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1.

Apuesta por los apliques

Dormitorio pequeño con cabecero de madera y apliques de color negro

Que no tengas mesitas de noche no significa que no puedas disfrutar de una lectura placentera. ¿La solución? Colocar un par de apliques en el cabecero o la pared. No solo estarás sacándole partido al espacio, ¡también cuidarás de tus ojos!

2.

Aprovecha el espacio vertical de las paredes

Dormitorio pequeño con estantería de obra

Ya sea con una estantería de obra o con unas cuantas baldas, si tienes un dormitorio pequeño será mejor que aproveches el espacio vertical de las paredes. Para hacerlo aún más funcional, puedes repartir varias cajitas o pequeñas cestas a lo largo de los estantes, y guardar en ellas todo aquello que no quieras mantener a la vista, dejando el resto del espacio para exhibir cosas bonitas como jarrones, plantas, cuadros o incluso libros.

3.

¿Cabecero de obra? ¡Por supuesto!

Dormitorio pequeño con cabecero de obra

Cuando se trata de sacarle partido a los metros cuadrados de un mini dormitorio, los cabeceros de obra se llevan el premio gordo. ¿No te lo crees? Pues echa un vistazo a la imagen: no solo se han ganado un par de hornacinas a modo de mesitas de noche, también hay una balda de madera en la zona superior como soporte para añadir elementos decorativos. ¡Todo ello unido a la iluminación directa de los dos apliques!

4.

Que el blanco te acompañe

Dormitorio pequeño con techo de vigas en blanco, armario clásico y ropa de cama

Por norma general, las tonalidades claras siempre contribuyen a hacer que los espacios parezcan más amplios y luminosos, algo fundamental cuando hablamos de pequeñas estancias. Así que si estás pensando en pintar el dormitorio, ya sabes... ¡a por el blanco!

5.

Usa lámparas colgantes

Dormitorio de diseño contemporáneo con lámparas colgantes a ambos lados de la cama

Antes te mostrábamos lo útiles que son los apliques en los dormitorios mini sin mesitas de noche, pero las lámparas colgantes a ambos lados de la cama también te sacarán del apuro (con el añadido de que le darán un plus de estilo y elegancia a la habitación).

6.

No te olvides de añadir un espejo

Dormitorio con cómoda a los pies de la cama y espejo de madera

Partiendo de la base de que los espejos duplican el espacio visual, ¿a qué esperas para añadir uno en tu habitación? Los hay de múltiples formas y tamaños: de pie, de pared, de tocador... Y puedes colocarlo sobre el cabecero, apoyado en una esquina de la estancia, encima de la cómoda... ¿Te parecen pocas opciones?

7.

Siempre que puedas, opta por puertas correderas

Dormitorio con suelo de madera y puertas correderas blancas

Si quieres exprimir todo el espacio útil de esa pequeña habitación, prioriza las puertas correderas a las puertas tradicionales. ¿La clave? Elegir un modelo atemporal en un color neutro como el blanco. De esta forma, nunca te cansarás de ellas, y no chocarán en ningún momento con el estilo de la decoración. ¡Todo son ventajas!

8.

Genera volumen con el papel pintado

Dormitorio pequeño con papel pintado en la pared del cabecero

Otra opción estupenda para decorar dormitorios con espacios reducidos es utilizar el papel pintado con ingenio. Nos referimos a emplearlo para revestir exclusivamente una de las paredes (por ejemplo, la del cabecero), pintando las demás en un tono que combine con los motivos del papel. ¿Los que más triunfan en estancias mini? Los patrones lisos, florales o geométricos, preferiblemente en tonos claros.

9.

Usa textiles frescos como el lino o el algodón

Dormitorio de matrimonio ventana y cortina de lino

La elección de la ropa de cama y los textiles que acompañen a la decoración de un dormitorio pequeño es de suma importancia. ¿Nuestro consejo? Opta por tejidos frescos como el lino o el algodón, sobre todo en estas fechas próximas al verano. Siempre puedes decantarte por tonos neutros para la funda nórdica y las sábanas, y darle el toque de color con los cojines o con un plaid a los pies de la cama.

10.

Una mesita lo más estrecha posible

Mesita estrecha de madera y cabecero tapizado con tachuelas

Ya te hemos explicado en otros reportajes cómo sobre su superficie sólo has de depositar lo estrictamente necesario, así que con una de 20 centímetros de ancho será suficiente. El cabecero tapizado con tachuelas es de Ormoss, la mesita de noche y la lámpara, en Better & Best, y el papel pintado, en Coordonné.

11.

O, mejor, nada de mesitas

Dormitorio pequeño sin mesitas de noche

Cuando las habitaciones son muy estrechas, es preferible ganar esos centímetros para colocar un colchón un poco más ancho. Las lámparas pueden ir a modo de aplique sobre el cabecero (estas son de Punto Luz).

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Un banco a los pies de la cama

Dormitorio con un banco de madera a los pies de la cama

Servirá para vestirse y desvestirse, pero también para colocar la bandeja del desayuno o la manta extra por si refresca. La cama y el cabecero son de Carrillo, la mesita de madera de El Globo, el banco de madera de Batavia, la manta de Zara Home, las cortinas de Ikea, las lámparas fleco de Naluz, la alfombra de Tailak y los estores, en Ganced.

13.

Un armario de obra

Dormitorio pequeño con armario de obra

Cabe en casi cualquier sitio y es el modo más adecuado de no desaprovechar huecos muertos o recovecos. El cabecero modelo Dafne es de Luca y el espejo y la lámpara, en Acevedo Ferrol.

14.

Un puente-librería

Puente-librería alrededor de la cama

Será la solución al exceso de libros de los lectores empedernidos, esos que encuentran en la cama el momento idóneo para dejarse atrapar por la literatura. La interiorista Aurora Monasterio diseñó este para el dormitorio principal de su casa. La banqueta y las mesitas de noche modelo Pekín, en La Nave Home, las lámparas son de Ikea.

15.

Un (¡bendito!) canapé

Canapé de cama

Tendría que estar entre los mejores inventos del siglo XX (este es de Kibuc). Gracias a él los cambios de armario estacionales son mucho más sencillos. Eso sí, dentro, todo ha de estar perfectamente ordenado en cajas. La banqueta es de Ikea.

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Cortinas blancas, sí o sí

Dormitorio decorado con cortinas blancas

Ya tendrás tiempo de innovar con los textiles o con el color de las paredes. En este dormitorio con cama y mesitas de noche de obra la lámpara es de Cottage Little House.

Que los dormitorios son para dormir está claro, pero no te conformes –por ausencia de metros– con crear un espacio en el que cerrar los ojos hasta la mañana del día siguiente y al que no regresar hasta que caiga de nuevo la noche. Hay que vivirlos, disfrutarlos y sacarles todo el partido, porque en ellos nos gusta desayunar los fríos días de invierno; arreglarnos para una cita importante o abstraernos del mundo en el que es, sin duda, un espacio ideado para la intimidad, pero también para la compañía.

Así que apunta estos consejos con los que hacer que el tuyo parezca m��s grande o, por lo menos, que no le falte de nada: armarios de obra en los recovecos (incluso cómodas de obra), mesitas muy estrechas cuya superficie será suficiente para apoyar lo indispensable y cortinas blancas con las que crear un efecto de mayor amplitud. Que sí, que con una cama podría ser suficiente (en Esparta lo era el suelo), pero no sería un dormitorio. Y menos un dormitorio de El Mueble.