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1.

Un sofá cómodo para sentirte bien

Un sofá que esté fabricado con materiales que te aporten confort, como una estructura de madera y un tapizado suave tipo algodón o lana. Si tu suelo es muy oscuro, cúbrelo con una gran alfombra de fibras clara. Le darás luz y te acercarás más al salón Feng Shui. Sofá y alfombra, ambos de Ikea. 

2.

Aquí no hay ángulos

 Un salón Feng Shui es un salón cuyas piezas forman un espacio "cerrado" pero intentando no generar ángulos rectos. Para ello, basta con mover un poco las butacas. Sofá, de Ikea. Mesa de centro, de Bruka y alfombra, en Guáimaro.

3.

Donde no hay paredes...

Que haya separadores. Y es que para el Feng Shui, el sofá debe estar apoyado, a ser posible en la pared. No funcionan los sofás que se colocan en mitad de la estancia, sin ningún apoyo detrás, y menos si dan la espalda a puertas y ventanas. Para sentirnos bien al 100% deberemos poder ver todo el salón cuando estemos sentados y controlar los accesos. Aparador de Carina Casanovas. 

4.

El don de fluir

 Cuanto más limpio esté el espacio de objetos, mejor circulará la energía chi (energía vital). ¿Cómo lograrlo? Colocando el mobiliario siguiendo el mapa bagua, es decir, formando una figura cerrada y haciendo que no haya nada con mucho volumen entorpeciendo los pasos. Sofá de India & Pacific y alfombra, mod. Osted, de Ikea. Ella es Chloé Sucrée, autora del blog de recetas vegetarianas Being Biotiful.

5.

Dale luz

No basta con instalar una luz en el centro de la sala. El salón pide un juego de luces. Desde lámparas colgantes sobre la mesa hasta lámparas de sobremesa en mesas auxiliares o aparadores, y lámparas de pie o incluso en el suelo. La idea es crear un escenario con distintos focos de luz. Todos cálidos y que no incidan directamente sobre quien esta cerca de ellos. Aquí, la de pie es de Muy Mucho y la de sobremesa, junto con el velador, de Velafusta. De Laura Argelich y Carla Casanova. 

6.

Colores suaves

 Entre las tendencias cromáticas actuales, los colores Feng Shui son el blanco huevo, piedra, arena y topo. Tonos claros pero no fríos. Siempre con pigmentos cálidos. Pero ¡ojo! que ninguna pieza destaque con colores chillones por encima de las demás porque, según el Feng Shui, no permite relajarse. Sofá tapizado con tela Milani, de Romo. Mesas de centro diseñadas y realizadas por el estudio Del Pino & Del Valle. Mesa auxiliar, en DM Interiors. De Cristina del Valle. 

7.

No a los colores oscuros

 Según el Feng Shui, entristecen y generan emociones negativas. Debe haber un equilibrio entre todos los colores elegidos. Así, lograrás una armonía cromática que os aportará calma vital. Sofá Tiempo, mesa de centro, butaca de ratán, puf, mesa del comedor4 y sillas, de Meritxell Ribé

8.

Poder redondo

Una mesa redonda, según el Feng Shui, es la mejor para potenciar las relaciones humanas, ya que facilita la comunicación. Eso sí, nunca de cristal: el vidrio no es un material amable, ya que puede producir incomodidad a los comensales, que pueden estar pendientes de no darles un golpe sin querer. Ésta es diseño de Vivestudio; las sillas, de Pilma y las lámparas, de Foscarini. 

9.

Todo en su sitio, y limpio

 Un espacio que genere sensación de caos no será un lugar que invite a pasar el rato en él. ¿Su recomendación? La que muchas veces hemos citado: revisa todo lo que tienes, deshazte de lo que no usas y dale a todo lo que te quedes un espacio. Alfombra, de Ikea. Puf, de Zara Home. Mesa, de Kintoc y estantería, de Brucs. De Mäinities.

10.

Esto sí, esto no

Escoge y quédate con lo que realmente quieras. Luego, ordena. Cuanto más holgado sea el espacio, antes encontrarás lo que buscas y mantendrás el orden durante más tiempo. Vamos, que sales ganando siempre. Estas estanterías de Pia Capdevila son una solución perfecta que no interfiere el paso de la luz ni quita espacio. 

Hay salones que, no sabes por qué, pero te invitan a "espachurrarte" en su sofá, y hacen que el tiempo vuele hasta que se te ocurre pensar que hace tiempo que no vas al baño o bien sientes un mariposeo en el estómago que no es de amor sino de que ya es hora de cenar. ¡Y eso que has llegado a las cuatro de la tarde! ¿Qué los hace tan requeteagradables? Unas leyes invisibles, pero infalibles: las leyes del Feng Shui.