Cómo nos cuesta despedirnos de ella… Sí, claro. Podemos verla a través de la ventana. Pero no es lo mismo. Después de estos meses en los que el buen tiempo nos ha dejado disfrutar de la naturaleza en vivo y en directo, ¿tenemos que renunciar a su belleza y sus colores refugiarnos del frío dentro de casa? Ni de broma. Así que en lugar de salir a por ella, hagamos que venga hasta nosotros.
Desde aquí le hemos lanzado un mensaje: tienes vía libre para invadir cualquier rincón de casa. Y, como en el fondo sabemos que ella también nos hecha de menos, no ha tardado ni un segundo. En la galería verás cómo se ha hecho dueña y señora de salones, dormitorios, cocinas, zonas de paso... Y nosotros, ¡encantados! Pues no solo llena de color y frescura la decoración, sino que texturiza con sus hojas y formas, purifica el aire y nos llena de oxígeno puro.
Desde el salón hasta la cocina
¿Sabías que las plantas favorecen la relajación y la concentración? Por eso no solo son perfectas para colocar en el salón -uno de los espacios más comunes-, sino también en el dormitorio, el estudio, un rincón de lectura...
Un salón con más vida. Colócalas cerca del rincón con más luz natural, lejos de las corrientes de aire y de la calefacción. Aunque las plantas exóticas y las especies raras pueden resultar muy atractivas, las más comunes aguantan mejor los distintos climas y viven todo el año. Ficus, hiedra, sanseviera o tronco de Brasil, entre otras, son las mejores aliadas si quieres que duren.
Junto a la ventana. Si tienes una pequeña galería anexada al salón o al dormitorio transfórmala en una especie de invernadero llenándola de plantas de distintos tamaños y variedades. Coloca algunas en el suelo, otras en una banqueta, en mesitas auxiliares, taburetes… Será tu pequeña jungla urbana y, con la luz natural, lucirá muchísimo.
Rincón de lectura. Sí, la butaca, la lámpara y un punto de apoyo son los must de un rincón de lectura. Pero prueba a colocar algunas plantas, aunque sean pequeñas, y verás cuánto gana. Además, las hojas de algunas especies mitigan las ondas sonoras, haciendo que tu momento lectura sea incluso mejor.
El dormitorio respira mejor. ¡Que caiga el mito! Eso que siempre hemos oído de que tenemos que desterrar las plantas del dormitorio porque consumen todo el oxígeno... es falso. Tan falso que no solo no es cierto, sino que además son recomendables porque producen oxígeno y bajan el nivel de CO2. Las hay que purifican el aire y otras que, además, regulan la humedad y hasta potencian la concentración, lo que las hace perfectas si tienes también una zona de estudio en el mismo dormitorio. Sobre el suelo, en la mesita de noche e incluso colgantes como la hiedra... Que la jungla arrope tus sueños.
Un jardín en la zona de paso. Ya que pones un poco de verde... ¡no te cortes! Llena una consola de madera con muchas plantas, colocadas tanto en el sobre como en el estante inferior, y añade otras tantas directamente sobre el suelo. Creará la sensación -y no solo sensación- de que respiras aire puro cada vez que pasas por su lado.
Más sabor en la cocina. Ya son muchos los que cultivan sus propias plantas aromáticas con las que aderezan sus platos y les suman sabor. Pero, ¿sabías que aguantan mucho más en el interior? Así que sí, estarán mejor en la cocina. En lugar de colocarlas de forma aleatoria, mejor reúnelas en un mismo rincón de la encimera alejadas del sol directo. ¿Te gusta lo neutro? Escoge un mismo modelo para todas las macetas y colócalas en línea sobre un estante. ¿Prefieres algo más informal? Hazte con modelos variados -de mimbre, de cerámica, de metal...- y de distintos tamaños y júntalas en una esquina.
Las plantas cuidan de ti
No hay nada tan sabio como la naturaleza. Y es que ella ya lo ha inventado todo... y de una forma tan natural que a veces resulta difícil de creer. Por eso vale la pena elegir las plantas para decorar siendo conscientes también de los beneficios que aporta cada variedad.
Beneficios y ventajas de algunas plantas
- Areca: limpia el aire, como el resto de palmeras de interior
- Cintas: dan volumen y eliminan el dióxido de carbono
- Espatifilium: mitiga las ondas sonoras
- Suculentas y cactus: no necesitan apenas cuidados
- Filodendro: limpia el formaldehído (perfecto para colocar después de pintar)
- Ficus: limpia las sustancias nocivas de los productos de limpieza, que causan alergias o dolores de cabeza
- Albahaca: ahuyenta los mosquitos y las moscas
¡Y cómo decoran!
Elegir la maceta adecuada es un punto clave para decorar. Pero las plantas mismas ya son un elemento con muchísimo potencial para hacerlo por sí solas.
Verde. Existen mil tonalidades de verde entre los que elegir. Los hay más intensos, como el de la licuala, más claros, mezclados e incluso rayados.
Color. En algunas plantas el verde se combina con otros tonos, como los rojizos en variedades como el anturio o la calathea. Otras, como algunas crasas el género sedum, pueden presentar colores como el amarillo, el rosa, el violeta... Si no quieres decorar con flores pero te gustaría sumar un toque de color a la decoración, ¡ellas son tus aliadas!
Formas. De hojas alargadas como las de la sanseviera, grandes y exóticas como las de la monstera deliciosa, redondas como las del ficus pumil, con volumen como las de las cintas... Las mismas plantas con sus particulares formas y características texturizan la decoración.
Sí, créelo. Todo son ventajas. ¿No tienes tiempo para cuidarlas o temes olvidar hacerlo? Pues también tenemos opciones para ti: elige plantas que no requieren un riego diario, como las crasas que pueden vivir hasta 20 día sin agua. Adelante, ¡deja que el verde se apodere de cada rincón de casa! Y si también te gustan las flores no te pierdas este artículo en el que te enseñamos cómo hacer tus propios ramos. ¡Los hay para todos los gustos!