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Sabor a campo

La belleza de esta cocina reside, en parte, en la singularidad del espacio con su techo abovedado, pero también en el acertado color del mobiliario, con la carpintería a juego. 

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Inspiración marinera

Esta cocina sabe a salitre y arena. Desde la elección del mobiliario en un refrescante azul hasta los detalles marinos y náuticos, como el cuadro o las lámparas pesqueras. Mobiliario diseño de la decoradora Gemma Gallego.  

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Atrévete con el negro

La calidez de la madera se ha compensado con el negro, que da el toque diferencial a la cocina. Una pared, la encimera, la isla de trabajo y las lámparas crean un conjunto cálido y a la vez muy personal. Muebles de Sais Carpintería. 

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Con personalidad

Esta cocina es pequeña pero sin duda es el corazón de la casa. Las paredes y el mobiliario se han pintado con el gris Plummet de Farrow & Ball y para el suelo se ha elegido un colorista mosaico hidráulico que refuerza aún más si cabe la singularidad del espacio. 

5.

Calidez y singularidad

Una cocina tan singular como esta merecía un uso del color personal. Las paredes, de un acogedor arena, crean un marco fácilmente coloreable: el mobiliario de un gris verdoso y el gran mostrador antiguo a modo de isla de un azul envejecido dan color sin estridencias. Mostrador de Merc&Cía. 

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En verde y crema

Lo más original de esta cocina es su uso del color: en el mobiliario se ha optado por el verde con detalles en crema y en la isla, por el crema con detalles en verde. Este dúo cromático también se repite en el estor. 

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Blanco y negro

Es una combinación de moda que nunca falla para crear atmósferas personales y, a la vez, luminosas. Sobre todo si el blanco es el color dominante, como aquí. Muebles pintados en negro Unilac de Titanlux.

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Apuesta segura

Los tonos neutros, como este suave arena, son cálidos y dan color a la cocina, sin cansar, por lo que son una apuesta segura. Mobiliario diseño de la decoradora Marta Prats y Cubic. 

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Explosión de color

Ventanas con marcos azules, muebles de cocina grises, sillas amarillas... Esta cocina demuestra que el color a la cocina le sienta de maravilla. Sillas de enea, en Amparo Garrido. 

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Un soplo de aire fresco

Esta cocina, con los muebles de obra y los frentes de madera pintados en azul, respira un aire tradicional y campestre. 

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Arropar con el color

En cocinas amplias, como esta, el color es un aliado para crear espacios más acogedores y personales. Aquí, el equipo de Deulonder Arquitectura Domèstica ha apostado por el celadón.  

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En gris

¿Un color oscuro en una cocina pequeña? ¡Claro! La clave, en esta cocina, ha sido usarlo con moderación al no contar con armarios altos, equilibrarlo con el blanco y contar con mucha luz. Muebles de Ikea. 

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A dúo

El uso del color en esta cocina no solo hace que el espacio sea más acogedor y recogido, sino que acentúa cierto sabor a campo. La elección de un verde candy para la isla da una nota original al conjunto. Muebles realizados por Carpintería Cuella. 

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En rojo y verde

Esta cocina dice "mírame" con solo poner un pie en ella. El rojo con acabado brillante del mobiliario junto con el techo en verde crea un espacio singular y con personalidad. Mobiliario diseñado a medida por el Albert Pascual.

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Muy natural

La encimera y el suelo de piedra, así como los pequeños cantos rodados a modo de original pavimento de la cocina parecen haber inspirado el color del mobiliario, de un suave y luminoso piedra. 

La cocina y el blanco no solo son un matrimonio de conveniencia, sino que se llevan a las mil maravillas. El blanco aligera el peso visual de los armarios (y en la cocina suele haber muchos), da sensación de amplitud y transmite higiene, cosa que en esta estancia se agradece.

Sin embargo, hay vida (y mucha) más allá de este color. ¡Incluso si tu cocina es pequeña! En paredes, muebles o en algunas piezas de mobiliario, como las sillas del office, apostar por el color en la cocina puede ser un gran acierto. No solo le darás personalidad y un carácter único, sino que con el color transformarás un espacio funcional de la casa en una activo decorativo. Inspírate en nuestras propuestas y descubre qué papel quieres que juegue tu cocina en casa.

Muebles a todo color: ¡atrévete!

Antes de decidirte por unos muebles de color, debes estar seguro. Porque elegir un mobiliario con color transformará de manera radical tu cocina. Imagina una cocina con muebles blancos y ahora la misma pero con un mobiliario verde menta. La noche y el día, ¿verdad? Ten en cuenta que en una cocina, el mobiliario tiene mucha presencia, de hecho suele ser la estancia que reúne más muebles por m2. De ahí que elegir muebles de color sea una decisión, literalmente, de peso.

Los colores pastel, los tonos piedra o los amarillos pálidos y arenas deslavados son una manera de colorear de manera "discreta" tu cocina. Pero si la timidez no va contigo y buscas un efecto más extremado, el verde oliva, el gris antracita, el negro o incluso el rojo son opciones que darán un look de lo más auténtico. Eso sí, mejor apostar por el blanco para las paredes.

Si tienes una segunda residencia puedes usarla como "campo de pruebas" para descubrir tu tolerancia al color o hacer "experimentos decorativos". Así, si tienes un apartamento de playa, ¿por qué no atreverte con el azul? Por su vinculación con el mar es una apuesta segura que creará una atmósfera refrescante, informal y de esencia marinera muy en sintonía con el entorno. En una casa en la montaña, por el contrario, los tonos cálidos, como el rojo burdeos, o el verde más british crearán un ambiente acogedor y con un punto sofisticado. ¿Y en el campo? Los colores vinculados a la naturaleza, desde los ocres y tierra hasta los verdes serán una buena opción.

Con cuentagotas: para piezas escogidas

¿Quieres darle una oportunidad al color pero no te atreves con el mobiliario? Úsalo con cuentagotas. Las sillas del office, la isla de la cocina, una alacena, unas baldas, la encimera... Salpica la cocina con notas de color y observa cómo el espacio cambia. Por ejemplo, si tu cocina es blanca, el contraste con el negro (sí, sí, negro) crea espacios elegantes y personales, además, es un dúo que es tendencia. En función de cómo de marcado quieras el contraste, puedes usarlo solo en unas baldas o en las sillas del office o incluso en la alacena. Tú decides cuál es el límite y hasta dónde llegar.

Otra opción es reservar el color para el suelo, las paredes o una pared. Es una manera fácil y rápida de colorear una cocina blanca y, a la vez, darle un plus de originalidad. Si optas por destacar una sola pared, puedes atreverte con un color más extremado, en cambio si unificas toda la cocina, evitarás cansarte más rápido si eliges un tono más neutro, como un gris suave, un piedra...

¿Con ganas de darle color a tu cocina? Echa un vistazo a nuestra galería donde encontrarás 15 cocinas de todos los estilos y con colores para todos los gustos.