Este piso de 100 m² en Santander respira luz, calidez y un estilo fresco por los cuatro costados. Su interiorista Natalia Zubizarreta nos abre las puertas de esta maravillosa vivienda con vistas al Cantábrico. Te contamos uno a uno todos sus secretos. ¿Entramos? No te pierdas el house tour... luego encontrarás las fotos con los detalles. Un piso decorado en blanco y madera, con bonitas vistas y con los espacios muy bien aprovechados: vestidor, mueble para ocultar la TV, cocina con cerramiento de cristal... "La propietaria heredó este piso donde antes habían vivido su madre y su abuela. De ahí que sea un lugar tan especial para ella. Era una vivienda más bien anticuada, oscura y muy compartimentada", nos cuenta la interiorista Natalia Zubizarreta, autora de una reforma que ha llenado de luz y de vistas al mar cada rincón de este piso en Santander. El salón es amplio y tiene mucha luz natural. "Sobre todo ella quería mucha luz, tener la sensación de espacios amplios. Por eso, teníamos claro que debía ser una casa blanca, con vistas al Cantábrico desde todas las estancias, y con toques azules en el salón que le dieran un aspecto fresco", cuenta Natalia. "El salón también debía ser elegante y con un punto moderno, pero sin cansar", destaca la interiorista. ¿Por dónde empezaron? Lo primero fue dar una vuelta radical, haciendo más grandes las ventanas del salón a la terraza y creando un efecto de "estar dentro y fuera". La casa tiene grandes ventanales y pusimos unas ventanas oscilo paralelas, de forma que cuando se abran, se esté prácticamente en la terraza. "Por otro lado, el piso no tiene mucha altura, por eso jugamos con los techos y las molduras, que nos dan mayor sensación de amplitud y consiguen que los propios techos delimiten los diferentes espacios. Este punto clásico contrasta con los elementos modernos y los suaviza", nos explica Natalia. Natalia lo tenía claro: "Para que la TV no fuera como una mancha negra ni se transformara en el punto central del salón, diseñamos este mueble a medida con puertas correderas que oculta el televisor cuando no se ve". El mueble es de madera lacada y va de pared a pared. En la parte baja tiene armarios cerrados e incorpora una chimenea eléctrica. "En cuanto a los suelos, la propietaria tiene dos perros y elegimos una baldosa efecto madera muy cómoda, para que esté tranquila. Aporta calidez, con lamas más anchas y otras más estrechas, y nos da luz, porque es un suelo claro", nos explica Natalia. El pasillo que une el recibidor con el salón aprovecha muy bien el espacio. "Para ganar espacio y luz en el pasillo y la cocina, ideamos esta solución. Por un lado, pusimos armarios para abrigos y zapatos y también un banquito para calzarse y descalzarse. Por otro lado, era necesario apoyar los muebles de la cocina. Diseñamos este cerramiento con un tabique bajo y la parte alta acristalada, en madera lacada. En blanco da mucha luz, que era nuestra obsesión", explica Natalia. "Desde este cerramiento de cristal de la cocina y desde la salida del dormitorio, ya ves el salón y el mar. Ganar amplitud visual y ver el mar desde todos los puntos de la casa era muy importante", añade Natalia. Otro deseo era un buscado aire natural. De ahí que decoraran con algunos muebles de fibras, como las butacas de mimbre, y que eligieran una combinación de cortinas en tono tostado y estores blancos. ¿El guiño 'secreto' a la propietaria? "Es surfista y le pusimos una tabla de madera en un rincón del salón", cuenta Natalia. En el salón encontramos tres zonas diferenciadas. "La distribución es estrecha y alargada. Por ello, aprovechamos la planta del salón planificando tres zonas: la propiamente de estar con dos sofás y butacas; la de lectura y descanso, con una chaise longue hecha a medida con telas de Ralph Lauren, de aspecto fresco y marinero; y u escritorio que no ocupa mucho espacio y es muy práctico", cuenta Zubizarreta. También la cocina ha ganado protagonismo. "Nos hemos permitido el lujo de hacer una cocina sin muebles altos, de forma que no agobiara. Pusimos muebles bajos con cajones grandes para almacenaje y columnas, así como una balda más decorativa, para ganar sensación de ligereza y comodidad", agrega la interiorista "La campana integrada en la encimera absorbe los olores sin robar espacio. El cerramiento de cristal y aluminio lacado tiene una puerta corredera y permite que entre luz desde los extremos de la casa", explica la interiorista. Las paredes de la cocina están recubiertas con papel pintado. "Vestimos la cocina con papel vinílico efecto textil y unas molduras de Orac Decor que crean falsos panelados, están lacadas y de esta forma se puede limpiar y mantener fácilmente", añade Natalia. Es el único comedor de la casa. "La cocina es estrecha y alargada. En el fondo, hemos ubicado el único comedor de la vivienda, donde caben hasta 8 comensales. Pusimos una mesa de look envejecido. Para sentarse, combinamos una banco a un lado y al otro, sillas de mimbre, además de dos asientos con fundas de Ralph Lauren de rayas marineras. Contrastan muy bien con la lámpara, más moderna y el aire acogedor del estor", cuenta Natalia Zubizarreta. ¿Y el dormitorio? Natalia lo describe: "Es sencillo y acogedor, con protagonismo para el cabecero tapizado, con una tela tipo Ikat que recuerda las telas mallorquinas y el mar, como las mesitas en azul grisáceo, hechas en bambú, un material ligero sostenible y ahora muy de moda. En la pared, el papel vinílico textil da estilo y es práctico". "Junto al dormitorio, en lo que anteriormente era una habitación estrecha, hemos creado esta zona de vestidor. Hemos puesto dos series de armarios empotrados con molduras frente a frente. Son blancos y con el toque sutil de unos tiradores negros. Los completan otro armario y una cómoda antigua recuperada", comenta Natalia. Antes de irnos, Natalia nos cuenta que el baño mezcla microcemento y baldosas con efecto madera. Ya vemos que, en su nueva vida, este piso combina calidez, estilo ¡y unas cuantas buenas ideas! Su interiorista Natala Zubizarreta concluye su explicación con un apunte sobre el encanto de los muebles antiguos . "En todo el piso hay toques de muebles reciclados y elementos antiguos de la época de la abuela y la madre de la propietaria de esta casa. Es bonito no poner todo nuevo y moderno y no perder ese recuerdo y esencia". Si quieres estar al día de todo lo que publicamos en www.elmueble.com, suscríbete a nuestra newsletter .