El dormitorio es nuestro santuario, por eso, debe ser un lugar que nos invite al descanso y la tranquilidad. Con esta premisa en mente, te habrás dado cuenta que mantenerlo ordenado no es solo una cuestión estética, sino que también tiene un impacto significativo en nuestro bienestar físico y mental. Un dormitorio desordenado puede aumentar los niveles de estrés y ansiedad, mientras que un dormitorio limpio y organizado favorece un sueño reparador y una mente clara.

Esto quiere decir que la clave para lograr un dormitorio en armonía y que transmita paz es la simplicidad. Como experta en orden y organización del hogar, te voy a recomendar evitar tener ciertos objetos que, aunque puedan parecer inofensivos a simple vista y creas que los necesitas, en realidad hacen el efecto totalmente contrario al deseado y lo único que consigues teniéndolos es llamar al desorden y generar una sensación de caos.

¿Qué NO debo tener en mi habitación?

El dormitorio es la estancia de la casa donde menos cosas deberíamos tener a la vista por los motivos que te acabo de comentar, es nuestro lugar de descanso y no debemos tenerlo desordenado porque podría afectarnos a la calidad del sueño. Para ayudarte a despejarlo, te voy a contar cuáles son las 9 cosas que, como experta en orden, te recomiendo no poner en el dormitorio. Si tienes alguna de ellas, te recomiendo que las dones, las regales o las vendas en páginas web de segunda mano

1. Una butaca o una silla

En primer lugar, no recomiendo tener una silla o una butaca en el dormitorio, nunca la llegarás a usar como asiento sino más bien como elemento decorativo que, sinceramente, no aporta nada a la estancia, solo genera ruido visual y quita centímetros del suelo. Además, como te contaré en el segundo punto, con el tiempo, las sillas y butacas tienden a convertirse en puntos de acumulación de ropa y objetos.

2. Ropa acumulada en la silla

La ropa que acabas de coger del tendedero que vas a colocar más tarde en el armario porque ahora no tienes tiempo, una camiseta que solo te has puesto una vez y que así la tienes cerca para ponértela otro día, el pijama, y a saber qué más prendas vamos acumulando y acumulando en la silla formando una montaña interminable. Este es otro de los motivos por el que te recomiendo no tener una silla o una butaca en el dormitorio, porque la única utilidad que le damos no nos sirve para nada, solo para acumular.

Dormitorio principal con butaca, de La Bòbila  Banqueta, de Taller de las Indias  Cortinas, de IKEA

Dormitorio principal con butaca, de La Bòbila. Banqueta, de Taller de las Indias. Cortinas, de IKEA

El Mueble

 

3. Cosas que no usas guardadas en la mesita de noche

La mesita de noche, al tenerla cerca de la cama, termina convirtiéndose en un mueble en el guardamos de todo, abrimos uno de sus cajones y no sabemos lo que vamos a encontrar en su interior, ¡sorpresa! Mi recomendación es que, como máximo, tengas 3 cosas y que de verdad te vayan a ser útiles, no más.

4. Marcos de fotos sobre el cabecero

No está mal decorar el cabecero con algunos marcos de fotos o láminas, pero no abuses y lo termines convirtiendo en una exposición. Recuerda: cuantos menos objetos tengas a la vista, más orden y mejor descanso. Además, cuantos más marcos de fotos, más polvo y más tendrás que limpiar.

5. Libros y revistas en el suelo

Es verdad que leer un libro o una revista en la cama es una actividad que relaja un montón y te ayuda a conciliar el sueño rápido, pero de ahí a dejarlos tirados y desordenados por el suelo, como que no, solo invita al caos y es una moda desfasada. Como mucho, ten un par de libros o revistas en la mesita de noche, pero quítalos del medio en cuanto los leas

6. Zapatos

Entre que si tenemos muchos modelos de zapatos diferentes porque nos encantan y que muchos pares los llevamos guardando desde hace décadas por si vuelven a estar de moda, la cantidad de zapatos que tenemos en el dormitorio es enorme. Para no tenerlos a la vista y para que no tengas que agacharte a cogerlos de debajo de la cama, mi propuesta es que compres un zapatero y lo pongas en el pasillo o en la entrada de casa. Estos muebles para guardar zapatos vienen en tamaños compactos y con poco fondo para que puedas colocarlos en cualquier rinconcito.

Zapatero más vendido de IKEA

Zapatero más vendido de IKEA

IKEA

7. Neceseres

Los neceseres, otros artículos que acumulamos sin darnos cuenta y que solemos guardar en la mesita de noche. Lo ideal es que tengas un par de neceseres de diferentes tamaños, uno más grande para tus productos de diario y quizás otro más pequeño con tamaño mini de viaje. Y, hablando de viajes, no traigas más a casa muestras de cosméticos o geles de hoteles, al final no los usas y acabas atiborrando algún cajón.

8. Bolsos acumulados

Con los bolsos pasa lo mismo que con los zapatos, tenemos una gran colección y muchos de ellos solo los tenemos por si acaso sus diseños vuelven a ser tendencia. Mi consejo es que los revises uno a uno y te quedes solo con los que te gusten y realmente uses. El resto, dónalos o véndelos.

9. Cables en la mesita de noche

Por último, es fundamental minimizar la presencia de dispositivos electrónicos como televisores, ordenadores y teléfonos móviles. Estos dispositivos no solo interrumpen el sueño con su luz azul, sino que también fomentan la acumulación de cables y accesorios que dificultan mantener el orden.