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1.

Buena planta.

  Nada como una librería a medida para sacar el máximo partido al espacio, como en este comedor, en el que se ha adaptado para aprovechar el hueco de la escalera.

2.

Gana superficie útil.

Ubica todo lo necesario para disfrutar de un recibidor más  funcional en el hueco bajo la escalera y potencia la sensación de amplitud visual con un espacio central despejado.

3.

Un luminoso despacho.

Las escaleras voladas son visualmente ligeras y permiten el paso de la luz. Aprovéchalas para enmarcar una zona de escritorio bien equipada.

4.

A medida.

 El espacio para almacenaje nunca sobra y un armario bajo la escalera es siempre una gran ayuda. Si quieres integrarlo con el resto de la decoración pinta las puertas del mismo tono que las paredes. 

5.

Perfectamente integradas.

Las librerías de obra ofrecen una gran capacidad sin saturar el espacio, ya que parecen formar parte de la pared. Aprovéchalas para montar tu propia librería en los huecos de la escalera.

6.

Aprovecha hasta el último milímetro.

Con un armario que aproveche el hueco que deja la escalera, como en este dormitorio "duplex".

7.

Multiusos.

Utiliza recursos como los arcones o los bancos de obra con capacidad interior para guardar e incrementa la capacidad de almacenaje sin saturar el ambiente.

8.

Acogedor y práctico.

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En casas estrechas y altas, el hueco de la escalera es perfecto para crear el recibidor. Aquí con un mueble muy versátil: un baúl con ruedas que permite guardar y también estar: on unas colchonetas se convierte en un pequeño sofá. 

9.

Zona de trabajo (y para dos).

Siempre lo decimos, la clave es planificar el espacio y no perder ni un centímetro. Aquí, la interiorista Pia Capdevila lo tuvo claro: consiguió una zona de trabajo para dos en el salón sin perder metros útiles. Una idea para copiar. 

10.

Refugio privado.

 Un rincón de lectura, chill out o el escondite 'secreto' de los más pequeños de la casa: todo eso puede albergar este espacio aparentemente inútil.

 

 

11.

Escalera biblioteca.

Los libros son un tesoro, pero ocupan mucho espacio. Aprovecha la escalera para crear una gran librería de obra, como hizo en esta casa la arquitecta Clara de Castro. 

12.

Ve más allá.

¿Ya has sacado todo el partido al hueco bajos la escalera? Utiliza también los peldaños: por dentro, por fuera ¡e incluso por detrás!

¿Obstáculo u oportunidad? Depende del cristal con que se mire: en un dúplex pequeño puede parecer que la escalera ocupa un espacio vital aunque, con los recursos adecuados, puede rentabilizarse con más usos que el de mero acceso a la planta alta.

Mírala con buenos ojos

Las escaleras que más posibilidades ofrecen para utilizar el espacio que se crea debajo son las de diseño en línea o en 'L' –la virtud de las de caracol es que ocupan menos y, por tanto, dejan menos hueco–. Analiza la forma de la tuya para calcular el espacio disponible y valora qué uso quieres darle, en función de tus necesidades y del lugar en que se encuentre.

Date un lujo: ¡un armario extra!

Ganar espacio para guardar suele ser la primera idea al pensar en este espacio de difícil acceso. Los armarios a medida son la mejor opción, ya que se ajustan como un guante al hueco, por irregular que pueda ser. Un acabado de frentes lisos en el mismo color de las paredes de la estancia ayudará a integrarlo en el conjunto mientras que un buen análisis de las cosas que vamos a guardar en él es imprescindible para equiparlo con los accesorios que mejor aprovechen su interior.

No vale todo...

¿De qué sirve aprovechar el espacio bajo la escalera si luego lo convertimos en poco más que un agujero negro con puertas? No se trata de cerrarlo para poder meter todas esas cosas que nos sobran sin orden y concierto. Si no quieres acabar acumulando trastos inútiles que acabarás por olvidar hasta el próximo arrebato de orden, elige elementos que te permitan tener a la vista todo el interior para acceder a todo el contenido con facilidad.

Los cajones de apertura total y las columnas extraíbles –o las baldas deslizantes, en el caso de armarios convencionales– son soluciones perfectas en este caso y, si los metros no lo permiten, siempre puedes optar por combinar módulo abiertos –que puedes completar con cajas– con otros cerrados lo que, además, aligerará la composición.

Gana una habitación

En los casos en los que el hueco de la escalera ofrece suficiente amplitud, cabe incluso la posibilidad de crear un cuartito que puede servir de trastero, despensa o incluso de aseo de cortesía (aunque esta opción requerirá instalaciones de fontanería específicas que, lógicamente, harán más costoso el trabajo). Los paneles de tabiquería seca simplifican y agilizan este tipo de obras, mientras que las puertas acristaladas, los tragaluces y lucernarios son la forma de llevar algo de luz natural a una estancia interior de este tipo.

Un cómodo despacho

En escaleras voladas, cuyo principal atractivo es su ligereza visual, no es aconsejable cerrar el hueco de debajo que anularían este efecto. Aunque eso no quiere decir que no se pueda encontrar un uso al espacio. Es un lugar perfecto para integrar una zona de despacho o estudio, donde pasamos sentados la mayor parte del tiempo, de modo que la altura no limita su uso.

Aprovecha la parte más baja de la escalera para colocar cajoneras o books y, si necesitas más espacio para papeles, coloca unas baldas en la pared.

Tu propia biblioteca

Con un fondo menor que el de los armarios, las estanterías para libros son otra forma de utilizar las paredes bajo la escalera sin ocupar el hueco por completo. Esto resulta especialmente útil en habitaciones reducidas, en las que se puede emplear el espacio restante para colocar una butaca y una lámpara y crear un rincón de lectura recogido. Y siempre puedes ir ampliando la biblioteca a lo largo de la escalera, para ir acomodando más libros...

Esos locos bajitos...

Todos necesitamos un refugio en el que estar solos de vez en cuando, incluidos los más pequeños de la casa. Y, puesto que los requisitos de altura de un espacio son menores para ellos, ¿por qué no crear un mundo a su medida bajo la escalera? Un rincón de juegos 'secreto' en el que esconderse e imaginar todo tipo de universos paralelos.

Equípalo con piezas de doble uso, como pufs o bancos con espacio para guardar, para mantenerlo ordenado.

Amplía el recibidor

A menudo, las escaleras arrancan del recibidor, donde no suelen sobrar los metros. El espacio libre debajo puede responder a todas las necesidades que plantea la entrada de la vivienda: combina un amplio colgador con estantes bajos y altos para guardar zapatos y complementos respectivamente. Unos cojines sobre la estructura a medida convertirán estos elementos de almacenaje en un banco para calzarse y descalzarse con comodidad.

In & out

Si no quieres saturar el hueco bajo la escalera, pero tampoco desaprovechar este espacio, una solución combinada pasa por instalar una zona de asientos con almacenaje en su interior. Un chill-out con cajones bajos, por ejemplo, en el mismo material de la escalera, integra ambos equipamientos de forma armoniosa sin comprometer la sensación de amplitud.

Sigue buscando...

Y, si ya has sacado todo el partido del hueco bajo la escalera y, aún así, necesitas más espacio de almacenaje, no te cortes: aún te quedan los peldaños, que pueden funcionar como cajones con frentes extraíbles o abatibles para guardar cosas de poco uso. Eso sí, ten en cuenta que siempre será más fácil –y económico– aprovecharlos en una escalera de nueva construcción que en una ya instalada.