Blanco

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Detalle de lámpara en el salón.

Salón con sofás de Maisons du Monde.

El Mueble

1.

Cambia las lámparas del salón y crea un nuevo look

"Una nueva lámpara de pie o de mesa, unos nuevos apliques en el techo o la pared o unas luces indirectas proporcionan una magnífica oportunidad para crear atmósferas y dar un nuevo aire al salón. Las velas de cera son también una estupenda opción para los momentos más íntimos y nocturnos", apunta Natalia Zubizarreta.

Cocina con muebles blancos con el horno y el microondas en columna.

Cocina con mobiliario de Leicht para Meine Kutchen. Taburetes de Superstudio.

El Mueble

2.

Con mucho espacio de almacenaje y electrodomésticos integrados

Para aprovechar la máximo el espacio, pero sin recargarlo, la decoradora reservó la columna de electrodomésticos y almacenaje en un lateral, y optó por muebles en blanco, de frentes lisos y sin tiradores, lo que da un look más diáfano a juego con los muebles del salón comedor. Precisamente huyendo del look de cocina, paneló todos los electrodomésticos. Y una idea muy práctica en estos casos: combinar la nevera con un congelador, porque así se compensa el espacio que se pierde al elegir una nevera integrable. 

Dormitorio clásico blanco con gran lámpara, molduras y una butaca.

Dormitorio con lámpara de Ay Illuminate y aplique de Serge Mouille.

El Mueble

3.

2. Un dormitorio clásico elegante con detalles chic y soluciones muy ingeniosas

Se puede ser clásico y, a la vez, atemporal. Y así es este dormitorio que, además, es elegante y muy chic. La decoradora Isabel Otero completó este espacio con molduras, que le dan este sabor clásico, pero introdujo elementos de corte más actual, como la butaca, o la gran lámpara de bambú y lino, que relaja el formalismo de un dormitorio estiloso y, a su vez, delicado y relajado. 

Detalle de cabecero con molduras y cerámica en blanco.

Dormitorio con lámpara aplique de Serge Mouille.

El Mueble

4.

Una pared del cabecero decorada con molduras ¡y azulejos!

Esta es una propuesta que puedes copiar fácilmente si quieres darle un toque especial y único a tu dormitorio. La decoradora completó los laterales del cabecero con azulejos artesanos en blanco, que enmarcó con una moldura. "Ponen un matiz delicado y chic con su brillo", apunta la decoradora. 

Dormitorio blanco clásico con ventana que comunica con el baño.

Dormitorio con cómoda de Rue Vintage 74 y lámpara de Ay Illuminate.

El Mueble

5.

Una ventana que lleva luz al baño

Esta es una de nuestras ideas preferidas de este dormitorio: una ventana con una celosía de hierro de fundición, inspirada en las puertas art deco del edificio. Parece una ventana a la calle, pero es una ventana fija que comunica visualmente el baño con el dormitorio, llevándole a su vez luz. 

Dormitorio con butaca a los pies de la cama.

Armarios diseño de Ramisa Projects & Fun.

El Mueble

6.

Una pared de armarios decorados con molduras

El pie de cama se aprovechó para planificar la zona de armarios que, en sintonía con la atmósfera del dormitorio, se diseñó de sabor clásico, con frentes con molduras y armarios hasta el techo con zona de maletero. Pintados a juego con las paredes, se integran pero sin camuflarse, convirtiéndose en un activo más de la decoración de este dormitorio. 

Dormitorio blanco con cama de IKEA.

Dormitorio con cama de IKEA. Lámpara flexo modelo Tolomeo de Artemide.

El Mueble

7.

Un dormitorio amplio y luminoso

El blanco es el color dominante en este dormitorio, tanto en las paredes como en el frente de armarios de puertas lisas y sin decoración. La cama, también blanca, es sencilla y lleva un cabecero alto y liso. En este contexto resulta interesante incluir elementos para crear contrastes, como la mesilla de noche, de madera en color natural, o los textiles de la cama.  Cojines, mantas y plaids ponen los detalles de color al dormitorio.

Salón de una buhardilla tipo loft con pared de cristal que separa salón y dormitorio.

Salón con sofá, del Centro de liquidación de Manacor. Mesa de centro, de Aston Living. Lámpara flexo, de IKEA. Cristalera realizada por el artesano Toni Riera con cristales de Tot en Vidre.

El Mueble

8.

Un gran cerramiento acristalado que separa y multiplica la luz

Este piso es (casi) lo que ves, porque se trata de una buhardilla de 32 m2 reconvertida en mini piso. Y la solución mágica ha sido el gran cerramiento acristalado que separa la zona de día del dormitorio en suite. Zonifica, no frena el paso de la luz y da profundidad visual, lo que contribuye a ampliar el espacio. Además, el murete sirve de apoyo del cabecero, por un lado, y del banco del mini comedor, por el otro. ¡Nos encanta!

Armario camuflado en la entrada.

Armario diseñado a medida por la decoradora Marta Prats.

El Mueble

9.

Un completo armario camuflado en la entrada

En casas pequeñas siempre falta espacio para guardar. Por eso la decoradora Marta Prats decidió prescindir de recibidor en este piso de 70 m2 y aprovechar el espacio con un armario camuflado para la ropa de calle. Además, da continuidad con los armarios de la zona de salón. 

Dormitorio pequeño con pared del cabecero con armarios

Dormitorio con cabecero y armarios diseño de Iñaki Mujika.

El Mueble

10.

Un "cabecero" con mucho espacio para guardar

Esta idea de Iñaki Mujika es una de nuestras soluciones preferidas para aprovechar al máximo, sin recargar, un dormitorio pequeño. El interiorista convirtió la pared del cabecero en un gran centro de almacenaje que integra armarios en la parte superior, el cabecero, a modo de hornacina y las ingeniosas mesillas de noche, que cuentan con una balda extraíble cuando se necesita y, cuando no, no suponen un estorbo. ¿Quieres ver el resto de ideas de esta casa?

Comedor separado de la cocina con una pared acristalada con pasaplatos.

Estructura acristalada de la cocina y mobiliario, diseño de Mengíbar Blanco Estudio.

El Mueble

11.

Un pasaplatos en la cocina que suma luz y una zona de barra

Si no quieres tener una cocina abierta a la zona de día, una solución muy práctica es planificar un pasaplatos, que puedas abrir y cerrar según desees, y que no solo llevará luz a la cocina, sino que la ampliará visualmente al ganar profundidad visual. En este ático de 58 m2, el equipo de Mengíbar Blanco Estudio lo completó, además, con una práctica barra. 

Salón con armario en estantería que esconde una cama

Librería con cama abatible, diseño de la decoradora Natalia Zubizarreta.

El Mueble

12.

Una cama abatible oculta en la librería del salón

Esta solución nos parece genial para ganar una cama extra cuando el espacio es realmente muy reducido o, como en este caso, si además necesitas sacar camas extras de cada cm. La decoradora Natalia Zubizarreta aprovechó la librería del salón de este pequeño apartamento de verano para integrar una cama abatible que, cerrada, pasa totalmente desapercibida y además no ocupa espacio. 

Pasillo de piso pequeño con armarios.

Pasillo con mobiliario de Meine Kutchen. Parqué de madera natural, de Avenue. Mesita, de Mercader. Botellitas con flores, de Velafusta.

El Mueble

13.

Un pasillo que se convierte en una extensión de la cocina

Lo hemos dicho muchas veces: las zonas de paso pueden ser un gran alijo de metros en casas pequeñas. Y prueba de ello es esta solución de la decoradora Pia Capdevila para este piso de apenas 60 m2. La interiorista trasladó el almacenaje de la cocina, que está abierta, en el pasillo con tres módulos de suelo a techo que reúnen la despensa y la zona de almacenaje, con platos y vasos. 

Cocina con un cerramiento blanco acristalado.

Cocina proyectada por el Mengíbar Blanco Estudio con campana de Balay.

El Mueble

14.

Planifica soluciones acristaladas para ganar luz y amplitud

Si no quieres abrir por completo la cocina al salón, una solución muy práctica es planificar un cerramiento acristalado, que abra visualmente este espacio a la zona de día. Con ello, no ganarás metros útiles, pero sí multiplicarás la luz natural, que contribuye a que un espacio se vea más amplio de lo que en realidad es. Y si, además, apuestas por muebles claros y una encimera blanca, mejor. 

Salón pequeño de casa de veraneo con sofá blanco y dos mesas de centro ovaladas.

Sofás cama y cuadros de Maisons du Monde. Mesa de centro de Miv Interiores y alfombra de KP.

El Mueble

15.

3. Un salón fresquito en blanco pensado para crecer

Este salón pertenece a una segunda residencia en Málaga y aunque es pequeñito, la decoradora Natalia Zubizarreta supo sacarle súper partido para que, si se precisa, en el salón puedan dormir hasta 3 personas con total comodidad. Los dos sofás, blancos y muy estilosos con su ribete en negro, se transforman en cama y aún hay otro as guardando en la manga...  

Salón con paredes azules y techos blancos con butacas blancas y cojines naranjas.

Salón con sofá y butacas, diseño de Sube Interiorismo, realizados a medida en Tapicería Deco Lur Sofá. Mesa de centro, de Ethnicraft. Mesa auxiliar, en Bazar Decoración.

El Mueble

16.

Azul Bilbao + blanco + naranja

Una paleta para pintar el salón es combinar el azul Bilbao en las paredes con unos techos altos en blanco. Mejor si son abuhardillados como estos. Ante el riesgo de que pueda oscurecer la estancia, una ventana circular y un espejo se encargan de llenar de luminosidad el cuarto. Mientras, el color naranja presente en los cojines y el cuadro ayuda a llenarlo de color, darle personalidad y llevar la calidez. 

Salón con paredes beige, sofás blancos y cojines en azul.

Salón con sofá, de Joquer, en La Oca Selezione. Mesa de centro, de Taller de las Indias. Butaca y puf, de K.A International. Cómoda, de Rue Vintage 74. Cuadro, de María Miralles.

El Mueble

17.

Azul claro + blanco cálido + blanco

Combinar dos tonos del mismo color puede crear resultados luminosos y cálidos. Es lo que pasa cuando añades unos sofás en blanco puro a una estancia pintada de un blanco con matices cálidos que calienta el ambiente. Como contrapunto, hay que añadir entonces un color frío que contribuya a dar personalidad, como el azul suave de los cojines y del cuadro que decora la pared. 

Salón con paredes y muebles blancos, sofás de color marrón claro y detalles en verde.

Salón con sofá y butacas, diseño de Coton et Bois. Mesa de centro, de Simla. Alfombra, de Mimbre & Co, en Coton et Bois. Sillas modelo Peel, de Taller de las Indias. Lámparas de cuentas, de Vical.

El Mueble

18.

Verde + marrón + blanco

Una base blanca en las paredes es la mejor opción para darle a tu salón los colores que desees y sea cual sea el estilo que quieres conseguir. Si lo que buscas es un ambiente con tendencias naturales y cálidas, nada como acompañar al blanco de un marrón suave y un verde, ambos colores que encontramos en la naturaleza. ¿El resultado? Un salón cálido, acogedor y tendencia. 

Salón con paredes con arrimadero blanco, sofá azul turquesa y detalles en dorado.

Salón con sofá de Miki Beumala. Butaca Croissete de Honoré, en Carolina Blue. Mesas y lámparas de Little House. Mesita auxiliar de Ethnicraft, en La Maison. Cuadro en Sacum.

El Mueble

19.

Azul turquesa + dorado + blanco

¿Buscas un salón cálido, pero con una pieza que destaque? Pues sobre una base neutra como la que crea esta pared con arrimadero blanco coloca un sofá de un color llamativo, como este en azul turquesa que se convierte en robamiradas. Después, los detalles en dorado de las mesas de centro y la lámpara de sobremesa aportan ese punto glamuroso y moderno. 

Salón con paredes y sofás blancos, mesa de centro negra y cojines beige.

Salón con butacas, de HK Living, en Estudio Hoc Volo. Mesas de centro, realizadas a medida por Estudio Hoc Volo.

El Mueble

20.

Beige + negro + blanco

Este es el mejor ejemplo de que combinar neutros ¡funciona! Así que si buscas una paleta de colores que no pase de moda atenta a este salón en el que el blanco sirve de base para decorar la estancia. El segundo tono predominante es el beige o arena, que vemos en cojines y cuadros. Mientras, las pinceladas de negro son fundamentales para dotarlo de un aire muy actual. 

Salón de estilo clásico con butacas estampadas y paredes en blanco.

Salón con sofá, de Ormos. Butacas Paula de Majestic tapizadas con tela de Ribes & Casals. Alfombra, de KP. Mesas de centro, de Maisons du Monde.

El Mueble

21.

1. Blancos, la apuesta ganadora

Los colores blancos crean un efecto luminoso y pueden llegar a reflejar hasta el 96% de la luz. Gracias a ese reflejo, una habitación blanca se ve más grande. Pero blancos hay muchos. ¿Nuestro consejo? Busca el color teniendo en cuenta si tu casa es oscura o luminosa. Si es oscura, elige un blanco cálido con matices rojos o amarillos. Si es luminosa, puede ser un blanco con matices azules o grisáceos.

Los colores más fríos hacen "retroceder" las paredes y la habitación se ve más grande. ¡La tienda Bruguer ofrece más de 160 referencias de blanco! Este tono más virado a gris es el Tono Reflection 1622 de Jotun.

Escalera de madera blanca con silla de hierro blanca y espejo con marco dorado.

Butaca, espejo y aplique, en Federico & Co.

El Mueble

22.

Un descansillo con encanto decorado con piezas de anticuario

No necesitas mucho espacio para hacer una composición de gran valor decorativo en el descansillo de la escalera. Inspírate en esta propuesta, en la que se ha aprovechado el espacio entre tramo y tramo de escalera con una butaca muy ligera y un espejo con marco dorado, dos piezas antiguas que dan un look decadente con mucho encanto. 

Pasillo con la pared totalmente blanca.

Pasillo con una butaca de IKEA.

El Mueble

23.

Apuesta por el blanco o colores muy claros

El color tiene un gran poder para transformar visualmente el espacio. Por eso si quieres ampliar el pasillo, nada como apostar por colores claros. El blanco es un infalible, ya que de todos, es el más luminoso y el que tiene una mayor capacidad de reflejar la luz. Si apuestas por él, verás como tu pasillo parecerá más amplio de lo que en realidad es. 

Pasillo blanco con parte de la pared con "falsas ventanas".

Lámparas de Luz Vintage y cerramiento realizado por Ramisa Projects & Fun.

El Mueble

24.

Juega con "falsas" ventanas

¿Cómo hacer que un pasillo sea más amplio? Un truco muy eficaz es abrir una falsa ventana, como se ha hecho en este proyecto de Ramisa Projects & Fun. La cristalera, que comunica la cocina con el pasillo, hace que el espacio del pasillo crezca visualmente hacia la cocina, ampliándose. 

Pasillo con armarios empotrados del mismo color que la pared.

Pasillo con armarios empotrados camuflados del mismo color de las paredes. Proyecto de los arquitectos Ana Blanco y Fran Mengíbar.

El Mueble

25.

Unifica todo el espacio en un mismo color

Si pintas paredes, carpinterías, techos y zócalos del mismo color claro, lograrás que la percepción del espacio crezca. Al no existir saltos visuales entre las puertas y las paredes, el ojo lo percibirá como un todo y parecerá más grande de lo que es. 

Salón blanco de arquitectura señorial con gran ventanal y un cuadro sobre sofá

Sofás y puf de Elisa Megía Interiores. Mesa de centro realizada por Ramisa Projects & Fun, responsables de la reforma.

El Mueble

26.

Estrena salón en 4 sencillos pasos

La interiorista Olga López de Vera aconseja 4 claves para renovar el salón: "El sofá es el punto de partida. En el salón ideal no pueden faltar unos sofás realmente cómodos, y una chaise longue o una butaca muy confortable. La iluminación debe ser indirecta, jamás usaría una general. Me gusta combinar un par de mesas: primero elijo la mesa de centro y luego busco una consola o una mesa más alta y grande. Arrimada a la pared, sirve para tener siempre a mano una bandeja o unas bebidas. Y muy importante, viste el suelo con una alfombra cómoda y decora las paredes con tus cuadros preferidos". 

Casas de verano

27.

Un salón con vocación de chill out

El salón es una invitación al relax. Por la elección de un mobiliario sencillo, un guiño al estilo de la isla, y por el blanco que lo tiñe todo. La pared de piedra, la misma del exterior pero aquí se ha rejuntado para darle un aspecto más amable, las piezas de madera y los detalles de fibras crean un conjunto natural con mucho carácter. 

Sofás a medida con tapicería de Gancedo. Alfombras de yute de Zara Home. 
Casas de verano

28.

Un dormitorio en suite con un look boho chic

Como el resto de la casa, el dormitorio es pura calma. Se ha equipado con pocas piezas pero con encanto, como el cabecero de barrotes, la gran lámpara con pantalla textil o las cortinas vaporosas y con sutiles motivos estampados. 

El mueble del baño es un diseño de GCA. 
Casas de verano

29.

Un dormitorio blanco fresquito y con mucho encanto

Este dormitorio transmite calma, frescor y personalidad. Y es que al blanco que lo tiñe todo, se suman elementos originales modernistas que se han conservado y aportan personalidad y encanto al espacio, como las vidrieras, las puertas y esas ventanas llenas de historia. ¿Quieres ver el resto de esta casa de verano?

Cabecero a medida por Cusó Tapissers con tela de Guell-Lamadrid.
Dormitorio con paredes blancas y ropa de cama azul y blanca.

30.

Un dormitorio con vocación de refugio

En la línea del resto de la casa, el dormitorio es blanquito y revestido de madera, lo que le confiere ese look de acogedor refugio de montaña. Aunque se ha prescindido de cabecero, no se le echa en falta teniendo esa estratégica ventana con vistas. Los armarios son los originales, pero se pintaron en blanco, y parecen otros. 

Cocina clásica con muebles blancos.

31.

Una cocina de sabor inglés con un total look en blanco

La cocina es el corazón de este espectacular piso. Con la reforma, se ha trasladado a la zona de día, para ganar comodidad, y se ha abierto una cristalera que comunica con el salón comedor para multiplicar la claridad. Totalmente en blanco, incluidos los electrodomésticos, la nota de contraste la introduce el suelo, de mosaico hidráulico con motivos negros. 

 Mobiliario diseñada por Ramisa Projets & Fun. Los mármoles de la isla son recuperados de una casa antigua. 
Salón decorado por Asun Antó con sofás beige y mueble de tv en blanco.

32.

Un estilo atemporal que nunca pasa de moda

"Nuestro estilo es atemporal, con una base neutra que nunca pasa de moda y que puedas ir cambiándola fácilmente con el tiempo simplemente con algunos complementos textiles y objetos decorativos. Cuando tienes una base neutra es muy fácil darle color y carácter con los textiles, por ejemplo", explica Asun Antó, de Coton et Bois. 

Sofás, en Coton et Bois. Banco y mueble bajo, diseño de la decoradora. 
Salón abierto a la cocina decorado por Asun Antó con un estilo ibicenco, sofás blancos y lámparas de fibra.

33.

Abrir la cocina a la zona de día

"Atrás han quedado esas cocinas cerradas y escondidas. Ahora la cocina ha recuperado su espacio central en la vida familiar y esto debe plasmarse. Por eso solemos acercar las cocinas a la zona de día y abrirlas para favorecer la inserción en la familia, que sean espacios muy vividos para que todos los miembros de la familia puedan compartirlos", apunta Asun. 

Mobiliario de la cocina diseño de la decoradora. Mesa y banco, en Coton et Bois. 
Salón abuhardillado decorado por Asun Antó con sofá esquinero blanco.

34.

Crear espacios para compartir en familia

Es importante que la familia tenga espacios para compartir. Como aquí: "Es una sala de ocio. Un concepto muy americano. En vez de retirarte directamente al dormitorio, tienes una sala para hablar, ver la tele, leer… No es el salón para recibir sino uno más familiar", nos explica.

Sofá de IKEA. 
Salón de verano decorado en blanco.

35.

Tradición mallorquina puesta al día

Rústico pero luminoso, veraniego pero acogedor para todo el año, y con una decoración que enamora con su sencillez. Así es este salón, con sus techos altísimos y esos detalles constructivos típicos de las casas rurales mallorquinas. El blanco se impone, como no podía ser de otro modo, y Luis Fernández, de LDFL studio junto con la constructora Barr Baleares, lo han vestido con materiales naturales, como las fundas de lino de los sofás. 

Sofá modelo Linus y butacas Claire de Atemporal. Mesa de centro de Graham & Green. 
Salón de verano blanco con pufs de fibra y gran ventanal.

Salón con sofá, de Atemporal, en Sacum. Mesa de centro, de Tine K Home. Pufs, apliques, espejo y alfombra, en Sacum. Mesa auxiliar, de Little House.

El Mueble

36.

Más fibras en el salón

Si te decíamos que, en el recibidor de tu casa, cambies la alfombra por otra más fresca, ¡haz lo propio en el salón! Las fibras naturales te ayudarán a conseguir un ambiente más relajado, propio del verano. Y, si la base de tu salón es blanca, conseguirás aportar esa calidez visual que tanto necesita el neutro por excelencia. 

Salón de verano en blanco con complementos de fibras naturales.

Salón de verano en blanco con complementos de fibras naturales.

El Mueble

37.

Abusa del blanco

No solo porque refleje más luz (ahora que vas a pasar gran parte del día con las persianas bajadas), sino porque te aportará un toque de mayor frescura que los colores oscuros, que relacionamos con las épocas más frías del año. Combínalo con el color beige y complementos de fibras naturales: no faltará frescura, pero el espacio tampoco se sentirá frío.   

Salón de verano con paredes de piedra y sofás blancos.

38.

Un salón de verano abrazado por la piedra

El gran muro de piedra que reviste la pared del sofá es el robamiradas de este salón proyectado por Clara Joly d'Aussy. La decoradora ha llevado la piedra a solo una pared, convirtiéndola en un elemento decorativo más que, además, suma personalidad. Y, para que nada compitiera con ella, eligió textiles en blanco, que además refrescan. 

Sofás y puffs de Margarita Ventura y mesas de centro de HK Living. 
Terraza con pérgola y muebles blancos con vistas al mar.

39.

Una terraza de estilo ibicenco

Todo al blanco. Si quieres darle una estética chill out a tu terraza con una reforma, apuesta por los tonos claros (blancos y neutros) y llévalos a todos los elementos. En este ambiente el blanco es el hilo conductor. Se opta por un estilo actual, con muebles ligeros de líneas rectilíneas y poca altura. El elemento estrella es la pérgola de lamas que aporta una agradable sensación de sol y sombra. Los detalles en fibra natural hacen más confortable la terraza.

Muebles de exterior de la foirma Point, puf y cojín de ratán de Pantay y alfombra de Fernando Moreno.
Cocina de estilo clásico con muebles blancos y baldosas hidráulicas.

40.

Acristalada, con look en blanco y de sabor inglés

Esta cocina es uno los tesoros de este piso. Originalmente, era interior. Pero para ganar luz y relación visual con la zona de día el equipo de Ramisa Projects & Fun hicieron un gran cerramiento en L que, además, suma mucha personalidad al espacio. Se apostó por un mobiliario de sabor inglés que le da mucho encanto y la hace más vivida. Con un total look en blanco,  la nota de contraste procede del suelo hidráulico, con toques de negro. 

Mobiliario diseñado por Ramisa Projects y fabricado por Arias Nadela.

Cocina abierta al comedor y al salón de estilo ibicenco con muebles de obra blancos.

41.

Una cocina abierta al salón ganada al garaje

Con la reforma, la decoradora Asun Antó tomó prestados unos metros al garaje para ampliar la cocina y abrirla por completo al salón. Aprovechó para hacer un cerramiento que lleva luz y vistas del jardín. El comedor, entre la cocina y el salón, sirve de separación visual entre ambos espacios. 

Mobiliario, mesa, sillas, banco y lámparas de Coton et Bois. 
Pasillos con encanto con mueble a medida.

42.

Más espacio para guardar

No subestimes el poder que puede tener el pasillo para incorporar zonas de almacenaje. En la imagen vemos un ejemplo muy claro: un pasillo en el que la pared más larga acoge una sucesión de armarios bajos que alternan puertas ciegas y otras puertas de cristal, pintados del mismo color que las paredes. En la repisa que queda tienen cabida libros, plantas y otros objetos decorativos.

Mueble realizado a medida por carpintería Arias. Alfombra, de Basarabian.
Distribuidor hacia el dormitorio con paredes blancas sin manchas

43.

Cómo eliminar cada tipo de mancha de pared

Decorar dormitorios en blanco y madera.

44.

Cuando la madera se sube por las paredes

La decoradora Begoña Susaeta llevó el suelo laminado por la pared y el techo, en todo el ancho de la cama, enmarcándola a modo de original cabecero y creando una agradable sensación de dosel, como si envolviera y recogiera la cama de este dormitorio. Las paredes blancas con molduras equilibran el peso de la madera y suman elegancia.

Cabecero diseño de la decoradora Begoña Susaeta. 
Decorar dormitorios en blanco y madera.

45.

Con un original cabecero acristalado

La decoradora Begoña Susaeta tiró de ingenio en este dormitorio que es pequeñito pero muy estiloso. Así, ideó un panel de cristal que sirve de cabecero y crea, a su vez, un corredor que aísla la zona del vestidor y a la vez deja que pase la luz. Al teñirlo todo en blanco, esta sensación de claridad se multiplica. La carpintería, de madera y en un tono rojizo, destaca sobre esta base tan neutra. 

Cabecero diseño de la decoradora. 
Ideas de dormitorios en blanco y madera.

46.

Un dormitorio en blanco con un maxi cabecero de madera

En El Mueble te hemos animado muchas veces a pintar una de las paredes de tu dormitorio de otro color, ¿y si esta vez apuestas por la madera? Es cálida, no pasa de moda y ejercerá de cabecero improvisado. Además, contrasta muy bien con el blanco. Aquí, la decoradora Asun Antó ha llevado la misma madera a las mesillas de noche y ha acompañado la calidez de la madera con unos textiles en un alegre amarillo y tonos tierra. 

Cabecero y mesilla diseño de la decoradora Asun Antó. 
Dormitorio de verano con techos abuhardillados blancos, ventilador de techo y textiles en color mostaza.

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Un dormitorio campestre en blanco que respeta la tradición

El blanco es impone en este dormitorio, presente en las paredes, las vigas del techo y las contraventanas de madera maciza, logrando un look relajante, tradicional y una base perfecta para el resto de elementos, como la butaca o la silla de aire francés o el precioso suelo tradicional de barro cocido. 

Butaca, escritorio, lámparas y sillas de Segunda Época. Ropa de cama de Zara Home.
Dormitorio de verano con cama con dosel y ropa de cama azul.

48.

Un dormitorio de verano con una terraza privada y vistas al mar

Este dormitorio es una postal de verano. En blanco, con una terraza privada para disfrutar de los atardeceres al fresco y con vistas despejadas al mediterráneo. El blanco, que se impone en paredes, cortinas y la cama con dosel, contribuye a refrescar el espacio. 

Cama con dosel de Aquitania. 
Ideas de dormitorios en blanco y madera.

49.

Muy luminoso con un total look en blanco

El blanco reina en este dormitorio, en el que se ha multiplicado la luz abriendo una gran ventana en la pared que comunica con el baño. Para que el conjunto no resultara demasiado monocromático, se han combinado piezas de madera, que rompen con el blanco y aportan calidez, como la cómoda, la encimera del mueble de baño o los espejos. 

Mueble de baño y espejos de IKEA. 
Dormitorio blanco y madera de estilo rústico.

50.

Un dormitorio en blanco y madera con un cuidado mix de estilos

Relajante y estiloso. Son dos de los muchos adjetivos que nos vinieron a la mente cuando vimos este espectacular dormitorio la primera vez. Su base en blanco, pero en un matiz muy cálido que ayuda a arropar un espacio generoso de techos altos, se ha acompañado de piezas escogidas de madera, como el armario vintage, la mesilla más actual o el banco. El cabecero en capitoné de lino añade un plus de confort y un toque clásico muy elegante.

Cabecero de Artwood. Mesitas de Freer Living. Alfombra de RugVista. Armario vintage de Olsson & Jensen. 

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