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1.

Un sueño muy real

 "Algún día tendremos una casa aquí", se decían, enamorados de esta parte del Alto Ampurdán los propietarios de esta casa. Y como lo que uno desea fuerte a veces se cumple, un día apareció la oportunidad. 

La mesa fue hecha por un carpintero local. La lámpara es de Catalina House. El mantel, la bandeja, la vajilla y los individuales proceden de Sacum.

2.

A la sombra de un porche

La pérgola es única: una viga de hierro va de punta a punta, delimitando el porche, y cuenta con unas cortinas de fibra natural, enrollables, muy típicas de la zona donde está la casa. Son el mejor telón para el paisaje ampurdanés que se abre ante el magnífico porche. “Luz y sombra son los protagonistas, porque, al refrescarse sola, hacen que la casa sea más sostenible y conectan interior y exterior”, explica el arquitecto.  

3.

Comedor en el jardín

El objetivo principal de esta cara era poder disfrutar de un entorno 100% natural, así que los espacios exteriores, decorados con total naturalidad, así lo reflejan Las sillas son las clásicas de madera y esparto de la zona. Damián Ribas recurrió a una cubierta plana de materiales ligeros y acabados de madera para crear el porche. 

4.

Un porche muy natural

El porche es un auténtico gustazo, decorado para que puedan comer, cenar, hacer fiestas y relajarse en el chill out que hace esquina, con un banco de obra complementado por versátiles pufs, cojines y tumbonas.  Mira otras ideas para decorar tu jardín aquí.

Las colchonetas y los cojines fueron hechos a medida por Miki Beumala. Las tumbonas son de Habitat. Pufs de Ikea.

5.

Un chill out para descansar

“Creamos un rincón chill out, con un sofá de obra con cojines y un comedor. Las cortinas de esparto son las típicas de la Bisbal, son fresquitas y decoran”, apunta Andrea, dispuesta a tumbarse ¡y relajarse! El jardín es un diseño de Jardí Verd. 

La butaca de mimbre es de India&Pacific

6.

El microcemento blanco

Fue el material estrella. “Toda la casa está hecha con él. Todo está integrado y la verdad es que, cuando estuvo lista, ¡casi no tuvimos que comprar muebles! Hay estanterías, chimenea, armarios, cabecero de obra, todo de microcemento... Solo compramos cama, sofá, mesas..., cuenta la propietaria orgullosa. Descúbrelo todo sobre el microcemento.

La mesita auxiliar de teca es de Catalina House. Los cojines son de Matèria y Catalina House. El cesto es de Matèria. 

7.

¿El color de toda la casa?

Es un ‘blanco leche’ como dice el arquitecto, más cálido, luminoso y natural. En el salón, los grandes ventanales nos hacen sentir que estamos fuera. "Puedes estar dentro leyendo, pero es como si el paisaje entrara. Incluso en invierno es ideal”. Aquí te explicamos más sobre decorar con blanco.

El sofá es de Miki Beumala. El puf y mesa de centro es de Matèria. La bandeja, encima, es de Coton et Bois. Alfombra de Ikea.

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Una sola planta

Tenían claro que querían una sola planta, muy cómoda, para evitar tener que subir y bajar escaleras. 

La mesa es de un carpintero local. La lámpara, las bandejas y el plaid puesto como mantel proceden de Matèria.

 

9.

Blanco "leche"

Toda la casa se pintó en este tono, un punto más cálido que el blanco total. Los elementos decorativos guardan la misma estética, blancos, transparentes, linos o mimbres para reforzar el aspecto natural que prima en todo el proyecto. 

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Una cocina para comer

Una cocina para comer

"Puse office, con un banco y mesita, donde comemos y cenamos a diario. Las sillas, la mesa... son antiguas, muy buscadas, aunque el banco es de obra y nos resulta super cómodo”. 

Toda la cocina fue hecha de obra con microcemento por el estudio Damián Ribas arquitecto. La lámpara es de Catalina House. Las sillas son de El Teatro de los Sueños. Los cojines se hicieron con telas recicladas.

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Cocina rústica y abierta

Para la cocina, Andrea habló con el carpintero del pueblo y le explicó cómo quería los muebles. “Soy de una familia muy grande y mis recuerdos son de todos juntos en la cocina. Me encantan las cocinas abiertas, que recuerden a las de siempre". 

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Toques de madera y fibras naturales

Los tonos marrones que aportan estos materiales a la casa dan la nota de color sobre el blanco de las paredes y el gris del microcemento. 

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El cuarto infantil

Para los dormitorios, optó por seguir la misma línea. En el de sus hijas, quiso un tono blanquito, con una litera sencilla y con puertas correderas. 

Las literas son de Kibuk. Las fundas nórdicas son de Filocolore. El cesto es de Zara Home. Los cojines son de La Maison. 

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Los cuentos de los niños

Los niños llegan fácil a estos estantes colocados estratégicamente a su altura. ¡Fomentan la lectura!

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El dormitorio principal

Y en el suyo, de nuevo, la tranquilidad del resto de la casa. “El cuarto es muy sencillo, con los huecos de las estanterías de obra que dejó Damián y que usamos como armarios. Puse unas cortinas blancas como solución, queda natural y ligero". 

Las lámparas son de Chamusquina. La butaca y la escalera (en la otra página) son de India&Pacific. Los cojines son de La Maison y Catalina House.

 

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¿Cómo descansar mejor?

Los tonos arena dan tranquilidad y también un toque de elegancia al dormitorio de matrimonio. 

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Hacia el dormitorio

Los elementos de fibras y madera dan el toque de calidez necesario a la habitación infantil.

Toallas de Filocolore y botellas de India & Pacific. Mesa, sillitas y estantes de de Ikea. 

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En el baño

El baño fue realizado con microcemento por Damián Ribas arquitecto. 

 La alfombra es de Calma House. 

Pareja con dos niñas busca segunda residencia en el campo donde pasar los fines de semana y vacaciones en pleno contacto con la naturaleza. Importante: materiales 100% naturales, productos de proximidad kilómetro 0 y que sea sostenible. Este podría ser el anuncio por palabras que Andrea y David habrían puesto en la lista de sus sueños.

“Tratamos que todos los materiales procedieran de la zona. Todo lo trabajamos con carpinteros y artesanos locales. Hasta los accesorios del baño nos los hizo un herrero del pueblo”, apunta Andrea. “Me gusta mucho la decoración, ¡miré muchas revistas!”, dice todavía con ilusión. La verdad es que se nota.