Me independizo

8 consejos de orden que te daría tu madre

Volar del nido tiene muchas cosas positivas pero seguro que echas de menos algunas cosas de cuando vivías con tus padres. Aquí una lista de consejos de madre de los que no fallan

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Por fin ha llegado el momento de independizarte y abres la puerta de tu nuevo piso con emoción. Hay varios motivos para tanta felicidad y es que, además de que no ha sido fácil encontrar una casa, ya no vas a tener que escuchar consejos respecto a tu vida. La primera semana transcurre alegremente, pero cuando llega el domingo te das cuenta de que tu casa se ha convertido en una leonera. ¿Qué ha sucedido? Pues que no le has hecho caso a los consejos que tu sabia madre te ha ido repitiendo a lo largo de los años. Aquí recuperamos algunos de los clásicos básicos para que los pongas en práctica (y, si puedes, llama a tu madre para darle las gracias).

1. “No dejes la ropa tirada”

Cesta de mimbre con ropa para lavar

¿Cuántas veces has escuchado esa canción? Hacer una alfombra con camisetas, pantalones y demás prendas que tendrían que estar en la lavadora es la tarea más fácil del mundo. Sin embargo, echarla en un cesto colocado estratégicamente en la habitación tampoco es difícil. No solo conseguirás que tu habitación no parezca un campo de batalla sino que, además, ahorrarás tiempo: cuando esté lleno sabrás que tienes que hacer la colada y para ello no tendrás que andar recogiendo ropa.

2. “Tiende la ropa cuando termine la lavadora"

Lavadora con puerta panelada

Es bastante probable que no tengas secadora en casa, así que la ropa tendrá que secarse de manera natural. Lo ideal es tener un tendedero plegable que extender cuando sea necesario. Otra opción es tener uno o varios de pared, que permiten jugar con el espacio. Pero sobre todo, no dejes la ropa mojada dentro de la lavadora, cogerá olor a humedad y la tendrás que volver a lavar.

3. “Coloca las cosas en su sitio”

Mesas, barras americanas, encimeras... suelen ser un foco de desorden. En ellas podemos ir dejando todo tipo de objetos -desde libros a bolsos pasando por llaves y pañuelos- que acabarán siendo el agujero de las cosas perdidas. Es básico que cada cosa tenga su sitio y que respetes ese lugar. Ahorrarás tiempo buscando cosas y, además, lo tendrás todo en orden.

4. "Entra con buen pie"

Recibidor con plantas y botas

¿Quién no ha perdido tiempo buscando las llaves antes de salir de casa? Teniendo una mesita o un estante en el recibidor en el que dejar las llaves cuando entremos en casa nos ahorraremos ese problema. Si utilizas bolso, también puedes tener un perchero o colgador en el que ponerlo, guardando las llaves al llegar a casa de manera automática. Así, cuando vayas a salir sabrás que están ahí.

5. “Tan importante es limpiar como mantener”

Después de hacer una limpieza a fondo, lo importante es conservar la casa limpia y ordenada para que pelusas gigantes no nos invadan de nuevo a los 15 días. Existe una especie de regla llamada “los cinco minutos”: la mayoría de las cosas que tenemos que hacer para mantener la limpieza nos llevan, como mucho, ese tiempo. Por ejemplo, limpiar la marca que la taza de café ha dejado en la mesa, barrer el suelo de la cocina después de comer, colocar el libro que hemos terminado en la estantería o limpiar esa mancha de pasta de dientes del espejo del baño. Cuidar esos pequeños detalles harán que la suciedad no nos conquiste y que la limpieza general no sea tan larga y trabajosa como subir al Everest.

6. “Come bieeeeeeen”

Menú semanal en marcos

Para no gastarte el dinero en comida rápida porque al llegar a casa no tienes nada en la nevera, lo mejor es la planificación. Colocar en la cocina una pizarra o un tablero de caucho en el que pinchar la lista de la compra te ayudará a llevar el seguimiento de lo que necesitas. Hacerte unos menús sencillos o marcarte platos que sabes que te pueden durar, pasta… arroz….verduras… tener siempre en la nevera una lechuga, o un plato de arroz o pasta hecho te ayudará... Pero no la llenes de comida preparada si quieres hacerle caso a tu madre.

7. “Y Llévate una fiambrera"

Fiambreras

Para llevarte la comida al trabajo y ahorrarte el dinero que gastas comiendo en bares o restaurantes. Ese es el consejo obvio, que todos y todas tenemos grabado a fuego en la mente. Pero la fiambrera también tiene otras funciones en las que no pensabas como, por ejemplo, para guardar productos alimenticios en la nevera y evitar que esta desprenda malos olores. Tener un buen juego de ‘tuppers’ te ahorrará más de un disgusto, en serio. Ah, y no olvides llevarlo (vacío) a casa de tu madre cuando vayas de visita.

8. “Cómprate una plancha”

Zona de plancha

Piensas que la ropa no se arruga si la colocas bien en el tendedero y, además, planchar no solo quita mucho tiempo sino que es muy aburrido. Pero te darás cuenta que la necesitas cuando tengas que ponerte una camisa para una entrevista de trabajo o para un evento importante: tenderla bien no es suficiente y sí, las arrugas se notan demasiado. Cómprate una tabla de planchar. Si no tienes mucho espacio puedes optar por una de mesa que lleve un gancho para colgarla detrás de una puerta o en un armario.