes curvos. Debes saber que puedes decorar o pintar estos elementos con pintura acrílica. En la imagen, cornisa de la firma Orac Decor.

¿Qué estilo de moldura escoger?

Las molduras aportan a la decoración generalmente un toque clásico, pero también hay modelos de líneas rectas, ideales para ambientes más modernos. Según la altura que tenga el techo, si quieres incorporar luz o si quieres acompañar las de techo con otras en los zócalos o alrededor de las puertas deberás elegir un tipo u otro. Si es para una puerta o el zócalo de una pared, también tienes donde elegir, aunque siempre serán más estrechas. Aquí tienes algunas ideas:

- Para habitaciones con techos muy altos: elige siempre molduras grandes, las estrechas quedarían perdidas; opta por modelos ascendentes (con más elementos ornamentales en la parte superior); también puedes decantarte por molduras huecas en cuyo interior poner luces led, para crear un ambiente sofisticado.

- Para habitaciones con techos bajos: no tienes que renunciar a colocar molduras por tener los techos bajos; en este caso, elígelas estrechas, discretas y sin mucho ornamento.

- Para zócalos y arrimaderos en la pared: el objetivo de poner una moldura a media pared es crear dos zonas en la misma, generalmente para pintarlas de diferente color. En este caso la moldura debe ser discreta y estrecha, lo más plana posible.

- Para puertas: elígelas más o menos ornamentadas, pero siempre estrechas. Si vas a dejar la puerta en su color natural, opta por molduras del mismo tono en madera. En cambio, si vas a pintar la puerta, puedes decantarte por molduras de fibras de madera, de las que encontrarás modelos con bastante fantasía.