3,2,1... ¡ACCIÓN!

Esta casa ya no es una ruina

Cuando Ana heredó la masía de su infancia jamás pensó que se convertiría en la casa de los sueños de su propia familia. Ahora, no lo cambian por nada del mundo

Aquí vivieron sus abuelos y, donde duermen ahora sus hijas Alejandra y Valentina, dormía hace años su madre. Cuando Ana heredó esta masía no sabía que, con el tiempo y una reforma, se convertiría en el refugio de ensueño de su propia familia, arropada siempre por los recuerdos.

Mujer consultando librería tipo boisserie con vitrina en salón-comedor con alfombras de fibra, paredes y techos de vigas blanco, parquet y mesa de comedor de madera con sillas de mimbre

Cálida, acogedora, con una enorme biblioteca llena de historias por descubrir, a pesar de la reforma sigue evocando los aromas de su infancia. Ahora, juntos, protagonizan los momentos que se convertirán también en recuerdos.

Relacionado con este artículo

Si quieres ver más de esta encantadora casa no te pierdas esta galería de imágenes y el artículo en el que te contamos al detalle toda su historia.