Guía útil

¿Quieres comprar un sofá nuevo?

El sofá es la pieza estrella del salón, el que marca su estilo decorativo. Debe ser cómodo, estiloso y práctico. Encuentra el más adecuado para tu casa y tu bolsillo. ¡Lo tenemos!

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Cambiar el sofá de casa es casi casi una cuestión de estado. El trono familiar debe cumplir muchos requisitos. Debe ser cómodo, por supuesto, pero también encajar con el espacio y estilo del salón y responder a tus necesidades familiares.

En qué debes fijarte:

1. ¿Te cabe o no te cabe? Ten en cuenta los que sois en casa y el espacio antes de enamorarte de un sofá que –¡ohh dios!– no te cabe en casa. Así que antes de ir a la tienda toma medidas para saber que te cabe y qué no. En general, un sofá de dos plazas mide unos 170 cm de ancho y uno de tres plazas, unos 230 cm. Toma medidas de la pared y asegúrate de que a cada lado del sofá te quedan unos 30 cm libres, como mínimo. Debes poder pasar cómodamente.

Si estás pensando en comprar un sofá cama, también es importante que tengas en cuenta el espacio que ocupará la cama desplegada para que no tengas que mover toda la distribución del salón.

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2. Asegúrate de que es cómodo. En la tienda, pruébalo tranquilamente. Siéntate y no tengas prisa por levantarte. El sofá debe ser más blando en la zona lumbar que en el asiento y adaptarse a tu peso sin hundirse demasiado. Comprueba que las lumbares quedan bien recogidas y que la cadera forma un ángulo recto con las rodillas. También que los reposabrazos están a la altura del codo.

Y no te limites a sentarte, sin quieres un sofá modular más pensado para tumbarte o reclinarte que para estar sentado debes probar esa posición en la tienda.

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3. ¡Y resistente!. Para averiguarlo debes fijarte en su estructura. Las más habituales son madera o de hierro. Lo ideal es que las patas formen parte de la estructura, las que e destornillan son menos resistentes, y que la suspensión se haga con cinchas de Nea.

El relleno también es importante. El del respaldo suele ser de pluma, fibra hueca siliconada de alta recuperación o de espuma HR. Para el asiento, lo más habitual es la gomaespuma de alta densidad o HR. Para que sea de calidad debe tener una densidad de unos 30-35 kg/m2.

4. Que tenga estilo. Si tu sofá no pega con el resto de decoración de tu salón cuando lo veas en casa pensarás. ¿Qué hace un sofá como tú, en un sitio como este? Para que no te pase ten claro lo que buscas: clásico, moderno, de estilo nórdico... Ir con las ideas claras a la tienda te ahorrará muchos paseos. Para este trabajo previo puedes hacer una búsqueda previa por Internet. ¡En nuestra web tenemos miles de sofás esperándote!

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5. La tapicería, lo que más se ve. Es la primera impresión de tu sofá. Debe encajar con el estilo de tu salón y ser resistente, fácil de mantener y bonita. Las de algodón son versátiles y transpirables, pero más delicadas que las sintéticas, que incorporan tratamientos antimanchas o antiroce. No descartes las fundas son la mejor elección en una casa con niños: te facilitan la limpieza del sofá y que puedas cambiar su look en función de la temporada.

6-Y que se ajuste a tu presupuesto. Antes de lanzarte a los brazos del sofá de tus sueños mira la etiqueta para comprobar que te lo puedes permitir. A veces lo que pagas es la marca o el diseñador, por lo que encontrar un sofá cómodo y a buen precio no tiene por que ser complicado. Mira nuestra selección de sofás baratos.
Piensa que si te pasas un poco de presupuesto hay muchas tiendas que te permiten pagar a plazos sin coste adicional. ¡Pregúntalo!