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1.

Un salón super luminoso en blanco

Salón blanco con ventanales

Cuesta creer este loft tan luminoso fuera unas oficinas lúgubres, con fluorescentes de luz fantasmagórica y todo compartimentado por mamparas setenteras de plástico. “Era horrible. Pero incluso así lo visualicé tal y como está ahora: un loft pequeñito pero lleno de luz, moderno y en blanco. ¡Porque estoy hasta el moño de los muebles marrones de caoba!", bromea Carlota, la propietaria de este pequeño tesoro de 60 m2

Sofá diseño de Bárbara Sindreu y realizado por Miki Beumala. Butaca de Coton et Bois y mesita auxiliar de Little House. Mesas de centro diseño de la decoradora.

2.

Una pared de armarios polivalente y con truco

Pared de armarios en el salón con mujer abriendo la puerta

La pared de armarios del salón fue uno de los grandes retos con los que se enfrentó la decoradora Bárbara Sindreu con la reforma de este piso. Y es que de origen esta pared hacía un zig-zag horrible que impedía aprovecharla. ¿La solución? Un frente de armarios de punta a punta que integra desde el televisor y la librería, hasta el vajillero, la despensa o el roperos. "Y aunque visualmente se ve todo recto, si abres los armarios verás que tienen diferentes fondos, ¡en uno Carlota incluso puede entrar dentro!”, explica la decoradora.

La pared de armarios es un diseño de Bárbara Sindreu realizados por Industrias Muntané.

3.

Un comedor muy capaz pensado para recibir

Salón comedor abierto en blanco con mesa cuadrada y sillas de fibras

A Carlota le encanta recibir en casa, ya sea a sus hijos cuando vienen de vista a Barcelona, o a amigos. Por eso se diseñó una mesa cuadrada muy capaz en la que caben, cómodamente, 8 personas. Y, ante tanto blanco, la completó con sillas de fibras, que le dan el toque cálido junto al suelo de madera. 

Mesa, diseño de la propietaria, y las sillas son de Ikea. 

4.

Una cocina camuflada en la zona de día

Cocina blanca con península y zona de barra abierta al salón

La misma idea de invisibilidad de la pared de armarios del salón la vemos también en la cocina, donde los electrodomésticos se han panelado para pasar inadvertidos. Y los que no se podía se han elegido en blanco, inducción y campana incluidas. 

El mobiliario de la cocina es un diseño de la decoradora realizado por Industrias Muntané. La campana blanca es de Pando.

5.

Toques de madera para sumar calidez

Cocina blanca con encimera y estantes de madera

"Precisamente para que no se viera todo tan blanco, hemos apostado por un suelo de madera en acabado rústico que le da un plus de calidez. Y esa misma madera la hemos llevado, también, a la encimera, las baldas de la cocina y la puerta corredera del baño, que queda justo detrás de la cocina", explica la interiorista. 

6.

Un salón pensado como dormitorio extra

Tocador de zona de dormitorio con espejo con marco dorado

El salón se equipó con dos sofás muy amplios y uno de ellos se transforma en una cama doble. Así cuando los hijos, que viven fuera, vienen a visitarla pueden quedarse a dormir cómodamente. Incluso las mesas de centro, dos cubos con ruedas ocultas, se idearon pensando para convertirse en mesillas de noche improvisadas. 

7.

Una zona de tocador con mucho encanto

Dormitorio con zona de tocador con espejo dorado

Para delimitar visualmente la zona de cama del resto de espacios, Bárbara aprovechó una pared del dormitorio para crear un rincón de tocador, que completó con un espejo con un marco dorado para que darle más entidad propia.  

Tocador diseño de la decoradora. Silla de Carl Hansen, en Matèria. Espejo con marco dorado de herencia. Lámpara de sobremesa y bandeja de espejo de Little House. 

8.

Un entrante da intimidad al dormitorio

Dormitorio blanco con cama y cuadros en la pared

La decoradora aprovechó un entrante para destinarlo a dormitorio y, para separarlo de la cocina, se alzó un tabique divisorio. Al ser muy pequeñito, la decoradora prescindió de armarios, que los trasladó a la pared de almacenaje del salón, y enmarcó el espacio con un cabecero de cuero blanco, a juego con los taburetes de la cocina. 

Cabecero de polipiel blanco diseño de la decoradora. Alfombra de Little House y banqueta de Marruecos.  Lámpara de Little House.

9.

Un loft de 79 m2 totalmente diáfano

Plano de loft

Al ser todo el espacio diáfano –excepto el baño, tras la cocina–, la decoradora se sirvió del mobiliario para delimitar visualmente espacios: la trasera del sofá separa el comedor y la península divide la cocina de la zona de día.

10.

Bárbara Sindreu, la decoradora responsable de la reforma

Barbara Sindreu, decoradora

La interiorista Bárbara Sindreu ha sabido dar forma a las ideas de la propietaria, una apasionada de la decoración, y soluciones a problemas que parecían insalvables, como la pared del salón. 

"Quería hacérmelo a mi gusto"

"De revistas de moda en casa no encontrarás ninguna, ¿pero de decoración? Las tengo todas. ¡Yo debería haber sido decoradora!", bromea Carlota, la propietaria de este loft de Barcelona. Así que puso todo lo aprendido entre las páginas de las revistas y tiró de olfato para imaginar su piso ideal.

"Pensando solo para mí. Era mi capricho: hacérmelo a mi gusto. Yo vivo fuera, pero trabajo en Barcelona y quería tener un punto de apoyo en la ciudad para poder venir a comer, a descansar entre horas muertas...". Ahora, quién entra en este piso no quiere salir.