La Semana Santa está a la vuelta de la esquina, y como no podía ser de otra forma, una de mis partes favoritas de esta son sus dulces tradicionales. Torrijas, buñuelos, rosquillas, pestiños... Todo un manjar para nuestro paladar. Es imposible resistirse a ellos, para qué mentirnos. 

Y que hay más especial que platos típicos de una época del año. Esperar ese momento para probar de nuevo su sabor es una de las partes más especiales de esta clase de recetas. Su tradición e historia nos transporta hasta los orígenes de la Cuaresma y momentos donde estos platos han sido especiales.

En específico, guardo con tremendo cariño esos largos viajes en coche hacia mi pueblo durante las vacaciones de Semana Santa acompañados siempre de una parada para probar las torrijas y la leche frita (favoritísimas de mi hermano), tan características de la temporada. ¡Uno de los momentos más esperados del año! En la gastronomía es donde también guardamos miles de recuerdos inmemoriales junto con las personas más importantes de nuestra vida. 

Como se acerca la fecha y no podemos superar marzo sin probar los dulces, hoy te explicamos la receta de la tradicional leche fría para que la disfrutes con tus seres queridos. Esta es ideal como postre después de una buena comida. Se prepara con harina cocina con leche y azúcar, y espolvoreada al final  con canela. ¡Toda una delicia! Si quieres aprender cómo hacerla, ahí van unos simples pasos. ¡Toma nota!

Leche frita

Leche frita para Semana Santa. 

RBA

RECETA DE LA LECHE FRITA

¿Te gusta el dulce? Este postre entonces te encantará. Solo necesitarás 30 minutos para prepararla.  

Ingredientes para 4 personas

  • 150g de azúcar
  • 600 ml de leche 
  • 100g de maicena 
  • Cáscara de naranja
  • Cáscara de limón
  • 1 cucharada de canela molida
  • 1 huevo
  • 1 rama de canela
  • 50g de harina
  • Aceite de oliva

Paso a paso

1. Prepara la naranja y el limón. Lava su corteza y ponlas en un cazo junto con la rama de canela. Vierte la mitad de la leche y hiérvela a fuego suave durante 5 minutos

2. Disuelve la maicena con el resto de la leche y añádele el azúcar. Vierte la mezcla en el cazo con la leche caliente y cuécelo durante 8 minutos a fuego suave. 

3. Recubre una fuente cuadrada con aceite y vierte la mezla. Déjala enfriar y guárdala durante 4 horas en la nevera para que enfríe y se endurezca. 

4. Una vez fría, vuélcala sobre una tabla y córtala en cuadrados. Calienta aceite en una sartén honda. 

5. Reboza los cuadrados en harina y luego por huevo batido. Fríelos en el aceite previamente caliente por tandas. Tienen que dorarse por los dos lados. Escúrrelos en papel absorvente y decora con canela molida y el azúcar restante. 

6. Disfruta de este postre de Semana Santa tradicional con tus seres queridos para merendar, desayunar o como postre. ¡Tú escoges! Ahora bien, la decisión es tuya sobre con qué combinar el dulce; chocolate, café o té, e incluso, como postre después de tomarte una buena sangría de vino, también tradicional de la época.