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1.

En el salón

La reforma creó una gran y luminosa zona común. El sofá de dos plazas es de BoConcept. A su lado, la lámpara de pie es de DomésticoShop. La alfombra y el puf provienen de La Maison.

2.

Piso compartido... pero íntimo

Para conseguir que la luz entrara al salón, se pusieron puertas correderas translúcidas, con una segunda hoja totalmente opaca.

3.

Una cocina integrada

 La cocina es un diseño de los arquitectos. La tabla, los trapos y las botellas son de Materia.

4.

En el comedor

 La mesa del comedor es de Hábitat. La butaca azul turquesa es de BoConcept. Detrás, la habitación ganada con la reforma.

5.

Muy recogidito

La nueva distribución es atípica, puesto que se accede a la casa por la cocina. Pero a cambio se ha creado una gran y luminosa zona común.

6.

Pequeñito pero resultón

 "Desde el sofá puedes ver todo el espacio de salón, comedor y cocina, además de tener vistas".

7.

Las terracitas

"Conservamos las dos terrazas de origen del apartamento, aunque no son muy grandes, permiten disfrutar del buen clima de Barcelona para desayunar, hacer cenas o incluso tomar el sol. ¡Son espacios exteriores muy codiciados por cualquier barcelonés!"

8.

El dormitorio

El dormitorio sigue los tonos de la casa y su punto especial lo pone el cabezal, una puerta recuperada y pintada. Se ha puesto un aplique sobre la cama para poder leer por la noche.

9.

Los arquitectos

Los barceloneses Nook Architects son los responsables de la reforma.

Flatmate (que significa 'compañero de piso') es como han bautizado el equipo de Nook Architects a este rejuvenecido piso barcelonés. ¡Y por algo será! La dueña es una joven que se independizó y vino aquí a vivir, pero quería compartir la casa. Así que hubo que cerrar parte del salón para ganar otra habitación. Y como la vida cambia y el tiempo pasa, ahora vive aquí con su pareja.

Aunque ahora no nos lo parezca, la casa era antigua y había que volverla joven y sacar todo el partido a la luz. Eligieron colores neutros, y "pese a ser tan contemporáneo y 'blanco', el piso resulta acogedor y confortable", apuntan los arquitectos. La pared de los arcos se diferenció con una franja en tono arena, sólo en esa pared, para delimitar el salón.

Antes de la reforma, la casa sólo tenía una habitación, y necesitaban otra para que poder ser un piso compartido, claro. Para conseguir otra habitación, se cerró una parte del salón. Ahora una gran puerta corredera hasta el techo da paso a este segundo dormitorio. El detalle de una puerta tan alta ¡ayuda a que el espacio parezca más grande!

"Para conseguir que la luz entrara al salón a través del dormitorio principal, se pusieron puertas correderas translúcidas, con una segunda hoja totalmente opaca, para dar intimidad también a la habitación". Ahora el piso tiene los espacios comunicados. "Desde el sofá puedes ver todo el salón, comedor y cocina, además de tener vistas sobre la pared de los arcos y sobre una de las terrazas hacia Barcelona. Si además añadimos la chimenea, creemos que tenemos nuestro lugar favorito".

Es verdad, ¡es muy nórdico!, pero la madera ayuda a dar calidez a esta vivienda en contraste con el blanco. En la entrada y la cocina, se colocaron baldosas hidráulicas hexagonales. Sirven para delimitar espacios, son prácticas, ¡y muy barcelonesas!

¿Y el almacenaje? En una casa pequeña esto son palabras sagradas. Concentraron lo principal en la entrada: “Agrupamos aquí una hilera de armarios. Ahora los armarios de la entrada y los módulos altos de cocina forman un frente común. Así se complementa a la cocina en isla y se despeja el resto de la casa".