¿Armonía o contraste?

Pinta tu salón con colores que decoren (y emocionen)

Te ayudamos a elegir las combinaciones ganadoras para pintar tu salón. Sabemos que no es una elección fácil, así que te enseñamos cómo quedan algunas uniones atractivas ¿Te atreves?

Elegir los tonos de tu casa es casi tan difícil como escoger con quien quieres compartirla. Porque el color decora, pero también emociona, transmite sensaciones y evoca emociones. Tú que eres más, ¿de armonía o de contraste? Seas como seas, tenemos tu combinación...

Armonía: un color, varios tonos

Salón en tonos rosa

Esta opción es ideal para obtener espacios sosegados, engamados y sin riesgo de cansarte rápido de tu elección. Pero, ¿qué color escojo? He aquí el quid de esta cuestión. ¿Hay un color que te chifla? Ese es "tu" color, así que haz que sea el protagonista en tu salón. A nosotros nos encanta el rosa, ¿se nota?

Piensa en la gama

Jarrones en rosa

Combina objetos de diferentes tonos del mismo color. Aquí tenemos desde el rosa más claro y dulce hasta el fucsia más cañero y vibrante. El color más luminoso y pastel puede abundar o ser la base de la decoración. Los tonos más subidos, a pinceladas.

Gana con una escalera de color

El más claro, úsalo para pintar las paredes (o al menos una de ellas) y lacar algún mueble. El medio, en piezas secundarias como la alfombra, un puf, el plaid y algún cuadro. Y el más oscuro, en pequeñas dosis: en cojines, flores y detalles decorativos.

Los neutros, que no falten

Cojines en beige y rosa

No te olvides de utilizar tonos neutros, para no saturar la estancia. Por ejemplo, el sofá es mejor que sea blanco o beige, así como los elementos más grandes de mobiliario. Al fin y al cabo, se trata de crear un escenario equilibrado. En este, la pintura de la pared es de Jotun, el sofá y las mesitas son de Ikea, puf de Matèria y alfombra de Cottage Little House, como la vitrina.

Nos gusta el rosa

Cuadros en rosa

¿Cursi? ¡Para nada! Esta combinación de rosas resulta serena y da mucha luz. Y sí, es femenina, pero no cursi. La gracia está en combinar diferentes tonos y dar vida a esta aparente monotonía con varias texturas y materiales. ¡Y dale chispa! Ganarás ritmo si juntas objetos de tonos muy distanciados entre sí, como el rosa palo y el frambuesa. Así el claro se verá más dulce y el oscuro, más atrevido. Y la mezcla ganará fuerza.

Si eres de este bando, también te gustará...

Salón en grises y rosas

Una apuesta que no te cansará y, además, potenciará la luz es la de grises (por algo dicen que el gris es el nuevo beige). Estos tienen un toque de marrón que los hace irresistiblemente cálidos y son ideales si buscas un color para toda la vida.

Todo al verde

salón en verde

Es uno de los colores más versátiles que existen y según las tonalidades con las que se combine se puede considerar cálido o frío. Lo asociamos a la naturaleza, a la frescura y a la armonía. Ponlo en casa y sentirás un gran frescor, ya verás.

Sabías que... los colores cálidos están en la mitad derecha de la rueda cromática y los fríos, en la izquierda

La rueda del color te ayuda

La rueda del color

¿Te acuerdas de cuando la estudiaste en el cole? Seguro que nunca pensaste que sería una lección tan importante para decorar tu casa. Con esta rueda te será más fácil visualizar posibles combinaciones de color que funcionen.

Tonos análogos

Son los que están de lado en la rueda de color: amarillo, amarillo-verdoso y amarillo-anaranjado, por ejemplo. Todos incluyen un mismo color como base y, combinados, dan armonía.

O complementarios

Son complementarios dos colores que están opuestos en la rueda del color (por ejemplo, verde y rojo, naranja y azul). Si los mezclas entre sí en la decoración de tu casa, crearás un contraste equilibrado.

Contraste: los opuestos se atraen

Salón en azul y mostaza

Azul+mostaza o amarillo y violeta o rojo y verde. Estas son las combinaciones complementarias y llamativas ideales para el comedor o el salón. Y ¡fuera miedos! Si dudas, antes de pintar empieza por pequeños toques: combina cojines y plaids, flores, una lámpara... Si la mezcla te gusta, lánzate.

En su justa medida

Lámpara y jarrón sobre mesita auxiliar

Si optas por una apuesta cromática en contraste para el salón, no caigas en la estridencia. Si eliges contraste, una oposición demasiado violenta entre dos o más colores puede llegar a estresar.

Cálidos y fríos, en equilibrio

Los colores cálidos, del rojo al amarillo, son llamativos y dan movimiento. Los fríos, del violeta al verde, son relajantes y perfectos para ampliar visualmente espacios pequeños. ¿Cómo los puedes mezclar? No hay fórmula exacta. Pero lo más equilibrado es elegir uno de los tonos como protagonista, y añadir el otro en pequeñas dosis (como la butaca amarillo mostaza de este salón azul).

¡Me encanta!

Butaca mostaza y plaid gris

Es verdad que apostar por un solo color es un acierto seguro, pero buscar contraste le da una personalidad única al salón. Y si eliges los tonos más suaves de los dos colores, no tiene porque resultar estridente.

Uniones con fuerza

Salón en salmón y verde

Rosa asalmonado y verde intenso. Como ves en este salón, la mezcla de los dos genera un ambiente sereno y relajado. Ideal para espacios con poca luz natural. El truco está en elegir el salmón como color de fondo y darle frescor y vida con toques de verde en la butaca y algún cojín.

La regla: Usa el color claro como base y el fuerte, en los detalles. ¿Eres atrevido? ¡Hazlo al revés!

Caldera y azul

Salón en naranja y azul

Si tu salón es luminoso, mezcla azul y caldera. Como agua y fuego, se compensan y crean un ambiente muy actual, porque el caldera es tendencia (lo vimos en la última feria de Maison Objet de París). Para matizar este color tan vibrante, nada mejor que una gama de azules claritos.

Los colores hablan... Y mucho

Cojines

Amarillo=Alegría: estimulante, es perfecto para cocinas, comedores, baños y pasillos. Prohibido en habitaciones infantiles porque dicen que con él los bebés lloran más.

Naranja=Vitalidad: pura energía, no es buena idea para salones o dormitorios, pero sí para tu rincón de gym en casa.

Rojo=Pasión: en la sala de estar o el comedor, es un tono que estimula la conversación. Evítalo en la entrada.

Verde=Frescor: es el color más relajante para el ojo y es adecuado en cualquier rincón de la casa. Elígelo para aliviar el estrés y el cansancio.

Azul=Serenidad: reduce la presión arterial y el ritmo cardíaco. Úsalo en salones y dormitorios, en turquesa o pastel. En oscuro es más "pesado".