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1.

Silestone en la encimera.

El mobiliario de esta cocina ha sido realizado a medida en madera de roble teñido. La encimera y la isla, son de SILESTONE blanco. Es un buen material para la cocina, pero una debe ir con cuidado, especialmente con los cítricos y los ácidos. La campana, es de acero inoxidable. El pavimento, de roble teñido de una lama.

2.

¿Cocina grande? Instala una isla.

La isla es ideal si te gusta cocinar en compañía. Si la encaras a la entrada de la estancia, ganarás sensación de amplitud. Cocina con puertas acristaladas en arco, con vistas al jardín. Mobiliario de roble y encimera de granito negro, de Cocinas Pepe Cote. En la isla, zona de aguas. El suelo, de mármol travertino. La cocina es de fogones y horno de acero inoxidable.

3.

Una distribución aprovechada.

Cocina con mobiliario a medida realizado por Miguel Perelló, en iroco a listones horizontales. La encimera es de SILESTONE blanco Zeus. Suelo de gres.

4.

Fregadero con vistas.

Si puedes, instala la zona de aguas delante de una ventana. En esta cocina en forma de U, la ventana se ha vestido con estores. Mobiliario en blanco y madera y encimera de SILESTONE blanco Zeus, en Cocinas Gelse. Campana extractora de BALAY y tabla, de Habitat.

5.

¡Todo en orden!.

Cuanto más pequeña es una cocina, más orden necesitarás. Deshazte de todo aquello que no has usado en un año, y deja más a mano, lo que usas más a menudo.

6.

Verde en la cocina.

Las plantas decorarán y harán más saludable la estancia. Además, puedes cultivar aromáticas, que te servirán como ambientador y condimento de tus platos. Mobiliario lacado en blanco, de Danespan. Encimeras en gris plomo, de SILESTONE. Pavimento de gres, de PORCELANOSA. Campana extractora, de NEFF.

7.

Madera, el material más sano.

Si quieres una cocina saludable, no lo dudes: usa madera natural tratada con barnices sin químicos. El mobiliario de esta cocina es de Estudio Berta Cayuso. Las encimeras y la isla, de granito. Campana extractora, de Pando y los taburetes, de La Oca. Pavimento de mármol envejecido.

La cocina es, además de un agradable lugar de encuentro para toda la familia, un lugar de trabajo. La tarea de preparar, cocinar y conservar los alimentos que nos llenan de vitalidad y salud es fundamental en un hogar, y por eso es indispensable que nos sintamos cómodos en ella.

Distribuir

Una distribución perimétrica de los muebles es la más adecuada, con ella se gana espacio y se deja el centro libre para la mesa. En las viviendas con pocos metros, mediante una buena distribución se pueden crear espacios más versátiles y multifuncionales, por ejemplo, una encimera puede actuar como barra separadora de la cocina y el comedor, y al mismo tiempo, cumplir la función de mesa auxiliar.

Pero, además de la disposición de los muebles de la cocina -en forma de L, de U, o en pasillo, siguiendo el perímetro de la estancia-, para armonizar el espacio es aconsejable distribuir los elementos principales -el fuego y el agua- en triángulo. Los fogones representan el elemento fuego, y el fregadero y el frigorífico, el elemento agua. Hay que evitar ubicarlos de forma que queden enfrentados; la distribución óptima es la triangular. El fregadero es interesante colocarlo ante una ventana, para aprovechar la luz natural y las vistas mientras preparamos y limpiamos los alimentos y utensilios. Los fogones, por el contrario, deben estar siempre ante una pared, y en ningún caso debajo de una ventana, por motivos de seguridad. Una isla central es ideal como lugar de preparación de alimentos y también como zona de aguas. Si la colocamos de modo que permita ver la puerta de entrada mientras se trabaja, las sensaciones serán mucho más agradables.