BIENESTAR

Aprende a decir 'no'

¿Cuántas veces has querido decir "no" y has acabado diciendo "sí"? A los niños cuando piden y piden sin freno, a ese teleoperador que te llama por enésima vez, a tu compañero, que quiere invitar a su jefe y a ti no te apetece nada de nada... Hay fórmulas para saber decir "no" y hacerlo con toda tranquilidad. Las psicólogas Júlia Pascual y Sonia Sendra nos ayudan

Esther Giralt Actualizado a

Mujer sentada en un sofá hablando por el móvil

Decir "no" lo asociamos a contrariedad y problema pero, según la psicóloga Júlia Pascual , del Centro de Terapia Breve Estratégica de Barcelona, "es irracional el miedo generalizado que existe a decir 'no', puesto que, si valoramos los efectos, la mayoría de veces uno aprende más de una respuesta negativa que de una positiva. Además, un 'no' a tiempo te puede proteger mientras que un 'sí' nos impulsa a las acciones". Aprender a dir 'no' puede corregirnos en actitudes que generan problemas a la larga. ¿Ejemplos? Muchos y cotidianos: ¿cuántas veces has ido al súper con los niños y has vuelto cargado de cosas que no solo no necesitabas sino que eran muy poco saludables? ¿cuántas veces has acabado enfadándote porque los niños no querían recoger y has acabado recogiendo tú sus cosas? ¿cuántas veces te han llamado para venderte no sé qué y porque te daba "pena" decir que no o has sucumbido a un gasto innecesario o has perdido un tiempo valioso escuchando el siempre largo discurso del teleoperador...? Acaba con enfados, gastos y pérdidas con un simple "no" a tiempo. Tú puedes.

Menos "no", más desprotección

Un caso claro: en la consulta del centro de Júlia Pascual acuden padres incapaces de decir que no a sus hijos. "El acto de decir que 'sí por miedo a ocasionar un trauma o por miedo a que sus hijos no les quieran, acaba ocasionando tragedias. Cuanta más sobreprotección, más desprotegidos están los hijos en realidad", cuenta la psicóloga.

Cocina en blanco con isla central con mujer y dos niños pequeños_ 00460845b

"Decir 'no' debe vivirse con normalidad porque es la manera adecuada de expresar dónde está tu límite"
@juliapascualpsicologa

Pero un 'no' no siempre es fácil de decir y a veces conlleva con él sentimientos de culpabilidad. Hay que luchar contra ellos y hay fórmulas. La psicóloga Sonia Sendra nos da una: pensar que la ayuda no siempre es buena. "Puede que impidas a que esa persona aprenda a gestionar sus dificultades y a veces, con la mejor intención, se obtienen los peores resultados". Para Sendra se necesita un entrenamiento para superar el miedo a decir que 'no' y no ser querido por los demás: "después de varios 'no' sentirás que no pasa nada y que los demás incluso te valoran más por mostrarte tal y como eres. Decir que no indica que te valoras a ti mismo y a lo que te rodea".

Los peligros del sí perpetuo

Querer agradar a los demás en exceso, ofreciéndote siempre a hacer favores, puede construir una relación que no nos haga sentir bien e incluso, según las psicólogas, nos lleva a un exceso de estrés y de tristeza por miedo a mostrarnos a los demás de manera distinta. "Hay personas que sufren de ansiedad o depresión justamente por haber instalado un círculo vicioso donde son altruistas patológicos –nos cuentan–.

Cortinas y mujer

Existen muchos problemas psicológicos individuales y también problemas relacionales por no saber decir que no en el momento justo". Además, hay que saber diferenciar entre ayudar de verdad o complacer a los demás, una actitud que satisface nuestro deseo de agradar al otro en el fondo.

¿Cómo empezamos a decir que 'no'?

Las psicólogas nos aconsejan utilizar frases formuladas en primera persona y evitar justificar nuestro comportamiento. Y nos dan una batería de frases que nos pueden ayudar mucho a empezar a sentar nuestros límites (de menos a más difíciles de decir):

  • “Perdona, me encantaría (ayudarte) pero ahora no puedo”
  • “Perdona, me encantaría (ayudarte) pero no puedo”
  • “Me encantaría pero ahora tengo algo más urgente que hacer”
  • “Me encantaría pero ahora tengo algo más importante que hacer”

Y por supuesto, retrasar el 'no' con frases tipo "ya te diré algo" no es para nada una buena idea. "Procastinar –dice Júlia– no ayuda nunca. Piensa que si te cuesta decir que no por miedo a no decepcionar o a que los otros no piensen mal de ti, procrastinar es de las peores estrategias porque lo que estás expresando al otro es que no quieres hacerlo".

Mujer sentada en un sofá hablando por el móvil

Decir 'no' ayuda a tener más confianza

Decir que no ayuda a nuestra autoconfianza dado que afecta a cómo nos sentimos con nosotros mismos. Cuando uno antepone sus necesidades o sus prioridades para estar bien, la relación con los demás también se modifica. Sendra nos cuenta cómo: "los demás te tratan como esa persona que se muestra segura y, por ello, te valoran más. Y, lo más importante, te querrán como eres realmente".

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