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10 trucos que ahorran: consume menos y disfruta más

¿Quieres ahorrar en tus facturas energéticas? Aplica estos sencillos trucos y verás cómo se reducen con poco esfuerzo

Cocina en blanco con isla central

Agua, luz, gas... Las facturas son la pesadilla de la economía doméstica. Pero con algunos sencillos cambios es posible reducirlas. ¿Cómo? Con un consumo más responsable y eficiente.

1. Climatiza de forma natural

Suelos y ventanas son grandes "ladrones" del frío y del calor. Sella los posibles huecos de las aperturas, viste las ventanas con cortinas y abriga los suelos con alfombras. No solo crearás un ambiente más acogedor y envolvente, sino que consumirás hasta un 25% menos de energía en invierno. En verano, baja persianas y corre cortinas durante las horas de más sol, y ábrelas cuando empiece a refrescar.

2. Termostatos ‘recortafacturas’

Habitualmente, los calentadores están regulados para que el agua caliente salga a 60 ºC y debes mezclarla con agua fría para no quemarte, desperdiciando energía inútilmente. Bájalo a 40 ºC, será suficiente y además ahorrarás.

3. Electrodomésticos más ecológicos

Busca siempre los que tienen la etiqueta energética A+++. ¿Son los únicos? No, hay más, como las lavadoras y los lavavajillas bitérmicos. Se caracterizan por no usar resistencias eléctricas para calentar el agua, ahorrando hasta un 90% de energía. Eso sí, necesitas dos entradas de agua separadas.

4. Un frigorífico que gaste poco

Es el electrodoméstico que más gasta –un 19% de la factura eléctrica– porque está encendido todo el día. Limpia la resistencia de polvo para que no trabaje forzado y cambia las gomas si no cierran bien. Importante: fija la temperatura del frigorífico a 7 ºC y la del congelador a 18 ºC. Y llénalo. Al contario de lo que pueda parecer, una nevera vacía consume más.

Buhardilla en blanco habilitada como zona de estudio con mesa de trabajo, ordenador y librería

OJO CON EL CONSUMO FANTASMA. Es cómo se llama al consumo de los equipos electrónicos cuando están en modo "stand by" y se estima que ronda entre un 7 y un 11% del consumo eléctrico de un hogar medio. Televisor, ordenador, equipo de DVD... Si no vas a usarlos hasta dentro de unas horas, es mejor apagarlos que dejarlos en reposo.

5. Ojo con 
tu ordenador

¿Sabías que puede suponer un 10% de la factura eléctrica? Reduce su consumo apagando los periféricos que no estés usando y el monitor cuando lo apagues del todo.

6. Leds: invertir más para gastar menos

Las lámparas halógenas consumen 10 veces más que un led y sí, estos son más caros, pero se amortizan antes de que termine su vida útil (entre las 8.000 y las 10.000 horas). Si además instalas reguladores, ajustarás la luz y el gasto a la actividad que estés realizando en cada momento.

7. Lavados con consumo mini

Siempre que puedas, pon la lavadora a plena carga y selecciona un programada corto y en agua fría. Ahorrarás electricidad, dinero y reducirás las emisiones de gases de efecto invernadero. No te pases con el jabón ni el suavizante, poner de más no lava mejor, solo aumenta los residuos.

Baño en blanco y suelo de madera con bañera exenta ovalada

¿BAÑO O DUCHA?

Para llenar una bañera son necesarios unos 200 l de agua frente a los 50 que utilizamos en una ducha de unos 5 minutos. Tú decides.

8. Pequeños actos que ahorran agua

¿Estás más de 5 minutos en la ducha? Haz una prueba: procura que, durante un mes, tus duchas no superen los 5 minutos. Lo notarás en tu siguiente factura. Por otro lado, al lavarte las manos, enjabónate siempre con el agua cerrada. Y haz lo mismo al lavarte los dientes. Parece obvio, pero si lo hace toda la familia notaréis el ahorro.

9. Menos agua que parece más

Por 15 € puedes reducir al 50% el gasto de cualquier grifo de la casa. ¿Cómo? Con un perlizador o aireador. Añade aire a la salida de agua y reduce su caudal real sin que lo notes.

10. Recupera el agua

Al ducharte, Incluso si tienes griferías termostáticas, los primeros litros hasta que sale el agua a la temperatura ideal, se desperdician. Puedes recuperarlos para otros usos, como lavar algunas prendas a mano. Un gesto fácil que reducirá tus gastos.

Cuando laves las verduras, hazlo en un cuenco en vez de en el fregadero. Puedes aprovechar esa agua para regar tus plantas dándoles, además, vitaminas extras. Con esta simple reutilización, ahorrarás más de 10 litros al día que, multilplicado por 30 días... ¡Haz las cuentas!