Invierno

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La chimenea, el centro de atención

Es la estampa por excelencia de un salón de invierno: una chimenea encendida en torno a la cual se organiza la zona de estar, y es que los sofás se colocan para contemplarla y disfrutar de la magia del fuego. Por eso, este punto focal tiene el poder de elevar o arruinar el look de cualquier espacio.

Un diseño depurado como el de este salón, decorado por Marina y Laia Reguant, sumará modernidad al espacio. Pero, ¿qué pasa si la chimenea tiene una embocadura de ladrillo visto o demasiado clásica? La interiorista Laura Martínez lo solucionaría, bien instalando con un cassette a medida, bien pintándola de blanco.

Butacas, de Crearte, con lino, de Güell-Lamadrid. Mesas de centro, diseño de Marina y Laia Reguant. Alfombra, de KP.
cojines ocre y terracpta 00540150 O

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Anima el sofá con cojines en tonos naturales

Porque también tienen mucho que ver en el estilo decorativo que quieras para tu salón. Entre los colores que triunfan este temporada, están los tonos tierra y terracota, ideales para lograr atmósferas cálidas, acogedoras y naturales. Laura nos propone crear una composición que combine el tono terracota (un color con mucha presencia) con tonos naturales y discretos estampados florales. Y es que combinar cojines de una misma gama de color es una apuesta segura.

Vista cenital de salón de casa de montaña

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5. Un pequeño refugio blanquito y de aire nórdico en los Pirineos

Sí, el blanco también es para las casas de montaña. El look escandi ha llegado, también, a los Pirineos y son muchas las casas que han teñido sus techos de madera (y suelos, en este caso) de blanco para ganar luz. Y esto es lo que se hizo en esta casita de apenas 100 m2, además de abrir más ventanas para que las bonitas vistas y la luz natural colorearan los interiores. 

Mueble de chimenea de Ventura Estudio, butaca retapizada con tela de Kirby House y mesa de Batavia. 
Planta diáfana de casa de montaña blanca con salón, escalera y cocina

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Una planta diáfana muy funcional y más amplia

Esta casita tiene apenas 100 m2... ¡organizados en cuatro plantas! De ahí que el espacio fuera un bien que debía mimarse. Precisamente, para ganar sensación de amplitud, la zona de día se planificó en una sola planta diáfana y es la escalera la que hace de separación visual entre la cocina –que integra el comedor– y el salón. 

Cocina a medida de Docu Lleida con diseño de Ventura Estudio. 
Dormitorio blanco de casa de montaña

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El dormitorio que es la reina de las nieves

El blanco, presente también en el resto de la casa, se impone en el dormitorio, donde se han teñido paredes, suelos y techos. Solo se ha dejado del color de origen las vigas, que son de madera de abeto teñido en nogal oscuro, el mismo color que estaba en toda la casa antes de la reforma. El resultado es un dormitorio tan sereno como acogedor. El refugio perfecto para disfrutar del invierno en la montaña. 

Mesita de noche de Ethnicraft. 
Recibidor de casa de montaña

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4. Una cabañita en la Cerdaña rústica y con toques de verde

Esta cabaña en la Cerdaña es rústica, con un punto tradicional y con toques de estilo que le suman personalidad y acentúan su calidez, como el original papel pintado de pelo de potro, "muy cálido y acogedor, en este color verde caqui oscuro", explica la decoradora Jeanette Trensig, de Cado Interiors, responsable de la reforma de esta casa, que ha pasado de sombría a estilosa. 

Espejo y banco de Cado. Papel pintado con textura de piel, de Élitis. 
Salón de casa de montaña con chimenea de piedra

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Un salón con una chimenea de piedra con mucho encanto

La gran protagonista del salón es la chimenea de piedra, que recuerda a las tradicionales de esta zona. Su mix de piedra y madera la convierte en una pieza decorativa por sí sola. También el precioso techo de vigas es un activo de la decoración, que la decoradora se encargó de "transformar" con la reforma. "Todo estaba cubierto de un pino tan tratado que resultaba oscuro, pesado, así que lijamos y barnizamos el techo", explica la decoradora. 

Sofás, cortinas, banqueta y mesa de centro, de Cado. Alacena, de Becara, decapada por Jeanette Trensig. 

 

Buhardilla rústica con techo de madera y paredes verde suave

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Una buhardilla extra acogedora

La buhardilla es una mega suite que cuenta con zona de estar, una minicocina, un baño, una biblioteca y un escritorio. Aunque no es esto lo que nos gana, sino la combinación de la madera, presente en suelos y techos, con este suave tono piedra verdoso empleado en paredes y muebles. Una combinación que funciona a las mil maravillas y que suma carácter y un extra de calidez a esta casa

Juego de cama de lino crudo, almohadas verdes y plaid verde de Filocolore. Manta de Zara Home. 
Salón de montaña con madera oscura y comedor con armarios con frentes de telas de cuadros escoceses 00447283

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3. Un tríplex con las mejores vistas y un look muy british

Una casa que te acoja, en la que estés cómodo y te sientas envuelto de calidez. Esto es lo que se buscaba con la reforma de este trípex en la Val de Ruda, que se abrió a la luz con estas ventanas de tejado que miran a las montañas nevadas para que el "peso" de la madera no oscureciera el espacio. Ahora, luz y calidez están a la par. 

Sofá rinconero de Frajumar con tapicería de Crevin.
Dormitorio de casa de montaña con papel escocés en la pared del cabecero 00447294

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Un dormitorio arropado por el papel pintado

Si en el comedor de este tríplex de montaña los frentes de la alacena se han entelado con una tela a cuadrados, en el dormitorio se ha optado por un papel pintado que es una imitación textil de un típico estampado escocés para revestir y decorar la pared del cabecero y sumar calidez y carácter. Y aunque las vistas que nos devuelve la ventana son nevadas, dentro, no se puede estar más a gustito... 

Papel pintado escocés, de Leroy Merlin. Aplique, de Vermissen.
Dormitorio de refugio de montaña con altillo 00517204

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Un dormitorio de madera con vocación de refugio

El dormitorio es una invitación a no salir de la cama. Totalmente revestido de madera de alerce, cuenta con un altillo y el baño en suite. Un auténtico refugio para hibernar mientras esperamos el deshielo en el exterior... No te pierdas el resto de espacios y detalles de esta cabaña de montaña

Aplique, de Sophie Bataglia.
Cocina comedor de cabaña de madera con vistas a las montañas nevadas 00517200

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Comer con vistas a las montañas nevadas

La planta principal de esta cabaña es abierta, con la zona de día diáfana, así disfrutas de las hipnóticas vistas sobre la aldea de Les Angles, el lago Matemale y el macizo de Cambre d’Aze desde cualquier punto. Y comer con este paisaje, ¡qué lujo! De la cocina, pequeñita pero con mucha personalidad, nos gusta su combinación de madera antigua con la encimera de granito negro. Con esta luz, ¡se lo podían permitir!

Mobiliario de cocina diseño de la decoradora Isabelle Materra con encimera de granito. Mesa de PNP Furniture y sillas de Gescova. 
Salón de casa de madera de montaña con vistas a las montañas nevadas 00517190

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2. Una cabaña revestida de madera en los Pirineos franceses

¿Qué mejor refugio para disfrutar del invierno que esta espectacular casa rústica? Está a pie de pista en una pintoresca villa en los Pirineos franceses y su look de cabaña finlandesa, revestida de madera, le suma encanto y la hace más cosy. Y no es casual, ya que su construcción fue llevada a cabo por Nordika Chalets. Para su construcción se potenciaron las vistas, con las montañas nevadas como telón de fondo, que son una clara invitación a disfrutar del invierno al lado del calor del fuego. 

Sofás de Home Spirit. Cojines de La Maison, Teixidors y Margarita Ventura. 
Salón de casa de montaña revestida de madera con chimenea

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1. Una casa de montaña moderna y súper acogedora

Una casa de montaña no tiene por qué ser rústica, de hecho, se puede ser de montaña y moderna sin renunciar a la calidez y al encanto de las construcciones típicas de la zona. Y esta casa, en el Valle de Arán, es buena prueba de ello. Forrada de madera, es súper acogedora e invernal, pero con un look moderno y atemporal. ¿Te has fijado en la escultural chimenea? 

Sofás de Manuel Larraga y chimenea diseño de la decoradora Carmen Caubet, responsable de la reforma de esta casa. 
Visión de zona de día diáfana de casa de montaña

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Una zona de día diáfana pensada para compartir en familia

Para disfrutar de una zona de día amplia y comunicada, donde la luz fluyera y el confort, visual y térmico, de la chimenea se disfrutara desde cualquier rincón, la decoradora Carmen Caubet eliminó dos pilares que fragmentaban el espacio. Además, aprovechó la reforma para aclarar la madera y devolverle su belleza original, eliminando las capas de barniz que la oscurecían. 

Mesa de comedor diseño de Carmen Caube y realizada por José María Torres. Sillas de cuero de Hanbel. 
Dormitorio abuhardillado revestido de madera

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Un dormitorio abuhardillado muy acogedor

La belleza del espacio, con su techo a dos aguas revestido de madera, las vistas de la ventana-cabecero al paisaje nevado y la elección de textiles calentitos, como las lanas o las pieles suaves, convierten a este dormitorio en un remanso de paz donde guarecerse del frío invierno en la montaña. Descubre todos los secretos de esta casa

Mesitas de Ethnicraft. Mantas y cojines de Teixidors. Alfombra de Peausserie Sabatier.
Dormitorio de invierno con grandes ventanales 00531707

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3. Alfombras mullidas, de tacto suave y look cálido

Otro complemento que es fácil de renovar y que contribuirá de manera decisiva a sumar calidez y hacer más cosy un dormitorio de invierno son las alfombras. Si eres fan de andar descalzo por casa, lo agradecerás muchísimo. Las de lana y algodón son una apuesta segura, pero si prefieres una opción más fácil de mantener, apuesta por las sintéticas o con mezcla de sintético. 

Alfombra de Papiol. 
dormitorio con pared de madera 00472467

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2. Una manta decorativa (y calentita) que vista el pie de cama

Si los cojines son un recurso infalible para transformar el look de la cama y hacerla más invernal, las mantas son su fiel escudero. Más allá de las que puedes usar como ropa de cama al uso, son un must las mantas decorativas para vestir el pie de cama. Colócalas de manera casual, como en este dormitorio, para un look más apetecible y desenfadado. 

Apliques y mesitas de Maisons du Monde. 
Dormitorio abuhardillado de invierno 00532278

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1. Cojines decorativos de texturas gustosas y abrigadas

Si quieres dar a tu dormitorio un look invernal y calentito, pon el focus en la cama. Es un elemento de gran peso visual y, además, fácil de renovar sin grandes dispendios. Cambiar los cojines decorativos o simplemente las fundas por unas más invernales puede bastar para darle otro aire a tu dormitorio. Aquí, se han combinado cojines tipo tartán de franela con otros de colores cálidos, como el caldera, y de pelo. 

Mesitas de noche de Ethnicraft t taburetes de Bon Vent.
Dormitorio de invierno abuhardillado 326532

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Un look invernal con una ropa de cama con cuadros tipo tartán

El tartán o los textiles que imitan su diseño a cuadros son un clásico del invierno. Por eso, son una apuesta infalible para transformar tu dormitorio en un refugio en el que hibernar. Este dormitorio, proyectado por Carolina Juanes, cuenta, además, con un gran aliado: la madera. Y por partida doble, en el cabecero tipo murete, de castaño con estas preciosas tonalidades, y en el techo a dos aguas, de roble, que parece iluminar el espacio. 

Cabecero de madera de castaño y mesitas de noche, de la Constructora Era Carrola. Alfombra, en Velafusta. 
Dormitorio de invierno con papel pintado efecto textil 00533698

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Un dormitorio con efecto entelado

Si abrigar la cama con textiles hace el dormitorio más acogedor, ¿por qué no entelar la pared del cabecero? Y esto es lo que hicieron en este dormitorio las decoradora de Marina&Co. Eligieron un papel pintado textil en espiga que arropa la cama y hace más cosily el espacio. 

Papel pintado de Flamant.
dormitorio con cabecero tapizado y luz suspendida 00538629

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Colores cálidos para un dormitorio más invernal

El color tiene un gran poder para transformar un espacio y despertar sensaciones y emociones. Por eso, si buscas darle a tu dormitorio un look muy acogedor y envolvente, los colores tierra son un gran aliado, con el plus que nos vinculan con la naturaleza y resultan muy confortables. Aquí, el equipo de Deulonder revistió las paredes con un papel con efecto textil de un tono topo, arropando el espacio. El mismo acabado textil lo encontramos en la lámpara de pantalla de cristal, que ofrece una luz tamizada más cálida.

Dormitorio abuhardillado de invierno 00532278

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Textiles furry, un must para un dormitorio invernal

Los complementos de pelo o furry son un gran aliado para dar un look invernal a un dormitorio. No solo son muy agradables, gustosos y abrigados, sino que visualmente logran subir unos grados la temperatura del ambiente. En este dormitorio, decorado por Carmen Caubet, los encontramos en la alfombra y en el cojín decorativo de la cama. 

Mesitas de noche de Ethnicraft y taburetes de Bon Vent. 
Dormitorio de invierno con cabecero de madera y cuero 00532281

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Un dormitorio abrigado por la madera, el cuero y las telas

Un techo de madera es ya, de por sí, garantía de calidez. Pero si, además, vistes el espacio con un cabecero de madera y cuero, como aquí lo ha hecho la decoradora Carmen Caubet, y lo completas con complementos furry y textiles abrigados, como lanas, felpas o terciopelos, el resultado no podría ser más invernal. 

Cabecero diseño de la decoradora y apliques de Secto. 
Dormitorio de casa de campo con cama con dosel 00515290

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Invierno en el campo

Este dormitorio, decorado por la estilista de El Mueble y decoradora Gabriela Conde, es acogedor en invierno y refrescante en verano. Y la clave es la acertada paleta de colores, con este verde caqui cambiante según la luz, que la decoradora ha llevado al arrimadero y al papel pintado de efecto textil. La butaca de cuero envejecido da un plus de calidez. 

Cama con dosel, diseño de la decoradora y escritorio en La Bòbila. 
Dormitorio abuhardillado blanco 00513317

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Con sabor nórdico

Este dormitorio, proyectado por la decoradora Marta Prats, respira un aire de cabaña de montaña, pero en realidad es urbano. Revestido de madera, la decoradora la blanqueó pero dejando a la vista las vetas y nudos, para aligerar el espacio pero sin renunciar a la calidez y a esa voluntad de refugio invernal. 

Cabecero diseño de la decoradora y realizado por Vallés Carpintería.
Dormitorio de invierno abuhardillado de casa de montaña 00328662

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La pisada más abrigada: un suelo de moqueta

Todo en este dormitorio dice "invierno". Desde el espacio en sí, la buhardilla de una cabaña de montaña, hasta la decoración, que ha buscado hacer más abrigado y calentito este espacio bajocubierta. Por eso la decoradora María Lladó vistió el suelo de este dormitorio con una confortable moqueta de lana que garantiza una cálida pisada al pie desnudo. 

Cabecero de cuero de anticuario y butaca de Carina Casanovas.
Dormitorio blanco de invierno 00516831

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Un dormitorio invernal en blanco con textiles abrigados

¿Quién dice que el color blanco no es para el invierno? Sir ir más lejos, ¡la nieve es blanca! La clave es elegir blancos con matices cálidos –que tienda a amarillo y nunca a azul– y apostar por texturas y textiles abrigados. En este dormitorio, se ha elegido una alfombra de lana de pelo largo y la cama se ha vestido generosamente con varias capas de textiles calentitos. 

Cojín de pelo de Zara Home, lámpara de Sacum y papel pintado de Leroy Merlin. 
00535934 Dormitorio con pared revestida con papel con textura

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Paredes más cálidas revestidas ¡de moqueta!

La decoradora Bàrbara Serra no dudó en sumar calidez a este dormitorio con una idea tan original como efectiva: revestir la pared del cabecero con un tejido de moqueta que destaca por su diseño de espiga. Estiloso, acogedor y muy cosily

Cabecero revestido con tejido de moqueta de KP.
Salón invernal con alfombra clara 00505300

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3. Una alfombra mullida y de pisada cálida

Las alfombras son un must para sumar calidez el salón. Visten el suelo, haciendo el espacio más acogedor y recogido, y si las eliges mullidas y de tejidos naturales, como la infalible lana, resultan muy agradables a la pisada. Claras, como en este salón decorado por Asun Antó, iluminan el estar. 

Alfombra de Papiol. 
Manta de lana 00537162

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2. Una manta gustosa para arroparse en el sofá

En un salón de invierno no puede faltar una manta calentita, de tacto suave, con la que arroparse mientras miramos la tele o leemos un libro. Las textura furry o de pelo, como esta de Zara Home, suben visualmente la temperatura. 

Vista de sofá con cojines invernales 00497962

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1. Cojines decorativos de tejidos y colores calentitos

El sofá es la pieza estrella del salón, por lo que si quieres darle un look de invierno al estar, no dudes en renovar los cojines decorativos con fundas de cuadros, de tartán, de lana, con texturas cálidas... Verás como el salón se transforma por arte de magia. 

Recibidor con aparador y papel pintado y arrimadero 00506950

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Más abrigado con un papel textil

Elegante y muy acogedor. Así es este recibidor proyectado por la decoradora Natalia Zubizarreta, que combinó un arrimadero clásico, en sintonía con el espacio, con un papel pintado textil que sube la temperatura del espacio y lo hace, además de más vestido, más arropado. 

Aparador, de Bloomingville. Espejo, de Catalina House.

 

Recibidor con aparador de madera y luces encendidas 00390683

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Una iluminación cálida para un recibidor más cosily

Este recibidor, decorado por Meritxell Ribé, es la estampa de la calidez: un mueble de madera, un arrimadero que viste las paredes, papel pintado textil y una cuidada iluminación cálida, que envuelve el espacio y lo hace más acogedor y cosily. 

Aparador, en The Room Studio. 
Recibidor con paredes verde grisáceo y mueble de madera recuperado 00535926

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Una pátina de calidez con el color y el mobiliario

Cálido y abrigado son las palabras que mejor definen este recibidor, decorado por Bàrbara Serra. Y el color, este verde grisáceo que enmarca el espacio, y el gran mueble recuperado de madera, contribuyen a ello.

Alfombra de Carolina Blue.

 

Recibidor con arrimadero y consola 00538630

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Colores cálidos para un recibidor más acogedor

Los colores cálidos son una apuesta segura para hacer más acogedor un recibidor. El beige, que además de atemporal vuelve a estar de moda, se ha combinado con un arrimadero en blanco que le da más luz. Las pantallas textiles de las lámparas matizan la luz y refuerzan su calidez. 

Vista cenital de vestíbulo con mesa redonda y perchero 00534454

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Una cálida bienvenida

Este vestíbulo es amplio pero resulta muy acogedor. Y la cuidada selección de mobiliario contribuye mucho a ello. La mesa, robusta y de madera, viste el espacio y al ser redonda, es más invitadora que una rectangular. El perchero de pie, perfecto para tener los abrigos a mano, además decora por sí sola. La alfombra, que enmarca el espacio, y las velas, abrigan más este vestíbulo amplio y acogedor.   

Recibidor alpino 00521591

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Un recibidor alpino 100% invernal

Este recibidor pertenece a una casa de montaña y la decoradora Jeanette Trensig no dudó en decorarlo en sintonía con su entorno invernal. Por eso, revistió las paredes de toda la entrada con un papel de pelo de potro, muy cálido y acogedor, en color verde caqui oscuro. Y optó por piezas de mobiliario de carácter alpino, como el banco y el espejo de astas o los esquís decorativos.

Espejo y banco de Cado. Papel pintado con textura de piel, de Élitis. Perchero de Luzio, esquí de Little House.

00528579 Recibidor en gris con armario integrado

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Un recibidor muy invernal vestido en gris

¿Quién dice que el gris es un color frío? La decoradora Elena Eyre apostó por este gris antracita para pintar paredes y techo, creando una "caja" súper acogedora y envolvente. Los muebles de madera, como el banco y la consola, y las alfombras refuerzan este look invernal tan acogedor. 

Banco de Ikea, alfombras de Sacum y armarios diseño de la decoradora. 
00527536 Recibidor empapelado

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Un recibidor invernal abrigado por el papel pintado

Este recibidor, decorado por Marta Miquel, es pequeñito, pero súper acogedor y un con un claro look invernal. La elección del mobiliario de madera y de sabor rústico junto con el papel pintado crean un espacio personal, estiloso y muy abrigado. 

Consola de madera y hierro diseño de Marta Miquel Interiorismo. 
00531706 Escalera con peldaños forrados de moqueta

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Un recibidor espectacular decorado con una moqueta estilosa

Los inviernos parisinos son fríos, por eso reforzar la calidez del recibidor, que es la estancia que nos da la bienvenida cuando llegamos a casa nunca está de más. Y esto es lo que hizo la decoradora Pia Capdevila con este recibidor, vistiéndolo con una estilosa moqueta tricolor que además de hacer más abrigado el espacio le aporta elegancia. 

Velador de Taller de las Indias y moqueta de Harley & Tissier. 
recibidor rustico con paredes y techos de piedra 00532313

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Un recibidor de invierno arropado por una cúpula de piedra

La arquitectura de este recibidor, con una preciosa cúpula de piedra recuperada de la masía original, ya le da un extra de calidez innegable, que la decoración refuerza con una personalísima consola antigua verde y una alfombra XL con motivos florales.  

Consola, de La Europea. Alfombra, de Rica Basagotti. 
recibidor rustico con mesa redonda 00534665

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Rústico y muy abrigado

Este recibidor es muy versátil, porque puede resultar fresquito en verano y abrigado en invierno. La mesa de madera y el espejo envejecido crean una base cálido que detalles como el cesto de leña o la alfombra de fibras refuerzan. 

Mesa, de pino reciclado, en Vical. Lámpara de pie, en Teca de Java. Alfombra, en Dareels. Espejo envejecido, en Taller de las Indias. 
escalera con armario debajo 00537169

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Pequeñito pero muy acogedor

La alfombra de pelo largo, la butaca tapizada y con una mantita para calentarnos cuando llegamos de la calle y nos sentamos para descalzarnos y el suelo de madera de pino que hace más cálida la pisada. Este pequeño recibidor, proyectado por Estudio Boira, está pensado ¡a prueba de inviernos!

Butaca de Antigüedades  Merale.
Recibidor con consola retro dorada 00542306 O

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Toques dorados que suman calidez y estilo

Este recibidor, decorado por Natalia Zubizarreta, es acogedor y súper estiloso. Su consola y el espejo, de aire retro, regalan unos destellos dorados que hacen más cosily el espacio, una calidez que se ve reforzada por la lámpara de pantalla de fibras. La pared que enmarca el recibidor se ha revestido con un revestimiento mural con relieve que hace más acogedor y personal el espacio. 

Consola y espejo, en el estudio de la decoradora. 
bano-rustico-abierto-al-dormitorio-00532279

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¿Madera en el baño? ¡Claro!

Un laminado sintético de Quick-Step es ideal para el baño y para el mueble bajolavabo una madera de iroco, que también es resistente a la humedad. Y la alfombra de baño... ¡que sea XL! Cuanto más abrigada sea la pisada, más cálido se verá el baño.

Salón de invierno con chimenea 00522942

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Al calor de la chimenea, por supuesto

Si tienes la suerte de tener un chimenea, solo su presencia decora en invierno con calidez. Pero además, la visión de fuego encendido caldea la casa por completo. No hagas pereza y enciéndela. 

Sofá a medida, de Miki Beumala. Mesas de centro, en Taller de las Indias. Butacas, en Zara Home. Alfombra, de Hamid. Espejo, de Antrazita.
Salón de cabaña de madera con luces encendidas 0517190

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La iluminación artificial

Si quieres que tu casa se sienta cálida y confortable, coloca una lámpara prácticamente en cada esquina. De mesa, de pie, de suelo o aplique. Se trata de crear una iluminación ambiental con bombillas de luz amarilla o cálida. 

Sofás de Home Spirit y mesa de centro, en Veronique Tafoiry-Daure. 

 

Detalle de mesas de centro de troncos de madera 00472479

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Madera en estado puro

Y en bruto. Incorpora a tu salón mesas auxiliares o taburetes con forma de tronco tosco de madera. Es una nota natural muy inspiradora que decora con calidez.

Mesas de centro diseño de Luderna Design. Alfombra, de Benuta. 
Salón de montaña con leñera y chimenea 00532270

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Una leñera práctica y decorativa que sume confort

La madera apilada nos transmite seguridad y confort. Si cuentas con una chimenea, aprovecha para planificar una leñera: tendrás los troncos a mano cuando los necesites y, además, decorarán por sí solos. A veces basta con tener un cesto o una caja al lado de la chimenea. 

Leñera diseño de Carmen Caubet. 

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