"Esta casa es una de las de más antigua construcción del Valle de Arán, por ello tiene ventanas pequeñas y les entra poca luz. Las maderas, como en las casas de montaña de antes, eran oscuras”, nos explican Anna Mercadé y Sergi Peña, los interioristas a cargo de la remodelación de este hogar de montaña.

Una historia que enamora
Memorias de una casa
"Para actualizarla, decidimos poner todo en un gris luminoso y claro rústico, aunque sin perder el punto. ¡Tuvimos que rascar toda la madera, suelo y techos, para conseguir este acabado natural!"
En el dormitorio, cumplieron el sueño de los dueños: integraron el baño, con una romántica bañera antigua a los pies de la cama. “Cuando vuelves de esquiar ¡se agradece un baño! Detrás, pusimos microcemento, para recoger el agua si cae y que no se estropee la madera”.
En el cuarto de los niños, el techo semiabuhardillado no fue un obstáculo. “Pusimos camas enfrentadas, debajo de las vigas, y con una mesita creamos su rinconcito de estudio. Aprovechamos un lateral que nos marcaba la viga del techo y con unos estantes y la barra de colgar hicimos un armario”. Seguro que los nietos acaban amando esta casa ¡tanto como sus abuelos!

CASAS DE CAMPO
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