Adiós conflictos

Cómo hacer reformas y decorar la casa sin llegar al divorcio

Vas a realizar reformas en casa y, antes de que los albañiles piquen a la puerta, ya han empezado los conflictos con tu pareja. ¿Cómo evitarlo?

Rafa Mingorance Actualizado a

orden-cocina-pareja

Tú quieres una alfombra verde y él dice que amarilla o nada; elegir si la encimera será de mármol o granito es otra batalla que quedará pendiente hasta que se decidan los muebles que la acompañarán. Y así se suceden las tensiones con cada elección. Suele ocurrir que, en un intento por estabilizar la escalada bélica, uno de los dos asuma gran parte del peso de las obras de la reforma.

“Por mucho que nuestra sociedad haya cambiado, las mujeres siguen siendo las que tienen la responsabilidad de la casa. Ellas piensan lo que hace falta, planifican presupuestos y buscan los muebles nuevos para ponerlos en el salón o la cocina. Tiene que hacer todo eso, además de rendir tanto como el hombre en su puesto de trabajo”, asegura la psicóloga y miembro del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña, Gisela Oliva Soler.

Acabar en divorcio por una lámpara

De hecho, hay parejas que sí acuden a sesiones de terapia al terminar las obras en casa. El porcentaje es pequeño, pero sintomático. La lucha de egos ha mostrado su peor cara y han generado heridas que cuestan cerrar. ¿La próxima discusión, en la sección de toallas del Ikea, provocará el divorcio final? “Es una posibilidad. Cada uno dará su opinión de lo que sea sin escuchar al otro. Cualquier excusa será buena para discutir en el Ikea o en cualquier otra parte, en público o en privado. Las parejas acumulan progresivamente dos visiones de la realidad que se contraponen y chocan. Al final, cualquier cosa se convierte en el detonante final de una relación”, dice Gisela.

orden-cocina-pareja

Ha llegado la hora de marcharse

Problemas emocionales al margen, también es cierto que hombres y mujeres adoptamos decisiones de compra distintos. Según datos de Ikea, las mujeres tienen una visión más panorámica del espacio donde va a comprar. De lo general, retiene en la memoria aquellos elementos que más le llaman la atención para investigarlos después con detalle.

En cambio, el hombre ve los objetos que le quedan más cerca –a dos o tres metros de distancia como máximo- y se acercará a ellos si quiere comprar algo. Si tiene que acompañar a su pareja por todo Ikea, aguantará más o menos hasta que se terminen los temas de conversación. En ese momento, el hombre empezará a mirar más y más la hora hasta volverse irritable e impaciente. Entonces será cuando diga aquello de “ha llegado la hora de marcharse”. El conflicto con su pareja estará servido.

Antes y después de espacios reformados por @soniavesta

VISTO EN INSTAGRAM

Antes y después de espacios reformados por @soniavesta

El interiorista como mediador

Existe una solución a todo esto si económicamente te lo puedes permitir. Consiste en poner a un interiorista o arquitecto en vuestra vida. “Esta opción ayuda a aliviar tensiones en la pareja. Eso sí, al final es la mujer quien suele supervisar más el trabajo hecho por estos profesionales”, expresa Gisela.

La arquitecta Raquel Sánchez Valverde es de opinión parecida. “Las obras que se llevan a cabo por reformas en casa es un momento complicado para la pareja, así me lo han reconocido muchas de ellas. Intento siempre entender a las dos partes y si veo que uno de ellos está muy equivocado con su decisión, le razono sus errores con datos técnicos”, explica.

Emerge la figura del deco coach

Otra figura que ha aparecido en los últimos años es el deco coach. Se trata de un interiorista que tiene formación como asesor personal en decoración. Es el encargado de enseñarle a la pareja cómo abordar la gestión de los cambios que van a realizar en casa. Antes de dar el paso en la contratación de un deco coach, es aconsejable hacer una búsqueda por internet o en revistas especializadas en decoración y concertar una entrevista previa. Es vital encajar.

Pero si no te puedes permitir ni un interiorista o ‘deco coach’ hay opciones más económicas como, por ejemplo, elaborar una lista de lo que se va a comprar y fijar un presupuesto. Antes de llegar al conflicto, es conveniente que la pareja acuerde una palabra clave como señal de que uno de los dos empieza a enfadarse mucho. En ese momento, conviene dejar las compras para relajarse y hablar. La elección de aquella lámpara de madera no merece una bronca monumental con la persona que más quieres.

¿Cuánto cuesta una reforma integral?

REFORMAS

¿Cuánto cuesta una reforma integral?

PULSA PARA GUARDAR EL ARTÍCULO

EL ARTÍCULO SE HA GUARDADO EN FAVORITOS

Podrás encontrar tus favoritos en el menú

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de El Mueble?