¿Estás pensando en añadir una planta con flor dentro de casa? Una de las más populares, incluso por interioristas, es la violeta africana. Una planta elegante, duradera y apta para principiantes. La violeta africana, también conocida como Saintpulia, es una planta de interior muy común. Es resistente, duradera y muy característica debido a sus grandes hojas carnosas de color verde y su flor en color violeta. 

Características de la flor africana 

La violeta africana es una planta de interior originaria de Tanzania y Kenia. Se encuentra normalmente en el África Oriental. Fue descubierta en 1892 por un botánico alemán mientras exploraba una de las zonas de las montañas de Usambara en Tanzania. Es una planta con flores en el mismo color que da su nombre, Violeta. 

En poco tiempo, la violeta africana se convirtió en una de las plantas de interior más populares. Aunque el color violeta es uno de los más predominantes, es cierto que también existen otros. Esta planta cuenta con una amplia gama de tonalidades que la convierten en la planta ideal para decorar.

En cuanto a dimensiones, es una planta pequeña, que generalmente suele alcanzar los 15 y 20 cm de altura. Es ideal para añadir en macetas y se puede cultivar fácilmente en el interior, aunque también es apta como planta de exterior.

¿Dónde poner la violeta africana?

Lo ideal es colocar la violeta africana en una zona con luz natural, pero no de forma directa para evitar que se sequen las hojas. Un sitio ideal sería cerca de una ventana con cortinas ligeras para filtrar la luz del sol.

¿Cómo se riegan las violetas africanas?

La violeta africana es una planta que requiere una cantidad adecuada de agua para crecer y florecer, pero también es sensible al exceso de agua. Lo ideal es mejor regar la violeta africana por debajo. Para ello, riega un platillo o una bandeja con agua y coloca en ella la violeta africana. Es importante que la violeta africana absorba el agua durante unos 15-20 minutos. Luego retira el agua que ha quedado para evitar que las raíces se pudran. 

Otros consejos que debes saber al regar la violeta africana es evitar el exceso de agua, usar agua tibia y regar con moderación. En general, es mejor regar la violeta africana con moderación y de forma regular. Evite dejar la tierra seca durante demasiado tiempo, pero también evite regar en exceso.

Elige bien el sustrato

Es fundamental elegir bien el sustrato de la violeta africana porque proporciona un ambiente adecuado para que la planta crezca y se desarrolle. El sustrato es el medio en el que se sostienen las raíces de la planta y proporciona los nutrientes y la humedad que necesita para crecer y prosperar.

violeta africana detalle flor
El Mueble

Una elección inadecuada de sustrato puede afectar negativamente la salud de la planta, provocando enfermedades o deficiencias nutricionales. Por ejemplo, un sustrato que retiene demasiada agua puede provocar que las raíces se pudran, mientras que un sustrato demasiado compacto puede dificultar el crecimiento de las raíces y reducir la absorción de nutrientes y agua.

Además, elegir el sustrato adecuado es especialmente importante para la violeta africana, para que esta planta con flor pueda crecer correctamente. Una elección incorrecta del sustrato puede afectar la salud general de la planta y reducir su capacidad para producir flores hermosas y saludables.

¿Cómo conseguir que la violeta africana dé flores todo el año?

La violeta africana da flores, normalmente, una vez al año. Pero puedes conseguir que dé flores todo el año si incides en sus cuidados. Entre ellos, destacan: 

  • Iluminación adecuada. Las violetas africanas requieren mucha luz natural, pero no directa del sol. Proporciónales 10-12 horas de luz cada día. Puedes complementar la luz natural con luz artificial usando lámparas de cultivo si es necesario.
  • Temperatura y humedad. Mantén la temperatura entre 21-24 °C durante el día y alrededor de 16-18 °C durante la noche. Asegúrate de que la humedad esté entre el 40-60 %. Si la humedad es demasiado baja, puedes colocar la planta en una bandeja con piedras húmedas para aumentar la humedad alrededor de ella.
  • Riego. Riega tus violetas africanas con agua tibia y sin cloro, asegurándote de que el suelo esté constantemente húmedo pero no empapado. Evita regar las hojas directamente, ya que esto puede provocar manchas y enfermedades. Es importante no permitir que la planta se seque completamente.
  • Fertilización. Fertiliza tus violetas africanas con un fertilizante líquido específico para ellas, siguiendo las instrucciones del fabricante. Generalmente, se recomienda aplicar el fertilizante cada 4-6 semanas, pero esto puede variar según la marca.
  • Poda. Elimina las hojas marchitas y las flores muertas para favorecer el crecimiento de nuevos brotes. Esto también ayuda a mejorar la circulación de aire alrededor de la planta y a prevenir enfermedades.
  • Trasplantar. Trasplanta tus violetas africanas cada 1-2 años a una maceta ligeramente más grande con un sustrato fresco. Esto promoverá un crecimiento saludable y continuo.
  • Control de plagas y enfermedades. Revisa regularmente tus plantas en busca de signos de plagas o enfermedades, y trata los problemas rápidamente. Algunas de las plagas comunes incluyen ácaros, pulgones y moscas blancas, mientras que las enfermedades pueden incluir pudrición de la raíz y manchas en las hojas.

¿Cómo se trasplanta una violeta africana?

Cómo trasplantar una planta es fácil si se siguen los pasos adecuados. Trasplantar una violeta africana es un proceso sencillo y necesario para mantener su crecimiento saludable. Esos son los pasos que debes seguir: 

  1. Elige la maceta adecuada. Selecciona una maceta de un tamaño ligeramente más grande que la actual, preferiblemente de 2 a 3 centímetros más de diámetro. Asegúrate de que tenga orificios de drenaje en la parte inferior.
  2. Prepara el sustrato. Mezcla un sustrato ligero, aireado y bien drenado, específico para violetas africanas. Puedes encontrar sustratos comerciales o hacer tu propia mezcla combinando turba, perlita y vermiculita en proporciones iguales.
  3. Retira la planta. Espera hasta que la planta necesite riego. Luego, con cuidado, voltea la maceta actual mientras sostienes la planta con una mano y golpea suavemente la base de la maceta para que la planta se desprenda junto con el cepellón.
  4. Inspecciona y limpia las raíces. Retira con cuidado el exceso de tierra del sistema radicular y examina las raíces en busca de signos de enfermedad o podredumbre. Si encuentras raíces enfermas o dañadas, córtalas con tijeras esterilizadas.
  5. Coloca la planta en la nueva maceta. Añade un poco de sustrato fresco en el fondo de la nueva maceta. Coloca la planta en el centro, asegurándote de que la corona (donde las hojas se unen al tallo) quede al mismo nivel que antes. Rellena con sustrato alrededor de las raíces y presiona ligeramente para eliminar bolsas de aire.
  6. Riego. Riega la planta con agua tibia y sin cloro, empapando bien el sustrato. Esto ayudará a establecer un buen contacto entre las raíces y el nuevo sustrato. Asegúrate de no regar las hojas directamente.
  7. Ubicación. Coloca la planta en su ubicación habitual, con luz indirecta y evita exponerla a la luz solar directa durante los primeros días después del trasplante.
  8. Cuidados posteriores. Tras el trasplante, las violetas africanas pueden tardar un poco en adaptarse a su nuevo entorno. Continúa con tu rutina de riego y cuidados comunes, pero evita fertilizar durante las primeras 3-4 semanas para permitir que la planta se establezca.
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Trasplanta la violeta africana cuando necesite más espacio para crecer.

Elstef/Pixabay

Problemas de la violeta africana

Aunque la violeta africana es una planta muy resistente, también puede presentar problemas. Algunos de los más populares suelen estar relacionados con las plagas y enfermedades. 

Plagas de la violeta africana

Las plagas en la violeta africana suelen ser usuales. Estas son algunas de las más populares: 

  • Ácaros (especialmente ácaros araña). Estos pequeños arácnidos suelen ser difíciles de detectar a simple vista, pero pueden causar daños significativos a las plantas. Las infestaciones de ácaros pueden provocar hojas amarillas, rizadas o deformadas. Para tratar esta plaga, utiliza un insecticida específico para ácaros o un insecticida a base de aceite de neem. Asegúrate de seguir las instrucciones del fabricante y repite el tratamiento según sea necesario.
  • Pulgones. Los pulgones son pequeños insectos que se alimentan de la savia de las plantas, lo que puede debilitarlas y transmitir enfermedades. Si detectas pulgones, puedes eliminarlos con un chorro de agua suave, usando jabón insecticida o aplicando un insecticida a base de aceite de neem.
  • Moscas blancas. Estos pequeños insectos voladores también se alimentan de la savia de las plantas y pueden transmitir enfermedades. Para controlar las moscas blancas, coloca trampas pegajosas amarillas cerca de las plantas para atrapar a los adultos y aplica insecticidas a base de aceite de neem o jabón insecticida para controlar las larvas.
  • Cochinillas. Estos insectos con aspecto de escamas se alimentan de la savia de las plantas y pueden debilitarlas. Para tratar las cochinillas, utiliza un hisopo de algodón humedecido en alcohol isopropílico para eliminar las escamas y aplica un insecticida a base de aceite de neem o jabón insecticida.
  • Trips. Estos pequeños insectos se alimentan de las células de las hojas y las flores, provocando manchas plateadas y deformaciones. Para tratar los trips, aplica insecticidas específicos o insecticidas a base de aceite de neem.

¿Por qué no florece la violeta africana?

Hay varias razones que pueden afectar a la violeta africana. Una de ellas puede ser una mala iluminación. Esta planta necesita luz, si no la recibe, lo más probable es que sus flores no aparezcan. Otras causas que pueden hacer que la violeta africana no cuente con flores son la incorrecta humedad, un mal riego, o una mala poda o mantenimiento. 

Las hojas de la violeta africana están pálidas o amarillas

Las hojas pálidas o amarillas en una violeta africana pueden ser causadas por varios factores. Uno de ellos puede ser debido a un exceso de luz. La exposición prolongada a la luz solar directa puede causar decoloración o amarillamiento de las hojas. Asegúrate de que tu violeta africana reciba luz indirecta y brillante, pero evita la luz solar directa. También afecta la calidad del agua, la aparición de plagas, o la temperatura. 

Las hojas tienen manchas marrones

Las manchas marrones en las hojas de la violeta africana pueden ser causadas por varios factores. Algunas de las posibles razones son quemaduras del sol, enfermedades fúngicas, plagas o problemas de riego. Por eso, es importante siempre vigilar el cuidado de la violeta africana. 

as manchas marrones en las hojas de una violeta africana pueden ser causadas por varios factores. Aquí hay algunas posibles razones y soluciones:

Mi violeta africana se pudre

La pudrición en las violetas africanas generalmente es causada por problemas de riego, enfermedades y condiciones de crecimiento inadecuadas. Lo más habitual es por un riego excesivo. Asegúrate de permitir que la superficie del suelo se seque ligeramente entre riegos y evita empapar el sustrato.

SI te gustan las flores y las plantas de exterior, en este vídeo te proponemos varias especies que darán vida a tu terraza, jardín o porche. ¡No te lo pierdas!

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