Limpieza

Trucos que no fallan para limpiar la cama de un perro. ¡Quedará como nueva!

Mantener limpio el lugar de descanso de tu perro es una muestra más del amor incondicional que le tienes. Toma nota de los trucos que te damos para hacerlo, ¡tú también los agradecerás!

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Así como a nosotros también nos gusta dormir en una cama limpia, a nuestros amigos peludos les ocurre tres cuartos de lo mismo. Y es que, además de generar malestar en el hogar, una cama sucia puede afectar negativamente a la salud de tu perro, debido a la aparición de bacterias.

Muchos de los muebles para perros no parecen estar diseñados para caber en la lavadora y eso nos crea muchas dudas a la hora de lavarlos. Si no sabes ni por dónde empezar, ¡echa un vistazo a nuestras recomendaciones!

Cómo se limpian las camas de los perros: tu guía práctica

Si bien es necesario bañar a tu mascota con cierta frecuencia dependiendo de su tamaño, raza y estilo de vida, también debemos mantener limpio su lugar de descanso, ya sea de espuma o sea una cesta de mimbre con un colchón. ¿Cómo lo consigo? Mira, mira:

1. Elimina cualquier acumulación de pelo

Antes de nada, trata de eliminar cualquier pelo, suciedad u otros desechos que puedan dificultar el proceso de lavado de la cama. Para ello, ayúdate de una aspiradora con un accesorio de manguera o un rodillo específico para quitar pelusas. Esta opción es sobre todo aconsejable con manchas difíciles e incrustadas.

2. Separa todas las partes de la cama

Una vez la cama esté libre de pelos y desechos, separa todos y cada uno de los textiles que cubren la espuma de la cama y del colchón. Es importante que lo hagas, para poder lavar las fundas y la espuma por separado.

3. Quita las manchas

Después de quitar todos los pelos y separar la espuma y la funda de la cama, ya puedes empezar a limpiar las manchas. ¿Cómo lo hago? Lo primero es identificar el tipo de tela de la funda y el origen de la mancha. Una vez lo tengas, limpia cualquier mancha fresca con una toalla de papel y una solución de limpieza quitamanchas (si lo necesitas ayúdate de un cepillo de dientes viejo para eliminar manchas difíciles) y déjala actuar durante 20 minutos. Luego, sécala con una toalla de papel.

4. Mete la funda en la lavadora

Una vez hayas quitado todas las manchas, mete la funda en la lavadora. Desinféctala con agua caliente a no ser que la etiqueta indique lo contrario, y utiliza un detergente suave.

5. Limpia la espuma del colchón en la lavadora

Seguro que más de una vez te has preguntado: ¿cómo se lava la espuma del colchón de la cama del perro y que no se deshaga por completo? Pues bien, existen dos formas para hacerlo. Puedes meter el relleno en la lavadora con agua tibia y un detergente suave o, si el relleno es de trocitos, puedes meter dos o tres pelotas de tenis en la lavadora, para que la espuma mantenga su volumen.

6. Si el relleno no puede ir a la lavadora, límpialo a mano

A veces, algunos colchones o rellenos se nos resisten a la lavadora y tenemos que buscar alternativas. Un truco fácil es coger un recipiente más grande que el colchón, llenarlo con agua caliente y un poco de detergente suave y lavarlo a mano. Si lo dejas reposar el tiempo suficiente para que desinfecte, luego podrás frotar la espuma y acabar de quitar la suciedad más fácilmente. A continuación, aclara la espuma con agua tibia.

7. Aclara el jabón y déjalo secar

Tras aclarar el colchón de espuma de tu perro, déjalo secar. Si es al aire libre, mejor. ¡Ojo!, te recomendamos que no metas el relleno en la secadora: podrías arriesgarte a reducir o dañar el colchón.

Cómo limpiar la cama de mi perro.

Cómo lavar la manta de mi perro

Si bien limpiamos los textiles de nuestra cama con cierta periodicidad, las mantas de nuestras mascotas necesitan lo mismo, al menos, una vez al mes. Para ello, lo mejor es usar agua tibia o caliente, que ayude a matar los gérmenes e insectos que pueda haber en la cama. Lo primero que debes hacer es quitar los pelos: puedes utilizar un rodillo quitapelos o un guante de goma (¡funcionan superbién!). Después, puedes lavarlo en la lavadora.

Si lo que te molesta es el mal olor de la manta, siempre puedes remojarla en agua tibia con 1/4 taza de solución de bicarbonato de sodio, y dejarlo reposar durante al menos 15 minutos. ¡Va a quedarte como la seda!

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