“La visité por trabajo. Pero fue un flechazo. Con solo llegar a la puerta tuve una sensación de paz y de buen rollo... Y pensé: esta casa me gusta. ¡Y eso que por fuera era feísima! Nada que ver con lo que es ahora. Tenía unos toldos amarillos y una balaustrada horribles, no tenía porche...”, cuenta la propietaria.
En esta foto, podemos ver la casa "antes" del cambio:
Si por fuera tuvo un buen feeling, ese amor a primera vista se confirmó cuando entró y vio las vigas de madera y la chimenea. “Era nuestra oportunidad. Yo tenía mi masía rústica y Rafa su casa de grandes ventanales”.
Pero el camino hasta llegar a ser la casa que es ahora fue largo. A pesar de todo, Maite lo recuerda con una sonrisa en los labios, porque fue "un proyecto muy familiar. Nos pasábamos el tiempo libre que teníamos derribando paredes a mazazo limpio. Mi marido y mi hijo eran los reyes del mazo y mi hija y yo de los escombros", bromea Maite. Pero el resultado final no podría haber valido más la pena.
Una familia creativa
Los hijos de la propietaria son dos jóvenes emprendedores que compaginan estudios con sus negocios.
- Step by store: Es la tienda online de Marc junto con su pareja, que vende zapatos femeninos y accesorios.
- Mamai jewels: Tienda online de Marta de joyas de plata de ley 925.