PSICO-DECO

Cómo afrontar una reforma en casa

Sí. La decisión está tomada: ¡la ansiada reforma se tira adelante! Pues aquí van algunos consejos para que la lleves a cabo con actitud positiva. Porque solo así podrás disfrutar del camino que os llevará a ti y a tu casa a vuestra meta

Gestionar cualquier reforma es estresante, no nos vamos a engañar, porque implica estar pendiente de mil cosas e ir apagando fuegos cuando surgen imprevistos, que surgirán. Así que nos hemos propuesto hacer el proceso más llevadero e, incluso, puede, que acabes disfrutando de él, si se ponen en marcha ciertas actitudes muy beneficiosas para ti y, por ende, para que la renovación de tu casa sea todo un éxito. Ya hemos comentado en otras ocasiones las claves de lo que se debe tener en cuenta y planear antes de empezar con cualquier obra: tener claras vuestras necesidades y circunstancias, planificar la distribución de la vivienda, elegir carpinterías y materiales, seleccionar gama cromática y, finalmente, decorar. Pero aquí nos queremos centrar en los aspectos más intangibles y personales, hacer un poco de "terapia" previa para afrontar el reto de una reforma sin interiorista de por medio y su gran escudo protector. Si has decido llevar adelante tu propia reforma, entonces que estos cinco puntos básicos (y la fuerza) te acompañen. Eso sí, siempre con un ojo puesto en la recompensa, que es mucha.

Chica pintando

Paciencia, que es la madre de la ciencia

Cualquier tipo de obra o reforma lleva su tiempo (más o menos, lógicamente, en función del grado de intervención) y también es muy posible que, al final, se dilate un poco más de lo esperado al principio. Suele pasar. No te agobies y piensa que siempre hay luz al final del túnel. Ser paciente con el proceso en sí y con el equipo y profesionales que estén interviniendo es clave para poder disfrutar del camino que te llevará a tu nueva casa.

Marca con los industriales que participen en la reforma un timing lo más claro y, sobre todo, realista posible. Seguro que hay plazos que no se pueden cumplir por retraso en recibir alguno de los materiales, imprevistos meteorológicos y mil cosas más. Ahí es donde tu paciencia se pondrá a prueba. Pero mejor estar avisado.

Sigue de cerca el proceso de obra

Mujeres en un comedor decidiendo papel pintado sobre mesa de madera y sillas en turquesa

No te despistes, ¡jamás! Si lo haces, es muy posible que algunos remates o detalles especiales que tuvieras planeados se queden por el camino o acaben proyectados del revés. Sobre todo si no has proporcionado al equipo de obra la documentación completa para que puedan ejecutar cada una de vuestras ideas al milímetro. Piensa siempre que, por muy buenos que sean los profesionales de obra que hayas contratado, no tienen poderes telepáticos. Y si no te expresas bien y sigues muy de cerca cada paso del proceso de obra se puede malinterpretar algo o, sencillamente, obviar. Aquí encontrarás más consejos para esta apasionante aventura en la que te has embarcado.

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Sé perseverante con tus ideas

A lo largo de todo el proceso podrás encontrarte con que algún trabajador de cualquiera de los oficios que intervienen os diga eso de… “lo siento, pero esto no se puede hacer”. Mentira. No se pueden pedir peras al olmo y has de ser muy consciente de las limitaciones que tiene vuestra propia casa en sí, pero no te rindas a la primera de cambio y ni te conformes con lo que sabes que no quieres. Que cueste un poco más de trabajo ejecutar algo, no significa que no se pueda hacer.

Los errores más típicos al reformar

Según Laura Navarro, CEO y cofundadora de Dröm Living, son estos:

  • No contratar profesionales especializados y con experiencia demostrable en reformas por querer ahorrar dinero. A la larga, solucionar los problemas y los inconvenientes post-obra puede salir mucho más caro.
  • No planificar bien las diferentes fases y no tenerlo todo decidido antes de empezar la obra. Las decisiones sobre la marcha no siempre funcionan y pueden retrasar la obra muchísimo.
  • Querer hacer la obra más rápido de lo que toca. Todos los procesos requieren su tiempo y no debemos apresurarnos. Se necesita paciencia y confianza con el equipo.
  • Elegir materiales baratos por economizar en vez de optar por los materiales que realmente nos gustan. Después de unos años nos cansaremos y querremos cambiar! es mejor esperar a ahorrar para poder hacer la reforma que tu quieras que no hacerlo rápido pero sin estar convencido. Así el resultado será por muuucho tiempo.

Prepárate, que vendrán curvas

Los imprevistos en cualquier obra (de mayor o de menor envergadura), llegarán. Y cuando lo hagan, que no cunda el pánico. Piensa siempre que pocas cosas en la vida no tienen solución. Y las que vienen de una obra o reforma siempre la tienen. Pueden agobiar un poco (seguro), pero al final se resuelven. Escucha a los profesionales del gremio, déjate asesorar por ellos y buscad conjuntamente la mejor solución a cada problema. Al final, cuando estés disfrutando de tu casita reformada, hasta te podrás reír de las incidencias que surgieron por el camino.

Tu as en la manga

Hombre y mujer delante del ordenador sobre barra de madera bajo una ventana

Guarda dinero extra en la recámara. Aunque deberás tener calculado desde el principio el presupuesto del que dispones y la cantidad total que te va a costar la reforma, es recomendable, siempre, siempre, siempre tener un poquito más ahorrado por lo que pueda pasar. Los imprevistos que surgen en toda reforma se suelen solucionar a las mil maravillas o con más tiempo de trabajo o con algo más de dinero invertido. Así que, si puedes contemplar ese dinerillo extra para la partida de imprevistos, será tu seguro de tranquilidad. Eso sí, jamás confieses que tienes dicha partida "por si acaso" al inicio de la reforma. Es un dinero fantasma que solo tú debes saber que puedes contar con él.

Laura Navarro, interiorista de Dröm Living, nos hace un resumen de consejos psico-deco para plantarle cara a cualquier reforma, ya sea parcial o integral:

  1. Confiar plenamente en el equipo de reforma.
  2. Elegir un equipo resolutivo para que tomen ellos las decisiones difíciles, que tenga poder decisión.
  3. Si tienes la opción, es totalmente recomendable desplazarte a vivir fuera de casa durante la reforma. El proceso de reforma será mucho más agradable y tu recuerdo de ella también.
  4. Visita la obra solo una vez a la semana o cada 15 días.
  5. ¡Y nunca vayas solo a la obra! Visítala con tu encargado de obra para evitarte disgustos innecesarios por desconocimiento de los sistemas constructivos.
  6. Regálate un momento de tranquilidad cada día, con un té calentito por ejemplo, visualizándote en el nuevo espacio.

Según un reciente estudio realizado por Fotocasa, durante el pasado año, el 15% de los propietarios que pusieron en venta su vivienda decidieron arreglarla primero (pequeños arreglos para que la vivienda luciera nueva y poderla vender más rápido). En el caso de los propietarios que pusieron en alquiler la vivienda el porcentaje que decidió arreglarla previamente fue del 35%.

¿Quieres saber si tu casa necesita una reforma? Entonces no dejes de hacer nuestro test y ¡sal de dudas!

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