SALUDA AL OTOÑO

5 retos deco para disfrutar de la nueva temporada

Los cambios de estación son un buen momento para remover la casa y sentir que te has mudado sin hacer las maletas

Salón con sofá rinconero y mesa de centro con ruedas

Una vez superado el bajón postvacacional, y ahora que el otoño ya asoma las orejas, es el momento perfecto para que te pongas las pilas y le des a tu casa un aire nuevo. Cada cierto tiempo es importante llevar a cabo algunos cambios para no acabar aborreciendo el que debería ser uno de tus lugares favoritos en el mundo. Pero ojo, estos cambios no tienen por qué implicar ni grandes esfuerzos económicos ni muchas horas de trabajo. Basta con proponérselo en serio y, quizá, dejar atrás algunos prejuicios. ¡Vamos allá!

Reto 1: establece tu propia 'Biblioteca Central'

Hay quien dice que una casa sin libros es una casa sin vida. ¡Estamos de acuerdo! Pero también es cierto que hay librerías y librerías, y que echándole un vistazo a algunas casi sería mejor ni haberlas visto. Como no queremos que sea tu caso, vamos a meterle mano de una vez por todas. Y para que no se diga que somos unos mandones, te damos a elegir cuatro maneras diferentes para organizarla: por orden alfabético de título o autor, por temática, por tamaño y tipos de libro -bolsillo, edición de tapa dura…- o por colores. Sin duda ésta última es más estética de todas. La gradación de colores hace que se vea casi como una obra de arte, integrándose en la decoración.

Reto 2: convierte tu cocina en una gran interfaz familiar

Seguro que, como en la mayoría de casas, también en la tuya funciona el sistema de listas para ir apuntándolo todo y notas para que los demás no se olviden de sus tareas. Pues basta de pizarritas, post-its y papeles varios. Ha llegado el momento de que conviertas tu casa en la gran interfaz familiar. Puedes hacerlo a lo grande, pintando toda una pared de la cocina (procura que no sea la que esté justo enfrente de la ventana para no restar iluminación a la estancia) o en versión light, pintando la puerta o el frontal de la nevera. El efecto es igualmente divertido aunque, puestos a arriesgar, nosotros nos decantamos por toda la pared. Además puedes aplicar primero una capa de pintura magnética con lo que tendrás dos en uno: una gran pizarra imantada en la que dibujar, apuntar recetas o colgar tus fotos preferidas.

Cocina con pared de pizarra

Reto 3: haz de tu baño un lugar para el relax

Si hay un lugar ideal para relajarse en casa ese es el baño. Pero no siempre acertamos a darle ese toque 'deco' necesario para convertirlo en nuestro spa particular. Para lograr acercarnos un poco más, vamos a empezar por el suelo. ¿Cómo? Sustituyendo las clásicas baldosas por cantos rodados. Su carácter impermeable hace de ellos una buena opción para espacios húmedos y son la alternativa ideal para crear atmósferas zen. Su suave superficie es muy agradable al tacto y al tratarse de un elemento natural mejorará aún más la experiencia. Decántate por las variedades en tonos claros y aprovecha para cambiar toallas y complementos unificando los tonos de todo el baño. Puedes añadir también algún elemento de madera natural que, además, aportará calidez. Alguna planta y unas velas acabarán de darle el toque definitivo.

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Reto 4: limpia 15 minutos al día

Ya sabemos que hacer limpieza general no es precisamente sinónimo de diversión. ¡Aunque todo es ponerse! Una buena playlist de éxitos del verano ¡y listo! Así que, para hacerte la vida más fácil, vamos a proponerte un reto: hazte una lista de las diferentes estancias de casa y, por habitaciones, especifica las tareas que tienes que hacer en cada una de ellas. Por ejemplo, en el estudio, limpiar las estanterías o, en el comedor, el aparador.

Una vez que lo tengas todo bien clasificado, empieza el reto: dedica 15 minutos al día a cada tarea. Si en primer lugar está el mueble del baño, empieza por la primera balda y sigue hasta donde puedas, pero sólo 15 minutos. Es fundamental que uses un temporizador que te marque la hora de finalización. ¡Y hazle caso! Él será la clave del éxito porque te asegurarás de no dedicarle más tiempo del estipulado. De este modo, y con un buen planning, en menos tiempo del que crees ¡tendrás la casa reluciente!

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Reto 5: hazte fan de las paredes bicolor

Ya hace tiempo que viene pegando fuerte, pero aún es difícil ver casas en las que habiten valientes seguidores de esta tendencia. Y que conste que no hablamos de pintar una sola pared de la estancia de un color y el resto en blanco, sino de pintar una misma pared en dos tonos. Las técnicas las hay para todos los gustos: mitad y mitad, con efecto degradado, creando formas geométricas o incluso resaltando tan solo un aspecto específico de la decoración, como puede ser un cuadro o el borde de la chimenea. Cualquier combinación es buena. Lo menos arriesgado es combinar el blanco con otro color, o un mismo color en dos tonalidades diferentes. Pero, para los más atrevidos, usar dos tonos distintos en una misma pared será la opción ideal para lograr un ambiente de lo más sofisticado. Eso sí, procura que el tono más claro siempre sea el de la parte superior, de lo contrario tendrás la sensación de que el techo se te echa encima.

Bonus track

Para cuando te hayas acostumbrado a las paredes bicolor, prueba con los muebles. Pinta las patas de las sillas y banquetas, pero solo hasta la mitad, como si las hubieras metido en un bote de pintura. El efecto es increíblemente divertido. Y recuerda: toma bien las medidas para que todas las patas queden igual, que de la diversión al desastre ¡hay muy pocos pasos!