VACACIONES CON NIÑOS

Consejos para disfrutar las vacaciones con tu hijos sin estrés

Llega el verano y las vacaciones (escolares) están a la vuelta de la esquina. Así que para no pasar un verano con demasiado estrés hemos hablado con una psicóloga para que nos aconseje cómo afrontar los próximos tres meses

Niños sobre maleta antigua jugando a ser aviadores

Las vacaciones escolares empiezan ya y desafortunadamente la mayoría de los adultos no puede disfrutar de la compañía de sus hijos durante sus tres largos meses vacacionales.

Eso significa reorganizar toda la rutina del día a día y, muchas veces, resulta estresante: volver a tener en cuenta la logística familiar, disponer de abuelos y otras ayudas... ¡Un estrés! Por suerte la psicóloga infanto-juvenil Nuria Torrent del Departamento de Pediatría del Hospital Universitario Quirón-Dexeus nos ofrece los siguientes consejos para que sobrevivas los próximos tres meses.

Antes del viaje familiar

La mayoría de los adultos no solemos tener más de cuatro semanas de vacaciones. Así que hay que buscar alternativas para que los niños estén atendidos y distraídos durante el resto de las semanas: colonias, summer camp, que se quede a cargo de algún abuelo o cuidador... Sin embargo, la psicóloga Nuria Torrent explica que "en ocasiones puede ser aconsejable, si es posible por logística familiar, darle descanso al niño sin que se vea obligado a acudir a ningunas colonias o campamentos, o al menos dejar alguna semana de descanso entre el colegio y el inicio de estas actividades".

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Que se aburran también es bueno

En muchas ocasiones los padres se estresan a la hora de “llenar” todas las horas libres que tendrán los niños a partir de ahora. "Pero es muy recomendable que el niño pueda tener tiempo para aburrirse sin que los padres se sientan culpables. Porque un niño que se aburre estimula sus niveles de creatividad, de juego simbólico, razonamiento abstracto, capacidad de organización...", explica Torrent.

Hola a las nuevas rutinas

La rutina es un concepto que en ciertas ocasiones puede generar animadversión. Pero para los padres (y los niños) significa estabilidad y seguridad. Nuria Torrent recomienda hacer un nuevo calendario familiar: "Como los niños tienen un concepto del tiempo diferente, podemos marcar en un calendario la organización del verano: marcaremos el número de días que estaremos de viaje o que irán de colonias, o que estarán con algún familiar... De esta manera facilitaremos su adaptación a estas nuevas rutinas".

Involucrar a los niños en las vacaciones familiares

Aunque la decisión de hacer un viaje familiar (y el destino a visitar) es de los padres, los niños deben de participar en la preparación del viaje. Por eso, la psicóloga considera que "es interesante explicarles a los niños dónde vamos a ir, enseñarles el lugar en un mapa, pensar el recorrido que haremos y el tipo de actividades que haremos".

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Además, involucrarles en la planificación es muy buena idea. Según la edad, el grado de implicación será mayor o menor. Por ejemplo, con los más pequeños, Torrent aconseja "hacer una lista” con dibujos sobre lo que se querrán llevar (peluches, juguetes…)", en cambio, con niños que ya han iniciado la lectoescritura ya pueden escribir en una lista todo lo que tenemos que llevar teniendo en cuenta los días que estaremos fuera." Así también evitaremos disgustos del tipo: "No me habéis traído la ropa/cosas que yo quería…"", advierte. Otro consejo que nos ofrece Torrent es que "en el momento de hacer la maleta, les podemos pedir que coloquen las cosas de su lista encima de la cama y comprueben que no falte nada".

Niño jugando a un bingo ilustrado

Durante el viaje

Ha llegado el día D y ya sea en coche, en ferry o en avión no podemos ir a ritmo de adulto. "Sabemos que movernos con niños es más complicado, sobre todo si son de corta edad por lo que es importante que el día del viaje vayamos con más tiempo de lo habitual para no ir corriendo y tener más margen por si surgieran posibles imprevistos. Si los adultos nos estresamos, los niños también se estresan, por lo que será más difícil estar tranquilos durante los tiempos de espera", recuerda Torrent.

Los 5 consejos de Nuria Torrent para que el viaje sea más ameno

  1. Explicarles cuánto tiempo durará el trayecto y que a lo mejor en algunos momentos será largo y aburrido para ellos, o que tendremos que esperar un buen rato.
  2. Prevenirles que tendrán que intentar estar tranquilos, pero que si en algún momento se aburren o necesitan moverse pueden decírnoslo y juntos buscaremos alguna solución.
  3. Aprovechar los trayectos largos en coche para (según la edad) jugar a juegos de palabras (palabras encadenadas palabras que empiecen por una letra determinada, etc.). Además, sirven para reforzar la conciencia fonológica y memoria de trabajo sobre todo en edades comprendidas entre los 5 y los 9 años).
  4. Crear una historia entre todos (de esta manera trabajamos vocabulario, expresión oral, planificación, creatividad)
  5. En edades más avanzadas, intercambiar ideas u opiniones sobre temas actuales puede ser un buen momento para fortalecer buenos vínculos y un clima de confianza con nuestros hijos, que las prisas durante el año no permiten tanto.

Aunque el verano es una época que nos permite ser más flexibles en todo, Torrent considera que es recomendable buscar un equilibrio que les permita seguir un mínimo de hábitos y rutinas que les de seguridad y confianza. Además, la psicóloga infanto-juvenil recomienda plantear el viaje teniendo en cuenta "la edad, las aficiones y cómo son nuestros hijos. Por ejemplo plantearemos diferentes actividades en las que padres e hijos puedan disfrutar por igual, alternar la visita a un museo con la visita a un parque temático o con actividades infantiles. Si nuestro hijo es muy movido evitaremos visitas muy largas a museos o exposiciones y optaremos por actividades mas al aire libre o en las que él pueda ser partícipe".

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Por último, hay que tener en cuenta que "a los niños también les afectan los cambios de rutina, horarios y jet lag. Por eso, es importante respetar momentos de descanso, ya que cuando están cansados están más irritables (igual que los adultos) y les cuesta más tolerar según qué situaciones".

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Después del viaje

Las vacaciones familiares ya se han acabado y la vuelta, tanto para los pequeños como para los mayores, nunca es fácil. Después de unos días llenos de actividades, menos responsabilidades y horarios más flexibles, ¿quién quieres volver a la rutina escolar (y laboral)?

Poco a poco, de vuelta a la rutina

Nuria Torrent recuerda y recomienda que "es importante que en los días previos al inicio del colegio (la última semana) volvamos a realizar unos horarios parecidos a los que realizamos durante el curso como ir a dormir antes y despertarse más temprano aplicándolo de forma progresiva, pensar juntos el material escolar que van a necesitar e ir a comprar juntos lo que falte; organizar el horario escolar (marcar los días que van a hacer alguna extraescolar); preparar la mochila con todo lo necesario...".

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¿Y para los más mayores? "Es un buen momento, sobre todo en los niños de ciclo medio en adelante, para preparar nuestra zona de estudio, ordenar cajones del escritorio (si no se hizo al finalizar el curso), despejar la mesa para que sólo haya lo imprescindible para trabajar, etc…"