En esta reforma, todo queda en familia. Inés es la propietaria y una apasionada del arte. Blanca es la arquitecta encargada de esta fantástica renovación. Y Carmen, estilista de El Mueble, se ha encargado de que no falte detalle, de que la casa hable por sí sola. Entre las tres han conseguido que este cambio sea un éxito. ¡Menudo ADN!

El proyecto nació de una necesidad de cambio. Inés, la propietaria, y su marido afrontaban una nueva etapa en su vida: sus cinco hijos, ya mayores, habían volado del nido. Y su casa, un antiguo piso en una zona tranquila de Barcelona, se les había quedado demasiado grande. El cambio les iba a ir genial para este nuevo comienzo. Y las hermanas de Inés quisieron apoyarla no solo en lo personal, sino también como profesionales, poniendo todo su saber hacer en esta reforma.

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Una para todas y todas para una: tres hermanas y una casa

Una para todas y todas para una: tres hermanas y una casa

No te pierdas todos los rincones después de la reforma de esta casa familiar: ahora es mucho más moderna, pero todavía conserva un toque clásico con muchas antigüedades. 

2.

Un salón para una nueva vida sin hijos en casa

Salón con sofás marrones y mesa de centro marrón con sobre de cristal.

Salón con sofás de Ventura Decoración. Mesa de centro, de India & Pacific y la mesa auxiliar redonda, de Coton et Bois.

El Mueble / Pepa Oromí

El piso se ubica en “una finca neoclásica discreta” donde todo les parecen ventajas. "Lo más importante era el salón. Conservé la chimenea de origen y las molduras de los techos", dice Blanca, la arquitecta responsable de la reforma. Y creó un salón con dos zonas: la de la chimenea, muy recogida, y la de estar, más amplia para las reuniones en familia cuando los hijos les visitan.

3.

Un piso más cómodo para la pareja

Salón con sofás marrones y comedor detrás.

Saló con cortinas de lino, de Ventura Decoración. Puf de Matèria y alfombra, de Papiol. Sobre la mesa de centro, bandeja de Sacum.

El Mueble / Pepa Oromí

Este nuevo piso es más céntrico, “un paraíso, con árboles que vemos por la ventana. Buscamos un piso para los dos solos, al lado del trabajo, para poder ir andando. Dejamos la moto y el coche, ¡y nos ha cambiado la vida!”, comenta Inés. En el techo hay molduras originales y otras nuevas que copian su estilo. 

Carmen, la hermana interiorista, tuvo mucho que ver en la reforma, aportando ideas como la de cambiar una alfombra de patchwork “muy bonita, pero algo justa de medidas” por una de color crudo, más grande, que ayudó a dar más claridad y ampliar visualmente el salón.

4.

Mucho cuadro.

Detalle de una repisa de la chimenea con cuadros apoyados.

Detalle de una repisa de la chimenea con cuadros apoyados.

El Mueble / Pepa Oromí

"Mis hermanas me ayudaron a colocar mis cuadros", dice Inés, la propietaria. En la repisa de la chimenea, apoyados, en lugar de colgados –como le recomendó Carmen–. "Una opción más moderna y versátil".

5.

Más luz y matices

Sofá marron con cojines amarillos.

Cojines amarillos y plaid de Calma House. Cojín rosa con flores de Sacum.

El Mueble / Pepa Oromí

Esta combinación que eligió Carmen, la hermana interiorista, está presente en el salón y en el dormitorio."Puse detalles en rosa y amarillo para dar luz y vida. Mi hermana ya tenía cojines rosas en el sofá, así que añadí más y sumé ocres y amarillos para dar luz y matizar la sobriedad del gris del sofá", dice Carmen. 

6.

Ahora tienen el comedor junto a la cocina

Comedor junto a una cocina blanca.

Comedor con sillas de Alfil Decoración. Mesa de madera y puerta corredera, de Carpintería Juan Merino. Jarrones de Sacum.

El Mueble / Pepa Oromí

“Antes, –cuenta Inés– en la otra casa, acabábamos comiendo en un comedor interior oscuro porque nos daba pereza cruzar toda la casa con una bandeja para llegar hasta el salón. Ahora tenemos una puerta corredera que conecta con el comedor. Está todo está a mano”. 

7.

Todo a mano

Cocina blanca separada del comedor por una puerta corredera.

Cocina con mobiliario de Chef d’oeuvre. Trapos adquiridos en Filocolore. Botes de cocina y balanza, de Sacum.

El Mueble / Pepa Oromí

De este ‘todo a mano’ es responsable su hermana Blanca, arquitecta, autora de la actualización de la vivienda. “Nos dio muchas ideas, es de hacerlo todo muy rectilíneo y cómodo. Y nosotros somos muy maniáticos. Somos cuadriculados, todo simétrico y cuadrado”.

8.

Un recibidor amplio y bien aprovechado

Recibidor grande con consola de hierro, armarios empotrados y alfombra de yute.

Recibidor con alfombra de Leroy Merlin, cesto de mimbre y portavelas de Coton et Bois, cojín y plaid de Calma House, consola y espejo de Brucs.

El Mueble / Pepa Oromí

Las grandes dimensiones del recibidor hacen de distribuidor entre las distintas zonas de la casa. Se ha dotado con varios armarios empotrados, una cálida alfombra de yute y una consola con espejo, ¡los básicos de un recibidor perfecto!

9.

Ropa blanca

Armario de la ropa blanca.

Armario de la ropa de casa ubicado en el pasillo.

El Mueble / Pepa Oromí

El armario de la ropa blanca está en el recibidor. Al ser amplio, aprovecharon para sumar espacio extra de almacenaje, algo que nunca está de más.

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Un dormitorio principal muy fresco

Dormitorio con cabecero de obra y ropa de cama rosa.

Dormitorio con cabecero y mesillas de noche de Carpintería Juan Merino. Cortinas de Ventura Decoración. Funda de Filocolore.

El Mueble / Pepa Oromí

En el dormitorio volvemos a ver esa combinación de rosa y amarillo en la ropa de cama sobre un fondo blanco. De nuevo la simetría manda, con ambos lados de la cama diseñados y decorados de la misma manera. 

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Un cabecero de obra

Detalle de cabecero de obra a modo de mesita de noche.

Detalle de cabecero de obra a modo de mesita de noche.

El Mueble / Pepa Oromí

Una de las ventajas de los muebles de obra es que permiten aprovechar cada centímetro. Como este cabecero que, además, se convierte en mesilla y librería. Un tres en uno a medida.

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Una zona de vestidor al pie de cama

Dormitorio con zona de vestidor con cajonera y butaca.

Dormitorio con cajonera realizada por Carpintería Juan Merino, butaca y banco de Coton et Bois (con colchoneta de Calma House) y alfombra de Ikea.

El Mueble / Pepa Oromí

A los pies de la cama se dejó una amplia zona, muy acogedora, con una gran cómoda, una alfombra y una butaca que sirve como complemento de los armarios del vestidor. 

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La nota alegre

Detalle de un banco con cojines rosas y amarillos.

Detalle de un banco con cojines rosas y amarillos.

El Mueble / Pepa Oromí

Los tonos como el amarillo o el rosa y los estampados de flores suman alegría al dormitorio en textiles como cojines, plaids o ropa de cama.

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Una zona de trabajo en el dormitorio

Zona de escritorio con mesa suspendida en esquina y mesas de fibras blancas.

Mueble escritorio, de Carpintería Juan Merino. Sillas de mimbre, de Coton et Bois. Lámpara de Biosca & Botey.

El Mueble / Pepa Oromí

También se planificó una zona de trabajo para el matrimonio en el dormitorio. Para ello, un tablero en L suspendido hace las funciones de escritorio. Y, siguiendo con la estética del resto de la habitación, se colocaron dos sillas de mimbre en decapadas. 

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Una reforma en familia

Inés, Blanca y Carmen Figueras, responsables de la reforma.

Inés, Blanca y Carmen Figueras, responsables de la reforma.

El Mueble / Pepa Oromí

A la izquierda, Inés, la propietaria; en el centro Blanca, arquitecta; y, a la derecha Carmen Figueras, estilista de El Mueble. Son tres hermanas a una para enfrentar la nueva etapa de la vida de Inés ¡y de su casa!

Y mientras hacemos las fotos del reportaje, las tres miran el piso con la satisfacción de quien ha hecho un buen trabajo. Inés lo resume con una frase: “Mi marido y yo teníamos mucho miedo de cambiar, pero ni nos hemos acordado. Ahora me faltan horas para disfrutar de mi casa. ¿El mejor momento del día? La mañana, cuando entra el sol y vemos el verde”. Claro, con amor, todo se puede al lema de “una para todas y todas para una”. 

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