Si eres madre o padre, es más que probable que, un día sí y otro también, tengas una batalla culinaria con tus hijos para intentar que coman verduras, ¡con lo importante que son para su crecimiento y desarrollo! Y mira que las verduras las hay en una gran variedad de colores, colores que podrían llamarles la atención e incitarlos a pegarles un bocado, pero, nada, hay veces que no hay forma de conseguir que coman verduras, por mucho que nos inventemos recetas nuevas con ellas cada día. Y ya si esa verdura se trata del brócoli, ¡apaga y vámonos! 

Es común que los niños sean quisquillosos con la comida y que eviten las verduras en sus platos. Hay estudios que sugieren que este rechazo infantil hacia las verduras puede deberse a que sus papilas gustativas son más sensibles que la de los adultos, por lo que pueden detectar sabores amargos con mayor facilidad, de ahí que una de sus verduras menos queridas sea el brócoli, el cual tiene un sabor amargo por naturaleza. Pero esta batalla niños vs. brócoli se va a acabar pronto, si le añades este ingrediente secreto, se van a chupar los dedos y se lo comerán sin rechistar a partir de ahora.

El brócoli, la verdura menos deseada

Nos da pena que el brócoli sea la verdura menos deseada, y no solo para los niños, sino también para algunos mayores. Y mira que es una verdura bonita, tiene forma de arbolito verde, pero nada, ni con esas logra ganarse el paladar de muchos. Y es que el brócoli, a pesar de su mala reputación entre los más pequeños, es un verdadero tesoro nutricional. Este vegetal de color verde llamativo está repleto de vitaminas, minerales y antioxidantes que son esenciales para el crecimiento y desarrollo de los niños.

Además, el brócoli es una excelente fuente de vitamina C, vitamina K, folato, fibra y antioxidantes como el sulforafano, que se ha relacionado con la prevención de enfermedades. También es bajo en calorías, lo que lo convierte en un aliado ideal para mantener un peso saludable. Es una pena que a los niños no se les meta por los ojos y se lo coman a la primera, pero hoy venimos a ayudarte. A continuación, te vamos a dar un truco para que los niños disfruten de las maravillosas recetas con brócoli

Truco brócoli.

La mostaza es el ingrediente secreto que combina a la perfección con el brócoli. ¡Puede hacerse casera!

RBA

La mostaza, el secreto para un brócoli sabroso

Sí, has leído bien: la mostaza es el ingrediente secreto capaz de quitarle el sabor insípido al brócoli hervido y hacer que los niños se chupen los dedos con él, y, es más, quieran repetir. La mostaza es un condimento que aporta un toque picante y un sabor umami al brócoli. Además, es una opción más saludable en comparación con salsas y aderezos cargados de calorías. Puedes optar por la mostaza amarilla suave o la mostaza Dijon para variar el sabor y adaptarlo a las preferencias de tus hijos.

Cómo agregar mostaza al brócoli

Añadir mostaza al brócoli es la mar de fácil. Una vez hayas cocido al vapor el brócoli, hasta que esté tierno, pero aún crujiente, simplemente agrégale una cucharada de mostaza y mezcla bien. La mostaza le dará al brócoli un sabor sorprendente y delicioso que puede conquistar incluso a los paladares más exigentes, como el de los pequeños de la casa.

Propiedades de la mostaza

La mostaza es uno de los condimentos más utilizados en la cocina de todo el mundo, por su versatilidad y el toque picante exquisito que presenta y enamora a tantos paladares. Pero, aparte de aderezar infinidad de platos y alimentos, esta planta llena de sorpresas tiene muchas propiedades beneficiosas para la salud. Si todavía no estás convencido de "sumarte al carro" de la mostaza, el siguiente listado te convencerá:

  • Es antioxidante: las semillas de mostaza contienen antioxidantes, como los glucosinolatos, que ayudan a proteger las células de nuestro cuerpo.
  • Es antiinflamatoria: la mostaza contiene compuestos con propiedades antiinflamatorias, los cuales alivian la inflamación en el cuerpo.
  • Fuente de minerales: las semillas de mostaza son ricas en minerales como el selenio, el magnesio y el fósforo, muy importantes para la salud.
  • Contenido de fibra: también contienen mucha fibra dietética, que es beneficiosa para la digestión y ayuda a mantener niveles saludables de colesterol en sangre.

Cómo hacer mostaza casera fácilmente

Hacer mostaza en casa es un proceso relativamente sencillo y te permite personalizar el sabor según tus preferencias. Aquí tienes los ingredientes y el paso a paso:

Ingredientes

  • 1/2 taza de granos de mostaza amarilla
  • 1/2 taza de vinagre blanco
  • 1/2 taza de agua
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • Opcionales para variaciones de sabor: miel, ajo picado, pimienta, hierbas secas, etc.

Elaboración

  • Paso 1. Puedes usar granos de mostaza enteros o molidos, dependiendo de tu preferencia. Si usas granos enteros, tritúralos un poco en un mortero para romperlos ligeramente.
  • Paso 2. En una cacerola, combina el vinagre, el agua, el azúcar y la sal. Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio.
  • Paso 3. Cuando la mezcla líquida esté hirviendo, agrega los granos de mostaza (o mostaza en polvo si es tu elección). Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante unos 10 minutos. Esto ayudará a que los granos de mostaza se ablanden y liberen su sabor.
  • Paso 4. Retira la cacerola del fuego y deja que la mezcla se enfríe un poco. Luego, usa una licuadora de mano o un procesador de alimentos para triturar la mezcla hasta obtener la consistencia deseada. Si prefieres una mostaza más suave, puedes triturarla más tiempo.
  • Paso 5. En este punto, puedes personalizar tu mostaza casera agregando miel para una mostaza más dulce, ajo picado para un toque de sabor, pimienta negra para un toque picante o incluso hierbas secas. ¡Y listo!
  • El truco: guárdala frasco limpio y hermético en la nevera. La mostaza casera generalmente mejora su sabor después de enfriarse unos días.