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1.

Estrenar casa, ¡qué ilusión!

Los sofás proceden de Coton et Bois. La mesa redonda auxiliar proviene de Little House.

2.

Las protagonistas.

Berta y sus dos hijas pequeñas, de tres y un añito.

3.

Arreglado, pero informal.

El plaid y los cojines en tonos ocres procede nde Filocolore, como el cojín estampado azul pequeño.

4.

Un comedor con vistas al jardín.

El mantel en tonos piedra es de Filocolore. Las sillas del comedor son de Coton et Bois.

5.

Un comedor muy acogedor.

El mueble bufete estilo rústico y el espejo sobre éste proceden de Coton et Bois, igual que la bandeja de ratán encima.

6.

El punto rústico.

Este gran mueble de madera y un espejo decapado encima bastan para crear un efecto rústico en el comedor.

7.

Salón, comedor y cocina abiertos, ¡muy prácticos!

Las lámparas colgantes sobre el comedor son de Coton et Bois, igual que los individuales de ratán y la vajilla que se ve sobre la mesa.

8.

Cocina ¡para todos!

En blanco, abierta, aprovechando una esquina y con una isla central que mira al salón y comedor, ¡da mucho juego!

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¿Subimos?

En el dormitorio, la lámpara es de Little House. El plaid de flores acolchado es de Filocolore.

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El baño de los padres.

El dormitorio principal se ha dejado con espacios abiertos, también en el baño. Junto a éste, hay un vestidor que no tiene puertas. Con niños pequeños, ¡quién las necesita! El mueble del baño es un diseño de Coton et Bois. La banqueta es de Little House y las toallas son de Filocolore.

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La primavera, ¡en la cama!

El cabecero y la mesita redonda proceden de Coton et Bois. La funda nórdica en fresa y la funda en verde son de Filocolore.

Berta y su marido son unos padres jóvenes. Estaban encantados de estrenar casa, y ¡además con jardín! Aquí se cumplían muchos sueños, pero había una máxima que tenían clara: ¡querían comodidad! Con dos hijas pequeñas, apostaron por ambientes diáfanos donde poder, por un lado, estar juntos haciendo cada uno diferentes cosas, por otro poder tener a las peques 'controladas' con un solo vistazo, la prioridad de todo padre en estas edades tempranas.

“La casa es un chalet, pero recogidito, muy actual, no es el clásico chalet compartimentado. De hecho, cuando abres la puerta lo ves todo, comedor-cocina-salón, y eso nos venía muy bien para hacer vida en familia”, nos comenta Berta. La pareja recurrió Asun Antó, de Coton et Bois, para echarles una mano con la decoración. “Me gusta mucho el estilo provenzal, y vi lo que hacían Asun y Anna Ortiz, y me animé a dejarme asesorar por ellas. Creo que este estilo da mucha paz interior, tranquilidad”. Porque, con una mano en el corazón, padres y madres de niños pequeños, ¿no es eso justamente lo que todos necesitamos?

Vemos que la vivienda tiene maderas, toques rústicos y un bonito jardín. “Sin ser una casa de campo total, me da un punto provenzal, ¡y sin salir de la ciudad!”. ¿Y los colores? “Los quería suaves, ¡soy muy básica!”, se ríe Berta, “así que elegí la misma gama para toda la casa, con un gris suave... Me gustan las casas con continuidad, con armonía entre una estancia y otra, no cada una con una decoración diferente”.

Su cocina es un gran espacio abierto, blanca, muy blanca, atemporal y ¡luminosa! que se integra con el salón gracias al suelo, una tarima de madera cómoda y fácil de limpiar. En la isla central las niñas pueden acompañar a los papás mientras cocinan, puede dibujar, y hasta ¡hacer sus primeros pinitos cocineros!

¿Subimos? Arriba, nos encontramos con la misma idea: espacios abiertos, por favor. Así vemos mejor a las niñas, ¡y hasta recogemos mejor los juguetes! Incluso el cuarto de baño está abierto, “sólo hay una pared para tapar el inodoro. Tenemos una cristalera y una cortina de lamas, ¡así queda más ligero!”, apunta Berta. El cabecero de su cama lo quiso muy sencillo, “con los mismos tonos de la casa, ya sabes que gusta que esté todo igual”.